¿El Cristianismo se Inventó en el año 303? Parte 2: Respuesta de Historiador Ateo

¿El Cristianismo se Inventó en el año 303? Parte 2: Respuesta de Historiador Ateo


La cuestión de la historicidad de Jesús es y será un tema controversial. Sin embargo, hay áreas en la academia que no son, para nada, controversiales en cuanto a Jesús (su muerte en la cruz en el siglo I, por ejemplo, es considerada un hecho histórico incuso por historiadores ateos y agnósticos). Son controversiales en páginas de ateos y de escépticos amateurs en internet, pero no en la academia.

Hoy quiero enfocarme un poco más en otro tema que se ha popularizado en redes sociales por un libro que postula la locura que el cristianismo fue un invento de Constantino y sus secuaces en el año 303. Algo que parecería impensable, pero se ha escrito un libro completo del tema.

No voy a escribir mucho más de esto. Ya lo he cubierto en otro apartado. Si no estás familiarizado con el tema, te recomiendo leer el artículo.

Lo que me gustaría mostrar aquí es lo ridículo que es este argumento del Señor Conde Torrens citando a un opositor del cristianismo que ni siquiera cree que Jesús existió. Así es. El Dr. Richard Carrier es posiblemente el líder del movimiento mitista. El mitismo postula que Jesús no fue un personaje histórico. Tanto Conde como Carrier coinciden en que Jesús no existió. Ambos están en el mismo bando. Sin embargo, Richard Carrier piensa que la tesis de Conde es un disparate. Creo que Carrier está completamente errado en su conclusión de que Jesús no existió, pero al menos propone argumentos serios. De cualquier forma, existen refutaciones formales a sus teorías, pero ese no es el tema por el momento. Carrier tiene las credenciales como historiador y reconoce un disparate histórico cuando lo ve.

Pero veamos lo que ha dicho Carrier de la tesis de Conde. En el Blog de Carrier, a principios de año, un amigo le hizo la siguiente pregunta (mi traducción). Enlace Original.

 

Dr. Carrier,

Me gustaría saber su opinión acerca de esto:

Fernando Conde Torrens, es un ingeniero español que, según él, pasó 24 años haciendo investigaciones (de 1992 a 2016), que se pueden encontrar en su libro “Año 303. Inventan el Cristianismo”. Aprendió griego, hebreo y latín y analizó libros sobre el cristianismo antiguo y llegó a la siguiente conclusión: el cristianismo fue inventado entre los años 303 y 313 por Lactancio y Eusebio de Cesarea por orden de Constantino.

El Sr. Conde, que carece de títulos en historia o estudios del Nuevo Testamento, afirma que los títulos y las universidades no son importantes, que lo que importa es si lo que descubrió es cierto o no. La prensa hispana, que es MUY sensacionalista, dijo que Conde desmanteló 2000 años de historia con su libro, a pesar de que todos sabemos que libros como el suyo han existido por mucho tiempo.

Él afirma que las pruebas que él ofrece son irrefutables. Una de esas pruebas es que encontró el acróstico SIMÓN, que se puede ver en cada capítulo del evangelio de Marcos, el evangelio de Juan, en la Epístola de Santiago, las tres Epístolas de Juan y en varios otros “documentos cristianos falsos” (según él). La palabra SIMON significa “patraña”.

Por supuesto, él dice que no había cristianos antes del siglo IV, que todos los textos que mencionan a los cristianos (antes del siglo IV) son falsificaciones totales y, por supuesto, que Jesús no existió (personalmente, no me importa lo último). Él va tan lejos como para afirmar que los Padres de la Iglesia primitiva (Justino Mártir, Orígenes y los demás) nunca existieron, fueron inventados por Lactancio y Eusebio en todos los años que estuvieron activos.

Hasta ahora, ningún teólogo, pastor o sacerdote ha respondido a Fernando Conde Torrens. La única respuesta que tenemos proviene del Dr. Antonio Piñero, de la Universidad de Madrid, que no ha leído el libro de Conde y dijo que no perderá el tiempo haciendo tal cosa.

Si quiere buscar información sobre él, solo encontrará cosas en español.

Como usted es un historiador calificado, me gustaría saber su opinión sobre este hombre y su libro.

