Análisis de la filosofía del “BUEN VIVIR” y el mito del “INDÍGENA MÁGICO”

Análisis de la filosofía del “BUEN VIVIR” y el mito del “INDÍGENA MÁGICO”

por Chris Du Pond

Introducción

Los franceses tienen una frase común para referirse al “buen vivir”. Ellos le llaman “la joie de vivre”. La idea consiste en disfrutar de la vida en toda su plenitud. De este lado del atlántico, los costarricenses usan la frase “pura vida” para aludir a una idea similar. Sin embargo, estos dos conceptos son más afines al epicureísmo moderno que procura el disfrute de los placeres de la vida a toda costa. Hoy se ha difundido otra idea—un movimiento socio-cultural—que, aunque parece ser similar en la superficie, encapsula un concepto mucho más complejo. Esta idea se deriva de culturas americanas indígenas ancestrales y se denomina “El Buen Vivir” o “Sumak Kawsay”. El Buen Vivir (BV) es una propuesta que sugiere una construcción “cultural de la sobriedad y la armonía con dignidad que permita la vida y la abundancia para todos y erija la paz con base en la justicia”. Desde el punto de vista ético, postula el “vivir en armonía con el prójimo” y con “la madre naturaleza”.1

El movimiento BV no sólo es una reacción social opuesta al materialismo, la codicia y consumismo—característicos del estilo de vida occidental—sino que propone soluciones que consisten en volver a los valores y la sabiduría de los pueblos indígenas americanos. Pero, ¿es esto posible? La propuesta de este apartado, y la tesis de este escrito, postula que para que el BV sea una realidad práctica, se requiere de acceder a una cultura aún más ancestral y más oriental.

Antecedentes Culturales

Es indudable que en américa latina sufrimos una crisis de valores que ha dejado a la sociedad dividida de manera irremediable—al menos en apariencia. Los ricos son cada vez más ricos y los pobres, más pobres. Entre 1980 y el 2016, el 1% de la población más rica del mundo ganó el 27% de la riqueza mundial. En contraste, el 50% de la población más pobre sólo capturó el 12% de la riqueza. En nuestros países latinoamericanos, los pueblos indígenas han sufrido de forma injusta, indecible y sin duda la mayoría forma parte la población en pobreza extrema.

No es sorpresa que tantos años de sufrimiento culminen en nuevos movimientos contra-occidentales—como lo es el BV—que buscan caminos alternos hacia la prosperidad haciendo uso de la ética y costumbres del pasado cuando las cosas realmente funcionaban mucho mejor—o al menos así se cree.

Según algunos pensadores mayas, el problema de la sociedad moderna es el “antropocentrismo, racionalismo y materialismo…la acumulación y derroche de riqueza material frente a pobreza y extrema pobreza material de millones”. 2 En resumen, la forma de vida occidental es “un mal camino” y por ende “ahora nos volvemos a modelos más cercanos, más nuestros, donde la vida se realice en armonía con nuestro prójimo y con nuestro propio planeta”.3

Es difícil estar en desacuerdo con la problemática que arriba se plantea. Pero, ¿en verdad será que la solución yace en volver a modelos del pasado donde todo era armonía con el prójimo y con la tierra? Por un lado, debemos de identificar el problema de raíz (¿será el imperialismo occidental, la conquista española, la corrupción de los gobiernos, otra cosa?) y por el otro, se requiere de una solución práctica.

Antecedentes Históricos

Según Francisco Márquez, profesor de la universidad de San Carlos en Guatemala, la propuesta del BV, según los ancestros mayas, consiste en,

“armarnos de humildad y coraje para re­conocer la sabiduría de las culturas ancestrales porque en ellas están plasmados valores fundamentales que trazaron la línea de desarrollo del ser humano desde sus orígenes y formaron cualidades esencial­mente humanas como la ternura, el amor, las emociones, el afecto, la autoestima y la solidaridad”.4

¿Vivían los pueblos ancestrales—como los mayas—de forma armoniosa con el prójimo; con ternura, amor, afecto y solidaridad?

Muchos latinoamericanos tenemos arraigada la idea falsa que descendemos de pueblos indígenas ancestrales y que antes de la llegada de los “desgraciados” españoles la vida era gloriosa. Juan Miguel Zunzunegui, historiador mexicano y experto en humanidades, llama a éste fenómeno el “mega-mito del indígena mágico”.5 Según éste mito, “todo era perfecto en el mundo indígena antes de que llegaran los españoles; no había ni corrupción ni enfermedades y todo era prosperidad y felicidad”. Bajo este esquema, la llegada de los españoles truncó este pasado extraordinario y dio origen a todas nuestras tragedias”.6

Desde luego que, sin evidencia, ésta afirmación no sería más que una opinión más. Es importante ver la evidencia:

¿EL MAYA PACÍFICO?

Según la conocida revista, National Geographic, antes del siglo XX se pensaba que los mayas eran un pueblo “totalmente pacífico” dedicado principalmente a la agricultura, las matemáticas, la astronomía. Todo cambió en 1946 con el descubrimiento de los murales de Bonampak donde se mostraba una sangrienta batalla que incluye torturas y decapitaciones.7

Con el pasar de los años la evidencia arqueológica ha demostrado, sin lugar a dudas, que los mayas estaban divididos en ciudades-estado envueltos en frecuentes enfrentamientos sangrientos. Contamos con registros bélicos de Bonampak, Yaxchilán y Piedras Negras cuyo arte era enteramente militar.8

Sabemos también que cada ciudad-estado contaba con grupos de guerreros bien adiestrados (especialmente los nobles), listos para batallar. Cuando era necesario, los mayas alquilaban mercenarios mexicas para ayudarse en sus conflictos. Incluso contamos con los nombres de los rangos militares que utilizaban: nacóm era el rango más alto. El batab era el segundo al mando y los holcattes eran la élite de sus fuerzas armadas.  

“Cuando el nacóm moría en la batalla o se le capturaba, la guerra se daba por terminada y los vencedores volvían a la ciudad con sus prisioneros vivos y con las cabezas de los muertos colgadas de sus cinturones”.9

Los prisioneros vivos, por lo general, no duraban así por mucho tiempo ya que se les usaba para hacer sacrificios humanos. En uno de los relieves en Chichén Itza se muestra una de estas víctimas “recostado sobre la piedra de sacrificios para extraerle el corazón”. Por lo general a los gobernantes vencidos se les perdonaba la vida. No así a sus súbitos quienes eran esclavizados para ser luego sacrificados por decapitación, extracción de corazón, o ambos (no sin antes ser desnudados y atados en señal de humillación). National Geographic concluye que no queda duda “de que la guerra constituía una parte esencial de la sociedad maya y ésta tuvo mucho que ver con lo que se ha venido a denominar el colapso maya”.10

Si el estilo de vida maya era tan pacífico y utópico, me pregunto por qué, a diferencia de los incas y los aztecas, nunca pudieron unificarse y vivir armoniosamente en un solo estado.