 

Respuesta del Dr. Carrier:

Esto es total paranoia. Tenemos manuscritos cristianos reales que datan mucho antes de 303 (no textos, sino manuscritos, los objetos [arqueológicos] físicos reales). ¿Y él está proponiendo, basado en una disparatada búsqueda de coincidencias (siempre una gran bandera roja para todo tipo de locura), un proyecto increíblemente masivo de falsificación, tan masivo que es totalmente improbable, incluyendo la falsificación de todas las elaboradas escrituras de Orígenes, Celso, Ireneo, Hipólito , Tertuliano, Cipriano, y un sinnúmero de otros, así como todo el Nuevo Testamento (completo con todas sus inverosímiles contradicciones, estilos variados y autores que discuten unos contra otros) e interpolando pasajes al azar de Luciano, Plinio, Marco Aurelio y muchos otros. ¡Es ridículo!

Cita Original usada con permiso del Dr. Carrier.

Como pueden ver, Carrier no es amigo del cristianismo, pero, al igual que Antonio Piñero (un profesor agnóstico), reconoce lo históricamente imposible cuando lo ve.

Es por eso que me parece extraño que haya gente que se deje engañar por este tipo de basura.

Cuando uno de los grandes opositores de cristianismo (con credenciales) le dice a otro gran opositor del cristianismo (sin credenciales) que su tesis es “ridícula”, creo que hemos llegado al fondo del fango anti-cristiano en la cultura. Este es un caso clásico en el que los apologistas cristianos no necesitamos responder a gente como Conde. Simplemente hay que soltar a otros ateos y agnósticos mas razonables para que hagan nuestro trabajo.

Nunca pensé que agradecería al Dr. Carrier por sus aportaciones, pero en este caso lo haré:

¡MUCHAS GRACIAS Dr. Carrier!

 

Un simple argumento contra el Premilenialismo

Un simple argumento contra el Premilenialismo

Por Aaron Brake
Traducción por María Andreina Cerrada

Hay tres puntos de vista dentro de la escatología cristiana con respecto al milenio (o el reinado de mil años de Cristo) descrito en Apocalipsis 20: premilenial, postmilenial y amilenial. Muy brevemente, la visión premilenial cree que Cristo regresa antes del reinado de mil años (de ahí “pre”), la visión postmilenial cree que Cristo regresa después del reinado de mil años (de ahí “post”), y el punto de vista amilenial niega un literal terrenal reinado de Cristo (de ahí “a”), creyendo que el reinado milenario es contemporáneo con la era actual de la iglesia y de naturaleza espiritual mientras Cristo está sentado a la diestra del Padre1. La visión premilenial es, con mucho, la visión más extendida entre los cristianos evangélicos, especialmente en América.

De acuerdo con la visión premilenial, después de que Cristo regrese en la Segunda Venida, establecerá su reino en la tierra y reinará físicamente desde Jerusalén por 1.000 años (el “reinado milenial”), anunciando un tiempo de gran paz y prosperidad.

Una de las enseñanzas más peculiares y problemáticas de la visión premilenial es que el pecado y la muerte física continuarán después de la Segunda Venida de Cristo. Según el Premilenarismo, la Segunda Venida no pondrá fin a la muerte o al pecado, sino que ambos continuarán mientras los individuos en sus cuerpos terrenales naturales habitan y procrean en la tierra durante el reinado milenario. El premilenialista pretribulacional Craig Blaising dice,

“aunque el reino milenario que Juan imaginó verá a algunos de los muertos resucitados para reinar con Cristo, la muerte misma no será completamente abolida hasta después de que haya pasado el Milenio (Apocalipsis 20: 12-21:4)”2.

Esto es algo no negociable, algo que los premilenialistas deben creer porque necesitan dar cuenta de (1) el pecado que conduce a la rebelión final en Apocalipsis 20:7-10 al final del milenio y (2) la muerte física de numerosos creyentes e incrédulos durante el reinado milenario. Pero como argumentaré, la idea de que la muerte física continúa después de la Segunda Venida es algo que el Nuevo Testamento niega explícitamente3.

Si se puede demostrar en las Escrituras que la muerte física terminará en la Segunda Venida, este es un golpe decisivo contra la visión premilenial. El argumento puede ser colocado en el siguiente silogismo:

  1. Si las Escrituras enseñan que la muerte física terminará en la Segunda Venida, entonces el premilenarismo es falso.
  2. La Escritura enseña que la muerte física terminará en la Segunda Venida.
  3. Por lo tanto, premilenialismo es falso4.

La premisa 1 no debe ser controvertida en lo más mínimo y puede aceptarse por toda persona, incluidos los premilenaristas. De nuevo, de acuerdo con la línea de tiempo premilenialista, uno debe creer que el pecado y la muerte física continuarán en la tierra después de la Segunda Venida. El argumento luego depende de la premisa 2. ¿Las Escrituras enseñan que la muerte física terminará en la Segunda Venida? Uno de esos pasajes que claramente enseña esto es 1 Corintios 15.

En 1 Corintios 15: 22-26 leemos lo siguiente:

Porque, así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su propio orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino a Dios el Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. El postrer enemigo que será destruido es la muerte.

De acuerdo con la interpretación premilenial de este pasaje, el reinado milenario de Cristo en la tierra se ajusta entre “su venida” (v. 23b) y “el final” (v. 24a). El razonamiento para esta interpretación es el siguiente: así como hay un largo espacio de tiempo entre la resurrección de Cristo (v. 23a) y la resurrección de los creyentes (v. 23b) que dura 2.000 años (hasta ahora), por lo cual entonces también hay una gran brecha entre “su venida” (v. 23b) y “el fin” (v. 24a). Dentro de esta brecha final entre “su venida” y “el fin” está el reino milenial de Cristo. Cristo reinará durante el milenio hasta que todos sus enemigos sean destruidos, el último de los cuales es la muerte (vv. 25-26). Debido a que el milenio es visto por los premilenialistas como un reinado literal y físico de Cristo por 1.000 años en la tierra, el pecado y la muerte física continuarán hasta la batalla de Armagedón después de la cual la muerte es destruida, el juicio final toma lugar y los cielos nuevos y la tierra son introducidos. 

Sam Storms resume por qué esto es importante:

El punto de disputa es el momento del “fin”. El premilenialista argumenta que el “fin” es el final o el final de la era milenaria, 1.000 años después de que Cristo haya regresado a la tierra. El amilenialista argumenta que el “fin” es el final o el final de la era actual de la iglesia, señalado y llevado a buen término por la segunda venida de Cristo.

Parece claro que todo lo que uno debe hacer es demostrar cuál de estas dos opciones es la correcta y el debate del milenio se cerrará. Esto no es tan difícil como uno piensa. Dado que ambas escuelas escatológicas coinciden en que el reinado de Cristo consuma con la destrucción de la muerte, y dado que la destrucción de la muerte señala el final, ¡solo necesitamos determinar el momento de la “¡muerte de la muerte!”5

En otras palabras, la muerte física se destruye en la Segunda Venida o se destruye 1,000 años después de acuerdo con la línea de tiempo premilenial. Si la Escritura indica que la muerte física llegará a su fin, entonces se sabrá qué punto de vista del milenio es correcta (y la que no lo es). Si las Escrituras enseñan que la muerte terminará en la Segunda Venida, entonces el premilenarismo es falso. Entonces, ¿Pablo profundiza y revela cuándo terminará la muerte física? Mientras continuamos leyendo 1 Corintios 15, en particular los versículos 50-5 7, encontramos que Pablo sí nos dice cuando la muerte es destruida para siempre: ¡en la Segunda Venida de Cristo! En 1 Corintios 15: 50-57, Pablo declara: 

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un ministerio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: “Sorbida es la muerte en victoria”. “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”. Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Pablo está revelando el misterio de la resurrección de los creyentes. Nos dijo antes cuándo esto sucederá cuando dijo: “Luego los que son de Cristo, en su venida” (v. 23) “serán vivificados” (v. 22). En la Segunda Venida de Cristo, los creyentes serán “vivificados”, es decir, resucitados y glorificados. El premilenarista histórico Craig Blomberg está de acuerdo en que Pablo está discutiendo la resurrección de los creyentes en la Segunda Venida. En su comentario sobre 1 Corintios 15: 50-57, él declara:

El secreto que Pablo está revelando aquí es que las resurrecciones corporales de los creyentes ocurrirán cuando Cristo regrese. No todos los cristianos morirán primero, ya que algunos estarán vivos cuando regrese. Pero todos sufrirán cualquier transformación que sea necesaria para darles sus cuerpos glorificados. Este cambio tendrá lugar instantáneamente, no gradualmente. La trompeta (v. 52a) era una metáfora común en la literatura bíblica para anunciar el final (cf. Joel 2: 1; Zacarías 9:14; Mateo 24:31; 1 Tesalonicenses. 4:16; y las siete trompetas de Apocalipsis 8: 2-9: 14).

Cuando todo esto haya sucedido, entonces se pavimentará el camino para que los eventos de los versículos 24-28 se desarrollen. El clímax de esta serie de eventos para los creyentes es la destrucción de la muerte misma, como Isaías había predicho (v. 54b, citando a Isaías 8:28)6

Lo que es más importante, Blomberg correctamente señala que el clímax de esta serie de eventos es la destrucción de la muerte misma. Pablo está resaltando el hecho de que el final de la muerte en la Segunda Venida de Cristo es el cumplimiento de Isaías 25:8. Allí Isaías declara que Dios “destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros, y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra”. Esto plantea un problema para el punto de vista premilenial. 