El Dr. Christopher Minster, especialista en historia y literatura latinoamericana, escribe que

“poderosas ciudades como Tikal, Calakmul y Caracol con frecuencia guerreaban entre sí por recursos, poder e influencia”.11

En ocasiones, parte de los prisioneros eran sometidos al famoso “juego de pelota” donde los perdedores eran decapitados. La humillación de los perdedores en la ciudad victoriosa es un tema prevalente. Minster concluye que

“es casi seguro que la guerra tuvo algo que ver con la desaparición de la civilización maya”.12

El Dr. David Stewart, antropólogo de la Universidad de Harvard, explica que los antropólogos del fin del siglo 19 y principios del 20 trataron de hacer una fuerte distinción entre los aztecas “sanguinarios” y los mayas “pacíficos”. Incluso “intentaron decir que los sacrificios humanos eran raros entre los mayas”. Sin embargo, hoy tenemos muchas similitudes entre aztecas y mayas, incluyendo relieves de una ceremonia en la que “un sacerdote en vestiduras ceremoniales jala las entrañas de una víctima atada y aparentemente aún viva”.13

Según Stewart, los niños no quedaban exentos del deber sacrificial. En el periodo clásico, el arte maya representa sacrificios de niños por extracción del corazón. Todo esto apoyado por registros arqueológicos.14

En la revista de antropología de la universidad del Oeste de Ontario, Hope Kron Ph.D., concluye que, en la zona de Belize, los mayas practicaban el sacrificio humano de tres formas: descarnación de esqueletos, desarticulación y decapitación.15 La mutilación y perforación de genitales, lenguas y otras partes del cuerpo eran cosa común.

La humillación, la esclavitud, el sacrificio (de hombres, mujeres, niños), el derramamiento de sangre, la muerte y la guerra no eran prácticas exclusivas de los mayas, ni de los aztecas. Esto fue una práctica general en norte, centro y Sudamérica.16 La imagen que surge de los registros históricos y de la evidencia arqueológica dista mucho de ser un jardín del edén americano donde todo era amor, armonía y perfección moral. 

EL PROBLEMA CENTRAL

El propósito de inspeccionar los registros históricos de las culturas indígenas ancestrales no es, de ninguna manera, el denigrar o faltar al respeto a nuestras raíces. El propósito es el de balancear la retórica que pretende perpetuar una imagen del “conquistador español depredador” y del “indígena puro e inocente” viviendo en el paraíso, hasta que los españoles los eliminaron sistemáticamente.

La verdad es que, en el choque de la cultura europea y prehispánica, se dieron atrocidades en ambos lados. Los pueblos prehispánicos ya se estaban humillando, matando, desangrando y sacrificando unos a otros cientos de años antes de la llegada de los conquistadores. Por su parte, en ésta época, los españoles eran víctimas de la invasión islámica de la península ibérica que concluye con la reconquista y la unificación de los reinos de Castilla y Aragón. Ahora sería su turno de pasar de ser víctimas a victimarios al someter las culturas prehispánicas.

Dada la evidencia anterior, podemos concluir con toda franqueza que la filosofía del Buen Vivir está cimentada sobre el mito del indígena mágico. Su fundamento es una idea romántica que en su totalidad es incongruente con la realidad histórica. Volver a la “sabiduría ancestral” como lo propone esta ideología no hará nada para resolver el predicamento humano en nuestros países.

La filosofía del Buen Vivir está cimentada sobre el mito del indígena mágico. Su fundamento es una idea romántica que en su totalidad es incongruente con la realidad histórica. Volver a la “sabiduría ancestral” como lo propone esta ideología no hará nada para resolver el predicamento humano en nuestros países.

Más aún, el Buen Vivir propone seguir perpetuando una ideología divisiva de “ustedes contra nosotros”, de “cultura ancestral contra cultura occidental”, y de “ciencia contra naturaleza”. ¿Cuál es, entonces, la raíz del problema humano?

La muerte, la humillación, la esclavitud, y la guerra no son problemas exclusivos de los aztecas, los mayas, los incas, los españoles, ni de los europeos. Son problemas humanos. ¿Cómo lo sabemos? Por medio de la evidencia histórica.

Sabemos que el siglo XX fue el siglo más sangriento de la historia de la humanidad. En el siglo XX, el ser humano exterminó a más personas que en ¡todos los siglos anteriores puestos juntos!

El Dr. Clay Jones, de la universidad de Biola, ha pasado más de 20 años estudiando el fenómeno de la maldad humana y concluye:

Inicialmente comencé a estudiar la maldad humana para que nadie me pudiera descalificar de no entender el inmenso sufrimiento que los humanos cometen unos contra otros. No quería que nadie pudiera decir que había sacado a Dios del problema del mal de la forma fácil: haciendo que el mal parezca menos grave de lo que realmente es. Pero conforme leí un relato enfermizo de violación o tortura o asesinato tras otro, algo rarísimo sucedió: me di cuenta que la maldad ES humana.  Me di también cuenta que las maldades depravadas no eran simplemente actos de unos pocos individuos trastornados o aun de cientos o de miles, sino que fueron cometidos por las masas. Estudié continente tras continente, país tras país, tortura tras tortura, asesinato tras asesinato y fue pasmoso descubrir que nunca había tomado las Escrituras con la debida seriedad: la humanidad es desesperadamente perversa.

No necesitamos tomar la palabra del Dr. Jones como buena por sí misma. La historia, los investigadores de las grandes atrocidades y las víctimas de genocidios coinciden.

El Buen Vivir propone seguir perpetuando una ideología divisiva de “ustedes contra nosotros”, de “cultura ancestral contra cultura occidental”, y de “ciencia contra naturaleza”.

LA HISTORIA ACERCA DE LA MALDAD HUMANA

Unión Soviética

En la Unión Soviética entre 1917 y 1989, el número de personas muertas por motivos políticos o que murió en campos-prisiones o campos de concentración fluctúa entre 20 y 26 millones.17 Estos números asombrosos incluyen 6 millones de ucranianos forzados a morir de hambre por los soviéticos en 1932-1933.18

Alemania

Durante la Segunda Guerra Mundial, la máquina de genocidio nazi logró eliminar a unos 15 millones de judíos y otros indeseables. Esto es harto conocido. Lo que es menos conocido es que los Alemanes sabían que Hitler pretendía exterminar a los judíos mucho antes de llegar al poder. Consideremos que el 13 de Agosto de 1920, casi dos décadas antes del comienzo de la segunda guerra mundial y al inicio de su carrera política, Hitler hizo un discurso titulado “¿Por qué Somos Anti-Semitas?” Dijo que los judíos son “criminales” y “parásitos” que deberían ser castigados con la muerte.19 Hitler público su libro Mein Kampf (Mi Lucha) en 1925 y 1926 en el que reflexiona acerca del papel que jugaron los alemanes judíos en la primera guerra mundial: “Si al inicio de la guerra y durante la guerra doce o quince mil de estos corruptores hebreos hubieran sido puestos bajo gas venenoso”, entonces millones de “alemanes verdaderos” no habrían muerto.20 Muchos alemanes promedio, entonces, no habrían jalado el gatillo o tirado el Ziklon-B en las cámaras de gas, pero sabían que Hitler quería matar a los judíos mucho antes de que llegara al poder.21

Y no fueron unos pocos alemanes: 10,005 campos de concentración han sido identificados. Los más grandes tenían muchos campos satelitales. Por ejemplo, Dachau tenía 174 campos satelitales y Auschwitz tenía 50 campos satelitales y 7,000 guardias. Mauthausen tenía 5,700 personas administrándolo así como sus campos satelitales.22 ¿Y qué hacían estos campos satelitales? Proporcionaban cientos de miles de trabajadores-esclavos para corporativos como Daimler-Benz, BMW, Volkswagen, Krupp y I. G. Farben, quien producía el Zyklon-B usado en las cámaras de gas. La corporación Bayer era una subsidiaria de I. G. Farben y vendía el Zyklon-B de sus oficinas de ventas. Desde luego, incontables administradores, mecanógrafos, empleados de tren, policías, choferes y trabajadores de fábricas sabían—y sus familias sabían—lo que estaba sucediendo.

China

Bajo el régimen comunista se estima de forma conservadora que entre 26 y 30 millones de “contra-revolucionarios” fueron asesinados o murieron en las prisiones.23 Desde luego una estadística no captura este horror. Considere que Mao Tse Tung se jactaba en un discurso en 1958 al partido comunista diciendo:

“¿Que tenía de inusual el Emperador Shih Huang de la dinastía Chin? El solamente sepulto vivos a 460 eruditos, pero nosotros hemos sepultado vivos a 46,000 eruditos”.24

Cuando leí esto por primera vez pensé ¡Es imposible, el enterrar a tanta gente debe ser lenguaje metafórico! Pero investigando a fondo me di cuenta que el enterrar viva a la gente era un método común de ejecución.

Japón

En unas pocas semanas comenzando diciembre de 1937, la armada japonesa violó, torturó, y asesinó a más de 300,000 chinos en la cuidad de Nanking.

La violación de Nanking debe recordarse no solo por el número de asesinados sino por la cruel manera en la que enfrentaron sus muertes. Los chinos fueron usados para práctica con bayonetas y en concursos de decapitación. Se estima que 20,000—80,000 mujeres chinas fueron violadas. Muchos soldados japoneses fueron más allá de la violación a desentrañar mujeres, rebanar sus pechos, clavarlas vivas a los muros. Padres forzados a violar a sus hijas, hijos a sus madres mientras otras familias observaban. No solo fueron rutinarios los entierros vivos, castraciones, extracciones de órganos y la rosticería de gente sino que aun torturas mas diabólicas eran practicadas como colgar gente de sus lenguas con ganchos metálicos o enterrar gente hasta la cintura y luego observarlos ser despedazados por perros pastor alemán. El espectáculo era tan enfermizo y aterrador que aun los nazis en la ciudad quedaron horrorizados, uno de ellos exclamo que la masacre era obra de una “maquinaria bestial”.25

La violación de Nankin, como fue llamado el evento, fue noticia de primera plana en todo el mundo, pero la mayor parte del mundo hizo nada para detenerlo y Japón lo niega hasta nuestros días.26

Podríamos seguir leyendo ejemplos, Ad Nauseam, de la perversión humana en las páginas de la historia.

LOS SOCIÓLOGOS ACERCA DE LA MALDAD HUMANA

Al tratar de entender cómo era posible que tantos alemanes hubiesen participado en la tortura y ejecución de tantos judíos en el holocausto, entre 1960 y 1963 el psicólogo Stanley Milgram condujo un estudio en la universidad de Yale. En 1970 David Mantell duplicó el experimento en Múnich, Alemania.

¿Sus Conclusiones?

Los humanos tienen una capacidad impresionante para el mal y vienen listos para cometer genocidios. Mantel concluye:

“Pensamos que habíamos aprendido esto en los libros de historia; probablemente ahora lo hemos aprendido en el laboratorio.27

LAS VÍCTIMAS ACERCA DE LA MALDAD HUMANA

El teólogo Langdon Gilkey creía que los humanos son básicamente buenos hasta que fue hecho prisionero por los japoneses junto con otros 2,000 hombres, mujeres y niños durante la segunda guerra mundial. Como resultado de esta experiencia concluyó:

“Es interesante ver la tendencia de la gente a pensar que el ser humano es innatamente bueno y que cuando las cosas se pongan difíciles y seamos desenmascarados y vistos ‘tal como somos’ que vamos a ser amables unos con otros. Nada puede estar más lejos de la realidad.”[Langdon Gilkey, Shantung Compound: The Story of Men and Women Under Pressure (San Francisco: Harper, 1966), 92. Gilkey continua, “Lo único acerca de la existencia humana ‘en los márgenes’ no es que el carácter de la gente cambia para mal o para bien, eso no sucede. Más bien es que la importancia y el ‘voltaje emocional’ de cada problema aumenta en sobremanera. Ahora, mucho más vulnerables que antes, tenemos una mayor inclinación de estar pendientes de nuestros propios intereses, más temerosos si se les amenaza, y así, mucho más decididos a protegerlos. Una existencia marginal no mejora a la gente ni la hace mas malvada; le agrega una prima a cada acto, y al hacerlo revela el verdadero carácter que cada humano siempre ha poseído.]

Igualmente, Aleksandr Solzhenitsyn, quien sufrió ocho años en un gulag soviético, pregunta:

¿De dónde salió esta tribu de lobos [oficiales que torturan y asesinan], de entre nuestra gente? ¿En verdad viene de nuestras raíces? ¿Nuestra Sangre?

Si, es nuestra.

Y para que no vayamos por ahí ostentando orgullosamente el manto blanco del justo, que cada uno se pregunte: “¿Si mi vida hubiese tomado un rumbo distinto, no habría yo sido como tales verdugos?”

Es una terrible pregunta si uno la contesta con honestidad.28

Creo que nos debemos preguntar: ¿si mi vida hubiese sido distinta, me habría convertido en un guardia en Auschwitz, o aprobado sacrificios humanos? Si concluimos que de alguna forma somos innatamente mejores que los millones que asesinaron o condonaron el asesinato a través de la historia, entonces debemos considerar que la creencia que nacemos innatamente mejores no tiene fundamento lógico ni científico. ¿Cómo fue que nacimos innatamente superiores a los millones que han asesinado? Debemos también recordarnos que la creencia que somos innatamente superiores a los demás es siempre el padre del genocidio. Por otro lado, si admitimos que pudimos haber sido asesinos, excepto por la gracia de Dios, entonces hemos entendido la depravación de la humanidad.

Me sorprendió descubrir que cada investigador de genocidios concluye que los autores eran gente común y corriente. Considere la conclusión del historiador George Kren y el psicólogo León Rappoport:

Lo único que queda es un temible sentido de desesperación acerca de la raza humana. ¿Cómo es posible encontrarle significado afirmativo a la vida si los seres humanos pueden hacer tales cosas? Junto con la desesperación puede venir también un sentimiento de vulnerabilidad aunado al hecho de que uno mismo es humano. Si uno estudia el Holocausto lo suficiente, tarde o temprano la verdad viene a salir a flote: uno sabe, finalmente, que uno seria ya sea el victimario o la víctima. Si pudo suceder en una escala masiva en otro lugar, entonces puede suceder en cualquier lugar; todo está dentro del rango de las posibilidades humanas.29

 

EL BUEN VIVIR: UNA NUEVA PROPUESTA

Dada toda la evidencia anterior, la propuesta que postula la filosofía del “Buen Vivir” es imposible de implementar porque no toma en cuenta el problema central del ser humano: su profunda maldad. No solo falla en identificar el problema central sino que pretende implementar un remedio basado en un mito: el mito del indígena mágico.

Hasta ahora, solamente hemos identificado la enfermedad pero no hemos propuesto una solución. Comencemos preguntándonos, ¿Cuál(es) de todas las cosmovisiones a nuestro alcance identifican correctamente el problema de la maldad humana y proponen una solución para vivir mejor? La respuesta es más bien simple: la cosmovisión judeo-cristiana.