Si el premilenialismo es verdadero, ¿cómo se puede cumplir que Dios “destruirá la muerte para siempre” en la Segunda Venida de Cristo cuando la muerte física continuará en la tierra por otros 1.000 años?

Resumamos el argumento de Pablo en 1 Corintios 15 muy rápidamente. La resurrección corporal de los creyentes tendrá lugar cuando estemos “vivificados” en la Segunda Venida de Cristo (vv. 22-23) cuando “los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (v. 52b). Cuando ocurra este rapto/resurrección, “esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad” (v. 54). Pablo está hablando claramente sobre la resurrección en la Segunda Venida de Cristo en estos pasajes. Pero fíjate en lo que Pablo dice a continuación. Cuando todo esto suceda en la Segunda Venida, ” ENTONCES se cumplirá” el cumplimiento de Isaías 25: 8 donde se profetizó que Dios “destruirá la muerte para siempre”. Sam Storms explica más a fondo:

El “fin” (1 Co. 15:24) está marcado por la destrucción del “postrer enemigo”, es decir, “la muerte” (1 Cor. 15:26). Todos los puntos de vista milenarios coinciden en esto. ¿Y cuándo se destruye la “muerte”? ¿Cuándo deja de prevalecer la “muerte”? ¿Cuándo será “sorbida es la muerte en victoria”? La respuesta de Pablo no podría haber sido más clara o más explícita: la muerte es derrotada, la muerte muere, la muerte es sorbida en victoria y ya no existe absolutamente, como lo ha profetizado Isaías 25:7-9, en el mismo momento en que se toca la última la trompeta, en el mismo momento en que todos somos cambiados, en el mismo momento en que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. ¿Y cuándo es eso, podría preguntar? Es en el momento de la Segunda Venida de Cristo (y no unos 1.000 años más tarde ya que la muerte continúa ejerciendo su influencia horrible en la raza humana)7

Hay un último punto importante con respecto al cumplimiento de Isaías 25:8 que entra en conflicto con el punto de vista premilenial. Según este versículo, Dios no solo hará “destruirá la muerte para siempre”, sino que también “enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros”. Nuevamente, Pablo reconoce el cumplimiento de Isaías 25: 8 en la Segunda Venida de Cristo. Pero según Apocalipsis 21:1-4, Dios “enjugará toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte” (21: 4) en el momento de la creación de los nuevos cielos y la nueva tierra. Esto plantea otro problema para el punto de vista premilenial.

Si el premilenialismo es verdad, ¿cómo puede cumplirse que Dios “enjugará toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte” en la Segunda Venida de Cristo cuando las lágrimas y la muerte continuarán en la tierra por otros 1.000 años?

Veamos nuestro argumento una vez más:

  1. Si las Escrituras enseñan que la muerte física terminará en la Segunda Venida, entonces el premilenarismo es falso.
  2. La Escritura enseña que la muerte física terminará en la Segunda Venida.
  3. Por lo tanto, premilenialismo es falso.

En resumen, simplemente no hay espacio en la escatología de Pablo para un reino milenario intermedio entre la Segunda Venida de Cristo y la consumación de todas las cosas. Para Pablo, la Segunda Venida ES la consumación de todas las cosas.

Adición: ¿Qué pasa con el rapto previo a la tribulación?

Como pensamiento final, cualquier argumento contra el premilenarismo es también un argumento de facto contra el rapto previo a la tribulación. El debate entre los cristianos sobre el momento del rapto es en gran medida un debate interno entre los premilenialistas. Tanto el postmilenial como el amilenial consideran que el rapto y la resurrección tienen lugar en la Segunda Venida, todo lo cual Pablo lo describe en 1 Tesalonicenses 4. Por lo tanto, si el premilenialismo es falso, el rapto pre-tribulación también se ve socavado.