La Biblia dice que

“No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno…Sepulcro abierto es su garganta…Su boca está llena de maldición…Sus pies se apresuran para derramar sangre.30

Ni uno. También afirma que la corrupción es primeramente un asunto del corazón. Por ejemplo, el apóstol Juan escribe, “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida”.31 En otras palabras, si odias, escribe Juan, eres un asesino aunque no mates físicamente a nadie. Esto es cierto porque aquellos que aborrecen pero no ejecutan su deseo se refrenan solo por razones egoístas—no realmente por sus afectos hacia los que odian. Y el refrenarte por razones egoístas no te hace bueno. Jesus dijo que aquellos que codician ya han cometido adulterio en su corazón. ¿Por qué? Porque aquellos que fantasean a tener relaciones sexuales con un vecino(a), pero no lo hacen, se refrenan por falta de oportunidad o por miedo a las consecuencias y no por exaltar a Dios o porque han decidido honrar a sus cónyuges. Tomando estos versículos seriamente, entonces, ¿Cómo es posible recorrer esta vida sin ser un(a) adultero(a) homicida?

Es por eso que la solución que propone Jesús no consiste en reformas sociales sino en una transformación que cambie la naturaleza interna corrupta humana: “les es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7). Esta invitación a un nuevo nacimiento es para toda la humanidad: judíos, mayas, españoles, aztecas, peruanos, mexicanos y de todas las naciones. Pero también es una invitación a la unificación de la humanidad. La Escritura dice que

“No hay Judío ni Griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús” (Gal. 3:28).

Aceptar el nuevo nacimiento da origen a una nueva vida que constituye el verdadero buen vivir: una VIDA ETERNA. Jesucristo no vino sólo a darnos una mejor vida aquí y ahora. Su invitación a una nueva vida va mucho más allá de este mundo. El ser humano está condenado a muerte, pero Jesús ofrece una vida abundante y eterna: Una restauración completa del hombre y de la naturaleza. Cuando se proponía resucitar a su amigo Lázaro, exclamó:

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Juan 11:25).

CONCLUSION

Yo entiendo que esto pueda sonar a propaganda religiosa sin fundamento en la realidad, pero no lo es. Las palabras de Jesús y la veracidad del cristianismo tienen una base histórica verificable: la resurrección. Si la resurrección sucedió, como hecho histórico, entonces el cristianismo es verdad y las palabras de Jesús son verdad. ¿Cómo sabemos que Jesús resucitó históricamente? Este argumento se puede acceder en otros de mis escritos en detalle sin embargo me limitaré a resumirlo:

El Dr. Gay Habermas, historiador y posiblemente el erudito número uno en el mundo acerca de la historicidad de Jesús, durante más de 30 años y mediante más de 40 libros ha argumentado que la resurrección se puede considerar un hechos histórico. Su método utiliza datos históricos de la vida de Jesús que cumplen con los siguientes dos criterios: 1) la gran mayoría de los estudiosos aceptan estos hechos como históricos y 2) están bien establecidos por el método histórico.

Estos hechos son:

  1. Jesús murió por crucifixión
  2. Los discípulos tuvieron experiencias que ellos interpretaron como apariciones de Jesús resucitado.
  3. Los discípulos sufrieron una transformación de escépticos cobardes a valientes anunciadores de su muerte y resurrección (y estuvieron dispuestos a sufrir y morir por esa creencia)
  4. La proclamación sucedió muy tempranamente en la iglesia primitiva
  5. Santiago, quien había sido un escéptico (hermano de Jesús), se convirtió en líder de la iglesia en Jerusalén (luego de ver a Jesús resucitado).
  6. Pablo también se convierte al cristianismo luego de una experiencia que él describe como una aparición de Jesús resucitado

¿Pero cómo concluye Habermas que éstos hechos apuntan hacia la resurrección de Jesús? Por eliminación: durante siglos, los escépticos han tratado de explicar estos hechos como el resultado de alucinaciones, ladrones de tumbas, teorías de desmayos y fraudes. Pero ninguna de estas explicaciones apoya los datos históricos. La única explicación viable de estos seis hechos es que Jesús realmente resucitó como los registros históricos lo afirman.

Es por eso que solamente Jesús puede proporcionarnos del verdadero Buen Vivir que todos tanto anhelamos. 

“Por qué yo vivo, ustedes también vivirán” (Juan 14:19).

 

 

  1. Francisco Márquez, “Sumak Kawsay: valores y Buen Vivir en las culturas ancestrales”, http://www.cialc.unam.mx/cuadamer/textos/ca146-99.pdf, (accedido el 21 de agosto del 2018).
  2. Faviana Cochoy et al., Cosmovisión maya: plenitud de la vida (Raxalaj Mayab´ Káslemailil), Guatemala, pnud, 2006), p. 127.
  3. Márquez, Valores y Buen Vivir. Énfasis propio.
  4. Ibid.
  5. Juan Miguel Zunzunegui, “México: País construido entre mitos”, http://seudosociofobia.blogspot.com/2013/09/mexicopais-construido-entre-mitos.html, (accedido el 21 de agosto del 2018).
  6. Ibid.
  7. Revista National Geographic España, “Los temibles guerreros de las ciudades mayas”, www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/los-temibles-guerreros-de-las-ciudades-mayas_7109, (accedido el 21 de agosto del 2018).
  8. Ibid.
  9. Ibid.
  10. Ibid.
  11. Dr. Christopher Minster, “The Ancient Maya: Warfare”, https://www.thoughtco.com/the-ancient-maya-warfare-2136174, (accedido el 21 de Agosto del 2018).
  12. Ibid.
  13. David Stuart citado por el LA Times, “Brutality of Aztecs, Mayas Corroborated”, http://articles.latimes.com/2005/jan/23/news/adfg-sacrifice23, (accedido el 22 de agosto del 2018).
  14. Stuart, David (2003). “La ideología del sacrificio entre los mayas”. Arqueología mexicana. XI, 63: 24–29.
  15. Hope Kron, “Human Sacrifice Among the Maya: An Analysis of Patterns in Belize”, https://ir.lib.uwo.ca/cgi/viewcontent.cgi?article=1016&context=totem, (accedido el 22 de agosto del 2018).
  16. Se puede acceder a un análisis completo acerca del tema de sacrificio humano y canibalismo en Norteamérica en George Franklin Feldman, Cannibalism, Headhunting and Human Sacrifice in North America: A History Forgotten (Pennsylvania: Alan C. Hood & Co., Inc, 2008).
  17. La cifra de 20 millones viene de Stéphane Courtois, “Introduction: The Crimes of Communism,” from Stéphane Courtois, et. al., The Black Book of Communism: Crimes, Terror, Repression, Jonathan Murphy and Mark Kramer, trans., (Cambridge, Harvard, 1999), 4 y Alexander N. Yakovlev, A Century of Violence in Soviet Russia, Anthony Austin, trans. (New Haven: Yale, 2002), 234. Desde luego esto son estimados. Algunos como R. J. Rummel, estiman que el número total de asesinatos de civiles en la unión soviética de 1917 a 1987 puede llegar a los 54,800,000. R. J. Rummel, “Soviet Union, Genocide In” Encyclopedia of Genocide, Israel W. Charny, ed., (Santa Barbara, CA: ABC-CLIO, 1999), vol. 2, 520. Las estimaciones varían grandemente. Por ejemplo, el número de muertes atribuidas al Gran Terror de 1937-1938 según Nicolas Wert llega a los 700,000 mientras que Robert Conquest estima que hubo 7,000,000 de arrestos y 1 millón de ejecuciones, y otros 2 millones murieron en campos de concentración. Conquest dice que había como 8 millones en los campos hacia 1938. Ver Nicolas Werth, “From Tambov to the Great Famine” in Stéphane Courtois, et. al., The Black Book of Communism, 202; y Robert Conquest, The Great Terror: A Reassessment, 40th Anniversary ed., (Oxford: Oxford, 2008), 485-486. Conquest comenta acerca de sus cifras: “El respetable A. Adamovich me ha criticado ampliamente en mesas redondas de historiadores en Literaturnaya gazeta: ‘siempre reduciendo los números de los reprimidos, simplemente el no puede entender la verdadera magnitud de las temibles cifras, habiendo sido el mismo gobierno propio el autor de los tormentos a la gente’. Es cierto que siempre describo mis cifras como conservadoras; pero hasta ahora, me he acostumbrado más a las objeciones de quienes las encuentra increíblemente exageradas” (487). Aunque hay algunos que por varias razones inflan los números en genocidios y crímenes contra la humanidad, después de estudiar el tema por muchos años, me atrevo a argumentar que la mayoría de las veces las cifras más altas son las que se apegan más a la realidad. Hay una tendencia revisionista latente que quiere minimizar los números de los genocidios debido a sus inclinaciones políticas liberales o porque quieren quitar el énfasis a la inhumanidad del hombre contra el mismo hombre.
  18. James E. Mace, “Ukrainian Genocide,” Encyclopedia of Genocide, vol. 2, 565. Roman Serbyn dice que el estimado más plausible es de seis millones de muertes. Roman Serbyn “Ukraine (Famine)” Encyclopedia of Genocide and Crimes Against Humanity, vol. 3, 1059. Aunque es difícil probar las intenciones de Stalin durante la hambruna, como afirma Serbyn, “Stalin no solo estaba bien informado de la hambruna, fue su principal arquitecto y supervisor”. Serbyn, 1059. Seis millones es también el numero de Nicolas Werth “From Tambov to the Great Famine” in Stéphane Courtois, et. al., The Black Book of Communism: Crimes, Terror, Repression, Jonathan Murphy and Mark Kramer, trans., (Cambridge, Harvard, 1999), 167. Werth dice que es “innegable” que Stalin sufría de “Ucranofobia” (168).
  19. Ronald H. Phelps, “Hitler’s ‘Grundlegende’ Rede über den Antisemitismus,” VfZ 16, no. 4 (1968): 412 citado en Daniel Goldhagen, Hitler’s Willing Executioners (New York: Alfred A. Knopf, 1996), 424. Hitler’s 1925/1926 Mein Kampf: “Hoy día no son los amantes de los príncipes y princesas quienes regatean y negocian acerca de las fronteras del estado; es el inexorable judío quien lucha por dominio de las naciones. Ninguna nación puede quitarles la mano de cuello excepto por la espada. Solo el poderío ensamblado y concentrado de una nación puede desafiar la esclavitud internacional de la gente. Dicho proceso es y permanece uno sangriento”. Adolf Hitler, Mein Kampf (Boston: Houghton Mifflin, 1971), 651.
  20. Hitler, Mein Kampf, 679.
  21. La introducción de Konrad Haiden en Mein Kampf comienza: “Por años Mein Kampf ha sido prueba de la ceguera y complacencia del mundo. En sus páginas Hitler anunció—mucho antes de llegar al poder—un programa de sangre y terror en una auto-revelación de tan sobrecogedora franqueza que pocos de sus lectores tuvieron la valentía de creerlo. De nuevo se ha demostrado que no hay mejor método de disimulo que la publicidad abierta”. XV.
  22. Daniel Goldhagen, Hitler’s Willing Executioners (New York: Alfred A. Knopf, 1996), 167. Estas cifras no incluyen el personal de soporte para llevar a cabo los asesinatos como trabajadores de las vías férreas y alemanes que juntaban a los judíos, eslavos, serbios, checos, poloneses, franceses, ucranianos, minusválidos y otros de los alrededores. Aunque la tesis de Goldhagen de que las tendencias asesinas eran únicas de los alemanes es completamente falsa, las estadísticas que provee no están en duda (excepto por los que niegan el holocausto). Como afirma Christopher R. Browning, Goldhagen “ofrece numerosas y aterradoras descripciones de crueldad alemana hacia los judíos y simplemente declara al humilde y aterrado lector que ese comportamiento es sin precedentes. Si tan solo eso fuera el caso. Desafortunadamente los recuentos de rumanos y croatas asesinos no solo demuestra que estos colaboradores no solo igualaban sino que rutinariamente sobrepasaban a los alemanes en crueldad. Y eso es dejando de lado una miríada de posibilidades fuera del holocausto como Camboya o Ruanda”. Christopher R. Browing, Ordinary Men: Reserve Police Battalion 101 and the Final Solution in Poland (New York: Harper Perennial, 1998), 207. 
  23. Jean-Louis Margolin “China: A long March into Night” in Courtois, et. al., The Black Book of Communism, 463-464. Margolin estima que seis a diez millones murieron de inmediato con otros 20 muriendo en los campos .
  24. Citado en Li Cheng-Cheng, Cheng-Chung, The Question of Human Rights on China Mainland (Republic of China: World Anti-Communist League, China Chapter, September, 1979), 12 citado en Becker, Hungry Ghosts, 145. Becker cita muchos casos de entierros en vida.
  25. Iris Chang, The Rape of Nanking: The Forgotten Holocaust of World War II (New York, NY: Basic Books, 1998), p. 6.
  26. Chang, Rape of Nanking, 221.
  27. David Mark Mantell, “The Potential for Violence in Germany” Journal of Social Issues 27, vol. 4, 111. Mantell: Al parecer casi todo mundo está dispuesto a cometer actos de agresión hacia otros. Las diferencias que aparecen en su comportamiento tienen menos que ver con su disposición a lastimar a otros o no, sino más bien bajo qué condiciones lo harían. (110)”. Mantel provee una explicación tétrica de los experimentos donde un 85% de los participantes administraron choques eléctricos al nivel más alto: “Durante los experimentos, si el Maestro obedecía y leía las preguntas en orden y castigaba los errores con un incremento en la intensidad de los choques, empezaría a escuchar quejidos y exclamaciones de dolor entre los 75 y 150 voltios; suplicas y expresiones de confusión entre 165 y 230 voltios; protestas enérgicas y ruegos por el dolor entre 245 y 300 voltios; gritos desesperados, quejas, lloros desesperados entre 315 y 375 voltios. Entre 390 y 450 voltios solo habría silencio; el Estudiante dejaba de contestar a las preguntas ni tampoco respondía cuando se le administraban mas choques. Al maestro se le instruía a considerar un silencio de más de diez segundos como una respuesta incorrecta y administrar el choque correspondiente” (104). Mantel luego considera como “sorprendente” que “virtualmente nadie se rehusó en principio a administrar choques a las victimas… La gran mayoría de los sujetos en todas las condiciones experimentales administraron una cantidad suficiente de choques  de tal forma que al menos varias quejas y gritos de dolor se escucharon” (110). Al contrario de las conclusiones de los experimentos de Milgram que afirman que los Maestros administraron los choques como respuesta a una figura de autoridad, en 1976, los estudios de Mantell  revelan que cuando se les pregunto a los participantes que “¿Dada una responsabilidad de 100 por ciento en total, que porcentaje crees que es nuestra responsabilidad y cuanto es tu responsabilidad?” las respuestas revelan que “una visión monolítica de obediencia de estas personas que simplemente rehúyen a su responsabilidad es simplemente falsa”. D. M. Mantell and R. Panzarella, “Obedience and Responsibility,” British Journal of Social and Clinical Psychology. 1976 15:239-45 citado en in Miller, The Obedience Experiments, 225.
  28. Solzhenitsyn, 160.
  29. George M. Kren and Leon Rappoport, The Holocaust and the Crisis of Human Behavior (New York: Holmes& Meier, 1980), 126. 
  30. Rom. 3:12. Ver también Sal. 14:1-3, 53:1-3. 
  31. 1 Jn. 3:15.