 

  1. La posición amilenial es también “post” milenaria en el sentido de que la Segunda Venida de Cristo tiene lugar después de (“post”) la era actual de la iglesia, es decir, el reinado milenario. Por lo tanto, los amilenialistas creen en un milenio a pesar del prefijo “a”. Algunos prefieren el término “milenio realizado”.
  2. Craig Blaising, “Premilenarismo” en Tres puntos de vistas en el milenio y más allá (Grand Rapids: Zondervan, 1999), 202.
  3. Estoy en deuda con Sam Storms y su libro Kingdom Come: The Amillennial Alternative (Escocia: Mentor, 2015) por este argumento. Vea el capítulo 5 de su libro para una forma ampliada y más detallada de este argumento.
  4. Este argumento se aplica tanto al premilenarismo dispensacional como al premilenarismo histórico ya que ambos creen que la Segunda Venida precede al reinado milenario.
  5. Storms, Kingdom Come, 145 (énfasis suyo).
  6. Craig Blomberg, El comentario de la aplicación NVI: 1 Corintios (Grand Rapids: Zondervan, 1994), 285.
  7. Storms, Kingdom Come, Loc 2429 (énfasis suyo).

Revisión de Libro. El Problema del Dolor. C S Lewis. Por Priscila Fonseca


Revisión de Libro. El Problema del Dolor. C S Lewis.

Por Priscila Fonseca

Es impresionante cómo alguien tan culto puede ser a la vez alguien tan humilde. Estamos acostumbrados a asociar la inteligencia con la frialdad que cuando leemos textos profundos, nos imaginamos a un autor distante y arrogante. Afortunadamente, no es el caso de grandes hombres de Dios, entre ellos, Clive Staples Lewis.

Hay algo en sus letras que siempre son amigables pero hay que leerlas despacio y con cuidado para no perderse en su profundidad, así que no se sientan mal si han tenido que leer más de dos o tres veces el mismo párrafo. A mí me pasa siempre que leo a Lewis, y esto es porque a veces creemos que tenemos el concepto claro de una palabra tan corta como lo es la palabra “dolor” y nos encontramos en una maraña de implicaciones que van más allá de nuestro concepto inicial de dicha palabra. Bienvenidos al mundo de Lewis.

“El Problema del Dolor” es un pequeño libro lleno de enormes cuestionamientos que han pasado por la mente no solo del cristiano, sino de toda persona que se jacte de estar viva: ¿Qué es el dolor y por qué lo permite Dios? El enigma del dolor como fenómeno vital, real y misterioso es el capítulo introductorio de este interesante libro.

Para entender el problema del dolor, Lewis nos introduce con una pequeña porción de lo que él consideraba ser una respuesta elocuente mientras fue un incrédulo, a la pregunta “¿Por qué no creo en Dios?” para después regalarnos poco más de 150 páginas explicándonos por qué el dolor es parte de su creencia en Él.

Difícilmente encontramos testimonios que nos digan cuán grande es Dios aún cuando se vive en medio del dolor, así que entender realmente el problema del dolor se vuelve un tema crucial y Lewis nos empapa con la introducción al concepto de lo numinoso – un sentimiento de sobrecogimiento ante lo divino-.

Una vez entendido este concepto, pasamos al tema de la omnipotencia divina y cómo suele ser atacada con un argumento del no creyente, que seguramente todos hemos escuchado alguna vez y que en resumen dice así:

“Si Dios existiera, no permitiría el mal”.

Pues bien, en este capítulo encontramos una gran apologética para responder esa pregunta. La verdad es que la existencia del mal no niega la existencia de Dios y éstas páginas serán de gran ayuda para contestar a ese argumento utilizando nuestra condición de  autoconciencia y de libertad.

De aquí, pasaremos a la bondad divina. Maravilloso cómo hila el tema de la omnipotencia a la bondad divina y de ahí nos lleva en espiral de pecado (me recuerda a Romanos 1) por la maldad humana, la caída, el dolor hasta el infierno y de nuevo subimos hasta el tema del cielo (sigo identificada con Romanos, en este caso, capítulo 8).

Pero, regresemos al tema de la bondad de Dios.

“Si Dios es amor, entonces es, por definición, algo más que mera condescendencia.”

Estos capítulos nos harán entender el concepto del amor divino y cómo nosotros somos el objeto de ese amor. Me parece una excelente idea que para tocar el tema del dolor, primero dejemos en claro que Dios nos ama y cómo ejerce ese amor a través de todos Sus atributos y características, así que estos primeros capítulos son de gran beneficio para la comprensión del resto del libro y sus temas oscuros.

De esos temas, he aquí el primero: la maldad humana. Vamos a iniciar una lectura, como me gusta llamarlas, exhortativa; porque siempre hay un espejo que tarde o temprano nos va a reflejar. Lewis nos ayudará a identificar ciertas ilusiones que son creadas por nuestra costumbre de negar parte de la responsabilidad que tenemos cuando nos negamos a obedecer a Dios. Vamos a leer sobre la caída humana y cómo nos sigue representando en muchas situaciones, vamos a pasar al tema del infierno y de cómo nos encantaría, al igual que a Lewis, que fuera removido de las Escrituras, pero como él mismo lo dice, hay demasiadas pruebas del infierno como para poder ignorarlo.