Tácticas: Revisión de Libro (Versión en Español)

 Tácticas: Revisión de Libro (Versión en Español)

Por Priscila Fonseca

               La apologética está siendo utilizada por los cristianos como una de las herramientas más efectivas al entablar conversaciones o debates con inconversos. Pero la realidad es que tenemos que aprender mucho sobre cómo utilizarla de la manera no solo eficaz, sino correcta ante Dios. La verdad es que somos humanos que siguen gustando de tener la última palabra, nos gusta tener la razón…pero ¿es esto lo único que queremos ganar? ¿No debería de importarnos más la persona que el argumento?

                Greg Koukl nos ha regalado una potente herramienta con su libro “Tácticas”. De partida, la portada está embelesada con la imagen del tablero de ajedrez, así que desde ya podemos saber que será un libro por demás interesante, lleno de estrategias para salir victorioso en cada partida. No nos decepciona, pero sí nos sorprende. Koukl nos dice prácticamente que no se trata de siempre ganar la partida, sino de sembrar en el adversario algo que lo haga querer saber más sobre el partido: “Acabo de ganarle, pero me intriga cómo fue que hizo tal y tal jugada.” “Acabo de tener la última palabra en este debate sobre la existencia de Dios, pero lo que me dijo realmente me ha puesto a pensar en ciertas cosas”. Eso es lo que debemos hacer cuando entablamos conversaciones sobre Dios.

                “No es, pues, extraño que tanto creyentes como no creyentes relacionen la apologética con conflicto. Los que defienden no dialogan, luchan.” Tiene mucha razón Koukl, y para arrancar el primer capítulo no pudo haberlo hecho de mejor forma. Nos dedica línea tras línea explicando la forma correcta de utilizar la apologética, a sabiendas de que hay muchos cristianos que gustan de ser polémicos en sus conversaciones y que también hay cristianos que no son afectos a siquiera entrar en un debate. Entonces los primeros capítulos estarán enfocados en ayudar a ambos tipos de persona para modular estas emociones y poder llevar el evangelio a través de la apologética.

                Otro punto interesante del libro es que Greg nos promete que nos llevará de la mano hasta aprender a usar las tácticas para ser mejores apologistas, pocos autores pueden prometer algo y cumplir de tan sobresaliente forma. Sus tácticas tienen nombres bastante curiosos, y me parece que por eso mismo podemos memorizarlas o bien, asociarlas casi de manera inmediata, así que será bastante fácil aplicarlas en el momento del debate. Recordemos que no siempre llevaremos a la persona a Cristo en ese mismo momento, sino que la finalidad es sembrar las dudas para que esa persona siga investigando, siga cuestionando sus creencias y eventualmente poder llevar su vida a Dios.

                Este libro también nos ayuda a comprender que no siempre somos nosotros quienes llevamos la carga de tener que responder por nuestras creencias. ¿Cuántas veces se ha acercado un no creyente a cuestionarte por la existencia de Dios y entramos en colapso por estar desprevenidos? Sobretodo si es una pregunta difícil tendemos a contestar lo primero que se nos vienen a la mente, con tal de no dejar ir a la persona con una sonrisa en su rostro, triunfante y burlón. No se preocupen más mis hermanos, Greg nos ayuda con preguntas que podemos responder para arrinconar a la persona en cuestión y que sea él quien nos de las evidencias que respaldan su creencia. Así que tranquilos, aun podemos salir ilesos cuando nos toman desprevenidos.

                Ahora, esto no significa que tengamos que eludir o esquivar la pregunta, simplemente no caemos en este tipo de trampas y al mismo tiempo podemos tener el tiempo suficiente para que la emoción negativa desaparezca y podamos responder usando la razón y no las tripas, como decimos en México.

                Lo que tenemos que aprender, sobretodo, es a realizar las preguntas correctas para poner en evidencia la creencia tan relativa y poco sostenida que la persona nos ha querido lanzar como una verdad absoluta. Hay ocasiones en que nos llegan con afirmaciones que llevan la intención de hacernos parecer tontos o, ya mundialmente conocidos como retrógradas; para estas ocasiones, también hay un par de preguntas que podemos hacerles para demostrar que el ser cristiano no es sinónimo de poco inteligente.

                La segunda parte del libro se encarga precisamente de ayudarnos a poner en la mesa las fisuras, los huecos, las inconsistencias que hay en los argumentos del no creyente. Esto incluye a las personas agresivas, esas personas que llegan como dando martillazos con tal de intimidarnos. Pero, nuevamente Greg nos da sabios consejos para mantener el control de nuestras emociones y usar el razonamiento para continuar con una conversación educada o abandonarla si es necesario.

                Este sin duda es un libro que todo cristiano debe tener, no solo si ya eres alguien que gusta de la apologética, este es un libro que debes de leer especialmente si eres de los que piensan que la apologética solo sirve para crear riñas y discusiones, te aseguro que vas a prender muchísimo sobre el valor de saber dar una buena respuesta y no estar limitado al fideísmo.

                Siempre un gusto escribirles, siempre amándoles en Cristo; Pris.

Si Eres Cristiano, ¿Dios te protege a ti y a tus hijos?

Si Eres Cristiano, ¿Dios te protege a ti y a tus hijos?

Reflexión sobre sufrimiento, enfermedad, muerte y eternidad.

Hace un poco más de un año falleció un gran cristiano, escritor y defensor de la fe: Nabeel Qureshi. Para quienes no lo conocían, Nabeel era musulmán y se convirtió al cristianismo después de 3 años de conversar con quien se convertiría en su mejor amigo: David Wood, un ex convicto que encontró a Jesús en la prisión. Puedes ver la historia de David Wood en este video.

Nabeel terminó su carrera de medicina y de inmediato se apasionó por la teología y la defensa de la fe. Escribió varios libros que fueron muy bien recibidos e impactó la vida de miles de personas, entre ellas a muchísimos musulmanes. Se casó con su esposa, Michelle, tuvieron a una hermosa pequeña hija. Sus estudios de doctorado en Oxford iban viento en popa cuando el 30 de Agosto del 2016 anunció que tenía cáncer de estómago avanzado y un año después Nabeel Qureshi murió.

Poco después de su muerte, muchos cristianos expresaron que su fe estaba titubeando. Muchos estaban seguros de que Dios curaría a Nabeel. Después de todo, ¿por qué levantaría Dios a Nabeel a un lugar de prominencia como evangelista, comunicador y apologista para luego dejarlo morir?

No sólo eso; Nabeel estaría abandonando a su hija de 1 año y a su joven esposa. ¡NO ES JUSTO!, decían muchos creyentes.

¿O qué pasa con mis vecinos (esto no lo estoy inventando) que tienen an un hijo con cancer en el cerebro desde hace 5 años?

A continuación quisiera transcribir un mensaje que mi mentor, el Dr. Clay Jones publicó al respecto de la muerte de Nabeel porque hay mucho que podemos aprender:


Por Dr. Clay Jones, Publicado el 19 de Septiembre del 2017.

Aunque ha sido mi intención escribir acerca de la muchas y poderosas lecciones aprendidas a partir del deceso de Nabeel y de cómo Dios lo está usando aún después de su muerte física, me había propuesto a esperar para que los creyentes pudieran guardar un tiempo de luto. Me entristezco especialmente por la familia de Nabeel. Mi esposa y yo estamos orando por ellos. Pero ahora he visto que muchos cristianos han expresado en redes sociales que su fe se ha debilitado debido al deceso de Nabeel, así que he decidido escribir algo aquí y ahora.

Hay una enseñanza que muchos, tal vez la mayoría, cristianos occidentales no quieren escuchar.

¿Qué enseñanza?

NO. ESTÁS. A. SALVO.

Tu vida, y la vida de tus seres queridos, está en peligro extremo—peligro de muerte. Tú también, aunque tengas niños pequeños, podrías morir de cáncer. Tú también, aunque seas un fiel ministro y tengas niños, podrías morir. O tus hijos podrían morir. O tu cónyuge podría morir.

Después de todo, si Dios va a permitir que un siervo fiel y útil como Nabeel sufra esto, entonces nadie está a salvo.

Dios ha usado a Nabeel para recordarnos eso y le doy gracias a Dios por haberlo hecho.

Ahora, algunos de ustedes pueden estar pensando que el Señor nos dice que mantendrá a sus siervos a salvo. Sí, pero ¡Dios no promete que te mantendrá “físicamente” salvo! Eso no lo encontrarás ni de Cristo ni de sus Apóstoles. En su lugar, Dios te mantendrá espiritualmente a salvo. Decenas de miles de cristianos a través de las edades han sido torturados a muerte ¡precisamente por ser cristianos!

Y ese conocimiento es lo que nuestro Padre quiere que capten nuestras duras cabezas amantes de este mundo.

“No amen el mundo ni las cosas en este mundo”,

escribe Juan. ¿Por qué?

Porque “Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo…pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:15).

Nuestro Señor nos manda a no amar este mundo y el deceso de Nabeel nos ayuda a poner eso en perspectiva.

La Biblia no promete que Dios nos va a sanar si enfermamos pero sí promete que Él nos sanará para siempre. Nabeel hoy vive para siempre. Y si tú eres cristiano, tú también estás viviendo para siempre.

Repito, una de las muchas cosas que la muerte de Nabeel ha hecho—y esto es importante en extremo—es que como cristianos debemos aceptar que no podemos depositar nuestra confianza en el mundo presente.

Ese nunca ha sido el plan.

Este es un escrito al respecto que publiqué con anterioridad:

La Principal Razón por la que los Cristianos Dudan

 

Revisión de Libro. Cristianismo Real de William Wilberforce.

Por Priscila Fonseca

          Por primera vez me encuentro sin palabras para esta sección. Normalmente cuando termino de leer un libro que me causa impacto, las palabras fluyen como una hoja que reposa en las aguas de un lindo río. Pero algo pasó en cuanto cerré el libro de William Wilberforce que se quedaron atrapadas no en mi mente, sino en mi corazón. Así que haré mi mejor esfuerzo por encontrarles un camino que vaya directo al tuyo.

          Para aquellos poco familiarizados con Wilberforce, solamente les diré que siendo muy joven logró un puesto importante en el parlamento británico y desde ahí estuvo luchando toda su vida por la libertad de los esclavos. Dicha batalla logró alcanzar la victoria 3 días después de la muerte de Wilberforce. Muchos atribuyen ese logro a su libro “Cristianismo Real”, que fue una fuerte crítica al cristiano cultural (aquel que solo se hace llamar “cristiano” mas no ejerce su fe).

          El primer capítulo nos adentra a este mundo hipócrita del cristiano frío y el problema de su total ignorancia hacia las Escrituras: el cristianismo que él llama “cultural”. Aquí estaremos leyendo una perfecta descripción de lo que, a la fecha, seguimos viendo casi diario; personas que creen que por ser moralmente buenas, son acreedoras del cielo, personas que carecen de las verdades básicas del cristianismo, que rechazan a Dios pero proclaman ser lo suficientemente buenas como para evitar el infierno.

          La fe es un tema central en estos capítulos introductorios. Es más, me gustaría situarlos en una sala en un tribunal, donde se está juzgando a dos grupos de cristianos: los que tienen fe en Jesús y los que tienen fe en la prosperidad material. Aquí la fe de una persona puede ser reconocida en cuanto se menciona a Jesús. ¿Su conducta sigue siendo centrada en el cristianismo o de pronto se torna relativa?

          Los cristianos culturales pueden hablar de religión, pero son términos universales, no hay un compromiso con Jesús, no hay un compromiso real con la fe. Esto es lo que hizo que el libro resaltara en la época de Wilberforce como lo sigue haciendo en estos tiempos, es  una verdad que se viene arrastrando desde tiempos de Jesús y no podemos ignorarlo, debemos animar a esas personas a que sean receptores de esta transformación genuina, no solo para esperar riquezas y prosperidad, sino para esperar una vida eterna en presencia de Dios.

          Más adelante, estaremos encontrándonos con capítulos que mencionan las emociones. ¿Por qué son importantes las emociones si nuestra fe es razonable? Pues porque somos seres humanos, y sentimos. Y aunque seamos seres con raciocinio, la verdad es que más de lo que quisiéramos, somos guiados por estas emociones. Pero el gozo del cristianismo es que podemos estar conectados y alineados con Dios a través del corazón y de la mente. Solamente debemos saber controlar las emociones para no ser guiados en la dirección opuesta a Dios. Aquí Wilberforce estará hablándonos sobre la adoración y la importancia de conectarla con las emociones que son cálidas, afectuosas y sinceras al momento de alabar.

          Como dice Wilberforce: basta con leer el libro de Salmos para darnos cuenta de que David era un hombre que experimentaba gran emoción en su fe. Él conoció las alturas y también las profundidades.

          Avanzamos al capítulo tres, donde encontraremos el uso del nombre de Jesús como si fuera un amuleto, como si fuera una alhaja que nos da buena suerte. Pero debemos tener presente siempre que Él es el Señor cuyo nombre debe estar escrito en nuestro corazón, no en nuestra expectativa de riqueza. Su nombre debe darnos paz, no suerte en lo que nosotros decidamos. Su nombre es de alabanza, no de muletilla.

          Qué triste es ver que el cristianismo es cultural y no auténtico.