Lo interesante aquí, es que entre estos capítulos oscuros, además de las lecciones por aprender, hay un tratado del dolor que es bueno poder identificar.

Para las personas con sentimientos profundos hacia los animales, un tema que siempre nos remueve el corazón, es el dolor de estos seres. Me parece también que es un tema que pocas veces es tomado en cuenta en libros cristianos, pero es un tema que a todos nos conmueve. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado sobre esto? Cabe resaltar el análisis que hace nuestro autor para abordar el tema del dolor animal y que podamos comprender que todo es parte de una naturaleza caída. Sutilmente aborda el tema de la ausencia de almas en los animales y de ahí parte para el estudio de este capítulo.

Terminamos la lectura del dolor con la llegada al cielo.

Lewis cierra su libro con un capítulo sobre cómo debemos hablar del cielo con orgullo, no con vergüenza ni con miedo a ser tildados de locos, lunáticos o soñadores. Así que el libro termina con un capítulo que motiva. Después de letras y letras desmenuzando el dolor, nos regala un cierre que convoca a la esperanza de la vida eterna.

 

 

 

Respondiendo: “No hay hechos históricos de Jesús”


Respondiendo: “No hay hechos históricos de Jesús”

Por Chris Du-Pond

Después de un debate reciente con mi amigo, el apologista Santiago Alarcón, el historiador argentino Walter Burriguini emitió la siguiente declaración:

“Los apologistas cristianos desinforman a sus seguidores cuando les enseñan que hay evidencias históricas sobre la resurrección de Jesús, ya que no hay ni un historiador serio (ni siquiera uno cristiano) que piense eso….de otro modos las estarían usando. Y eso no está pasando”.

Más aún, durante una conversación posterior en redes sociales (con un servidor), afirmó que los Cuatro Evangelios están, históricamente, al mismo nivel que las novelas de Harry Potter.

Finalmente, aseguró:

“No hay testimonios oculares directos de una persona de carne y hueso llamada Jesus Nazareth que vivió en el siglo I. Así que ni siquiera sabemos si hay ‘hechos de Jesús’ para estudiar y por eso ningún historiador se toma en serio el tema”.

Al citar al Dr. Gary Habermas, Burriguini aseguró:

“Gary Habermas es un teólogo y apologista… La “historia mínima” de Habermas es un plagio de la “microhistoria” de Carlo Ginzburg… Los historiadores serios tienen criterios para validar una fuente. Y los apologistas como Habermas no las respetan y por eso no publican sus especulaciones en revistas históricas especializadas ni las exponen en congresos de historia. Quedaría como un bufón”.

Dado que algunas de estas declaraciones fueron pronunciadas directamente contra el Dr. Habermas y sus credenciales, me tomé la libertad de escribirle para darle la oportunidad de responder. La siguiente publicación fue amablemente cotejada por el Dr. Habermas para mayor precisión, sin embargo, cualquier falla en el documento (si aplica) es de mi exclusiva responsabilidad. Sin embargo, he intentado ser objetivo, preciso y veraz.

Ahora, respondamos algunas de las afirmaciones del Sr. Burriguini en orden:

Afirmación:

“No hay testimonios oculares directos de una persona de carne y hueso llamada Jesus Nazareth que vivió en el siglo I. Así que ni siquiera sabemos si hay ‘hechos de Jesús’ para estudiar y por eso ningún historiador se toma en serio el tema”.

Respuesta:

Si este es el caso, ¿debemos creer seriamente que Alejandro Magno –y muchos otros personajes históricos del pasado antiguo—no existieron ya que no hay testimonios oculares directos de una persona de carne y hueso? Esta afirmación muestra que el Sr. Burriguini está completamente fuera de contacto con el método histórico y la historiografía antigua. Hay muchos otros métodos historiográficos (aparte del testimonio ocular directo) para establecer la historicidad de un personaje o evento. Parece que Burriguini los ignora. Cosa muy extraña viniendo de un historiador.

Afirmación:

“Los apologistas cristianos desinforman a sus seguidores cuando les enseñan que hay evidencias históricas sobre la resurrección de Jesús, ya que no hay ni un historiador serio (ni siquiera uno cristiano) que piense eso….de otro modos las estarían usando. Y eso no está pasando”.