Para los últimos capítulos, William Wilberforce retoma el tema del pensamiento erróneo de ser “bueno”, de hacer “buenas obras” y la diferencia de estos con la fe auténtica. Pero esta vez se centra más en los problemas de malentendidos dentro de los cristianos culturales y de cómo manejan esta superficial fe. Cierra estos capítulos “problemáticos” con pequeños párrafos con soluciones ante tales problemas, los cuales titula “Siguiendo a Jesús”. ¿Qué mejor forma de resolver un problema que seguir el ejemplo del Maestro?

          Vamos finalizando la lectura y encontramos algunas claves para identificar la fe auténtica y cómo ponerla en práctica. La verdad es que siempre es bueno recordar que el camino es estrecho. Es bueno recordar que hay sacrificios que debemos hacer y que hay metas por alcanzar como cristianos, esa meta tiene un solo nombre, Nombre sobre todo nombre: Jesús, quien no solo es nuestro Señor, sino aquel a quien debemos imitar, a quien debemos seguir.

          La lectura finaliza y la exhortación es clara. ¿Viviremos culturalmente tibios o viviremos en ardiente fe genuina? Este es un libro que todo cristiano tiene que leer.

          El tribunal sigue esperando la decisión del Juez, nosotros, los acusados estamos por declarar. ¿Nos declararemos como cristianos culturales o auténticos?

         

 

¿Por qué el judaísmo se separó del cristianismo? ¿Por qué hay pocos judíos que creen en Jesús ?

PREGUNTA:
Quisiera preguntarle ¿Por qué el judaísmo se separó del cristianismo? ¿Por qué hay pocos judíos que creen en Jesús ?

RESPUESTA:

El tema de separación entre el Judaísmo y Cristianismo es fascinante. El asunto lo toco en mi curso de Historia de la Iglesia cuando vemos la estructura de la iglesia del Siglo I. Ahí analizamos algunas expresiones musicales y el orden del servicio y su eventual separación de la sinagoga:

Te sugiero ver la lección  6 en esta serie: Historia de la Iglesia

En resumen: este fue un proceso paulatino y muy distinto en las diferentes regiones donde el cristianismo ya había echado raíz. En realidad el inicio del cristianismo fue, casi en su totalidad, un fenómeno judío al punto que se le consideraba una secta del judaísmo a la par de los esenios, zelotes, fariseos y saduceos.
Por otro lado, las mismas estructuras Judías eran demasiado rígidas para permitir la libertad que el cristianismo requería por naturaleza (Santa Cena, bautismo, etc), así que lo esperado fue una separación que sucedió paulatinamente. El erudito más eminente en este tema es el Dr. Larry Hurtado, especialista en el cristianismo primitivo.

En cuanto a tu segunda pregunta (¿por qué hay tan pocos judíos que creen en Jesús?): la respuesta la da el mismo Apóstol Pablo: para un judío del siglo I era impensable que el mesías muriera crucificado. Según Deuteronomio, maldito es todo aquel que pende de un madero (Deuteronomio 21:23). Esto lo enfatiza Pablo en Gálatas 3:13.

Sin embargo, Pablo, a diferencia de los demás judíos que no se convirtieron, entendió que

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),  para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”. Gálatas 3:13

El mesías esperado por los judíos era una figura política victoriosa que los liberaría de sus opresores terrenales. Al no entender esto, muchos judíos rechazan el sacrifico de Cristo. Sin embargo, también muchos judíos han llegado a creer a lo largo de la historia. Muchos se han convencido, al igual que Pablo, que Cristo fue hecho maldición por nosotros. El justo pagó por los injustos para llevarnos a Dios (1 Pedro 3:18).

ANTI-PELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA


ANTI-PELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA

Richard Cross

Por Raúl Jaramillo de Lira.

Introducción

Cuando uno piensa en el debate entre la Soberanía de Dios y la responsabilidad genuina del hombre, comúnmente se presentan dos posturas con las cuales alguien puede identificarse, el Calvinismo y el Arminianismo. En general, estas perspectivas son caracterizadas por enfatizar (o sobre-enfatizar) en la Soberanía de Dios y la Libertad del Hombre respectivamente.

Esta interminable discusión nos ha llevado a creer que en el corazón de este dilema se encuentran distintos enfoques mediante los cuales los cristianos, a lo largo de la historia, han buscado solucionarlo. “Los Arminianos tienen un evangelio humanista y centrado en el hombre, mientras que los Calvinistas se enfocan en Dios y su Gloria”, nos dicen algunos hermanos Calvinistas. ¿Es cierto eso? ¿El problema se encuentra en el enfoque con el cual nos acercamos a este asunto en cuestión?

Los Compatibilistas creen en un monergismo estricto, Dios envía gracia irresistible o efectiva a los individuos que él escogió de antemano, de manera que cuando esta gracia llega a ellos, son renovados y sus deseos son transformados, y así responden en fe a ese llamado efectivo de Dios. Nótese el adjetivo “efectiva”, es decir, si a una persona se le toca con gracia irresistible, esta necesariamente responderá en fe. Por lo cual, el compatibilista puede decir que todo es una obra y trabajo de Dios, no hay nada que el hombre realice en el proceso de salvación. Ciertos compatibilistas, al adoptar esta perspectiva monergista, comúnmente ven cualquier otra perspectiva que difiera de la de ellos como una perspectiva Pelagiana o sinergista. Esta acusación nace de que uno de los pilares del Molinismo es la libertad libertariana y al ser incompatible con la gracia irresistible, se cree que esta socavaría la idea de una salvación monergista.

No obstante, en su libro Salvation & Sovereingty (Salvación y Soberanía), Kenneth Keathley ha hecho un excelente trabajo en elaborar sobre un modelo, conocido como el modelo de la ambulancia. Me arriesgaré a decir que es la teoría más popular en el ámbito Molinista, dada a que parece ser que la doctrina logra sustentar de la manera más efectiva la soberanía de Dios en la salvación mientras al mismo tiempo, logra sustentar la libertad libertariana de los seres humanos. Pero el modelo no le pertenece a Keathely, fue propuesto por el Dr. Richard Cross en su artículo “Anti-Pelagianismo y Resistibilidad de la Gracia” como una quinta propuesta para rechazar el Pelagianismo y el Semi-Pelagianismo así como también la Irresistibilidad de la Gracia. En el siguiente enlace [MODELO DE LA AMBULANCIA] podrás encontrar un artículo analizando esta postura y podrás ver porque es tan popular entre los Molinistas monergistas.

Por otro lado, si tu deseo es analizar todo el estudio del Dr. Cross, también tenemos un artículo que analiza los siete modelos que Cross [ANTIPELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA] menciona como alternativas a la gracia irresistible. La mera existencia de estos modelos pone al determinista en una posición comprometedora ya que antes de poder levantar la objeción de Pelagianismo, deberá refutar cada uno de estos siete modelos y demostrar que son inviables o incoherentes para sostener un rechazo al Pelagianismo en conjunción con un rechazo a la Gracia Irresistible.

No pretendo haber solucionado un conflicto que ha durado durante años, un conflicto que cada generación lidia y lidiará hasta que Jesucristo regrese y nos explique el tema. Es posible que todos, tanto Calvinistas, Arminianos y Molinistas, estemos equivocados. Por lo pronto, lo único que podemos hacer es seguir estudiando y profundizando estos temas, no para debatir agresivamente y crear conflicto, sino para aprender más de Dios y glorificarle haciendo uso del pensamiento que él nos ha otorgado.