Respuesta:

La respuesta a esto es simple. Todo lo que tenemos que hacer es establecer un argumento histórico a favor de la resurrección de Jesús que use al menos un dato histórico que al menos un historiador “serio” respalde. Ya tenemos eso del Dr. Gary Habermas y tengo una síntesis de su argumento de los hechos mínimos aquí. Dado que Burriguini rechaza a prácticamente todos los eruditos bíblicos (aunque muchos son ateos y agnósticos), centrémonos en algunos historiadores con credenciales impecables.

1) J. K. Elliott. Elliott, un agnóstico, tiene doctorados de Oxford y Leeds. Ha publicado acerca de Crítica Textual y Escritos Apócrifos además de numerosos artículos históricos en una de las revistas históricas más prestigiosas de la Gran Bretaña: History Today. En el Volumen 29, Elliott admite que los discípulos de Jesús tuvieron experiencias que interpretaron como apariciones de Jesús resucitado. Esto no prueba la resurrección. Simplemente afirma el hecho histórico de que los discípulos creían sinceramente en la resurrección. Sería muy sorprendente y confuso de parte de los editores de History Today si han permitido que un individuo sin credenciales como historiador escriba 10 artículos en una prestigiosa revista histórica secular. Fuente: https://www.historytoday.com/author/jk-elliott

2) El Dr. Michael Grant fue un erudito entrenado en Cambridge en materia de historia clásica grecorromana. Su traducción de los Anales de Tácito es una de sus mejores obras hasta nuestros días. Escribió más de 70 obras históricas que abarcan temas como la acuñación de moneda romana, la erupción del Monte Vesubio y los Evangelios. En su revisión histórica de los Evangelios (Jesus: An Historian’s Review of the Gospels), concluye lo siguiente acerca de Jesús: 1) murió por crucifixión, 2) sus discípulos creyeron haber visto a Jesús vivo después de su crucifixión, 3) los discípulos fueron transformados de cobardes a embajadores de la fe cristiana, 4) la proclamación de la fe cristiana ocurrió muy temprano después de la muerte de Jesús, 5) Santiago (hermano de Jesús) y Pablo (un perseguidor de cristianos) se convirtieron al cristianismo poco después de la muerte de Jesús. Además, Grant afirmó que la tumba vacía de Jesús se puede demostrar a través del método histórico.

3) Geza Vermes fue historiador y erudito Judío de la Universidad de Oxford, especialista en historia judía y los Rollos del Mar Muerto de Qumrán. Vermes declaró que “sabemos más acerca de Jesús que casi cualquier otro judío del primer siglo”. Vermes incluso admitió que la tumba de Jesús se encontró vacía (Jesus the Jew) y ofreció refutaciones a las explicaciones naturalistas de la resurrección. Es más que obvio que Vermes, como historiador, creía que Jesús existió y que hubo hechos históricos acerca de su vida.

4) Paul Barnett es un respetado historiador clasicista. Hizo su tesis doctoral sobre la interacción entre el Nuevo Testamento y la historia judía del primer siglo. Barnett acepta los mismos cinco hechos históricos antes mencionados sobre Jesús, al igual que Michael Grant. Además, Paul Barnett concede:

“La comparación cuidadosa de los textos de Marcos y Juan indica que ninguno de estos Evangelios depende del otro. Sin embargo, tienen una serie de incidentes en común: por ejemplo. . . el entierro de Jesús en la tumba de José de Arimatea”.1

5) El Dr. Paul L. Maier es Profesor Emérito de Historia Antigua en Western Michigan University y autor de obras académicas y populares. Sus novelas incluyen dos documentales históricos: Poncio Pilato y Las llamas de Roma. Sus obras de no ficción incluyen In the Fullness of Time, un libro que correlaciona lo sagrado con la evidencia secular del mundo antiguo que afecta a Jesús y al cristianismo primitivo; Josephus: The Essential Works, una nueva traducción/comentario sobre los escritos del historiador judío del primer siglo; y Eusebio: La historia de la iglesia. Más de cinco millones de libros de Maier están ahora impresos en veinte idiomas, así como más de 250 artículos académicos y reseñas en revistas profesionales. Paul Maier también acepta los mismos cinco hechos acerca Jesús al igual que Barnett y Grant.

Podríamos agregar muchos, y quiero decir, muchos más historiadores con credenciales impecables a esta lista. Debo agregar que la mayoría de estos son académicos no-cristianos. Finalmente, importa muy poco lo que piense la gente—incluyendo el Sr. Burriguini—acerca de las credenciales de estos individuos. La gente leyendo este escrito es inteligente y puede verificar los datos y las credenciales por sí misma. Esto muestra lo muy desconectado que está Burriguini del núcleo de los estudios históricos de Jesús en la academia. Por si fuera poco, aquí presentamos una lista de académicos (disponible en los escritos y libros públicos del Dr. Habermas) que constituye una pequeña muestra de su investigación de unas 3400 fuentes históricas que afirman los mismos cinco hechos mínimos antes mencionados.

Estos hechos, por sí mismos, no prueban la resurrección, pero sí constituyen los bloques y el fundamento del argumento de los hechos mínimos que establece la resurrección como la mejor explicación de tales datos, ya que las explicaciones naturalistas alternativas fracasan miserablemente. Cabe señalar que estos hechos mínimos son aceptados por la gran mayoría (alrededor del 90%) de los eruditos (incluidos ateos, agnósticos, judíos y otros). Del mismo modo, la mayoría de estos mismos estudiosos también rechazan las explicaciones naturalistas de la resurrección porque, históricamente, no explican los hechos.

Con los datos anteriores bien establecidos, las afirmaciones del Sr. Burriguini resultan ser simplemente falsas y/o mal informadas. Descartar eruditos acreditados solo porque su área de estudio toca la historia religiosa comete la falacia genética y es indicativa de grandes prejuicios contra los documentos históricos de origen cristiano, sólo por ser eso: escritos de cristianos.

Ahora, sobre su afirmación de que los Cuatro Evangelios están, históricamente, al mismo nivel que las novelas de Harry Potter. Esto es sumamente sorprendente de un supuesto historiador serio. Los cinco historiadores postulados anteriormente –y cientos más— ciertamente  creen que los evangelios contienen datos históricos acerca de la vida y la muerte de Jesús y sus seguidores. Hay numerosas publicaciones históricas serias que frecuentemente comentan sobre Jesús.

Permítanme citar a algunos pocos eruditos no cristianos acerca de esto:

“La muerte de Jesús, como consecuencia de la crucifixión es indiscutible”. Gert Lüdemann

“Que Jesús fue crucificado es tan seguro como cualquier cosa histórica pueda ser.” J. D. Crossan

“La pasión de Jesús es parte de la historia”. Geza Vermes

La muerte de Jesús por crucifixión es “ciertamente histórica”. Pinchas Lapide

“El hecho más sólido sobre la vida de Jesús es su muerte: fue ejecutado por el prefecto romano Pilatos, en o alrededor de la Pascua, a la manera en que  Roma reservaba especialmente para los insurgentes políticos, a saber, la crucifixión”. Paula Fredriksen

“Uno de los hechos más ciertos de la historia es que Jesús fue crucificado por orden del prefecto romano de Judea, Poncio Pilato.” Bart Ehrman

Es interesante que Ehrman ha enumerado 15 fuentes históricas antiguas independientes dentro de los primeros 100 años de la vida de Jesús. Por el contrario, Alejandro Magno cuenta con la grandiosa cantidad de CERO fuentes antiguas dentro de los primeros 100 años de su vida. Ehrman no es amigo del cristianismo y se considera ateo. Simplemente está siendo honesto con los datos históricos.

Ahora, permítanme decir algo sobre el Dr. Gary Habermas, no solo porque lo considero un amigo sino también como mi ex-profesor en la Universidad de Biola.

El Sr. Burriguini aseguró:

“Gary Habermas es un teólogo y apologista… La “historia mínima” de Habermas es un plagio de la “microhistoria” de Carlo Ginzburg… Los historiadores serios tienen criterios para validar una fuente. Y los apologistas como Habermas no las respetan y por eso no publican sus especulaciones en revistas históricas especializadas ni las exponen en congresos de historia. Quedaría como un bufón”.

Lo que el Sr. Burriguini parece ignorar, es que, temas relacionados con la historia de la religión, cuestiones históricas de Jesús, e incluso temas relacionados con milagros son discutidos frecuentemente en revistas históricas seculares. Por ejemplo, la revista secular de habla inglesa más importante, sí, ¡la más importante! en el área más teórica de la historia, History and Theory, dedicó un tomo completo a la cuestión de los milagros: un tomo completo más aparte unos pocos artículos aislados en otros tomos. Usted puede ver ejemplos de estos artículos aquí, aquí, aquí y aquí. Esta es una revista completamente secular, muy respetable, que discutió la cuestión histórica de los milagros en más de un tomo.

En cuanto a la acusación de que el Dr. Habermas plagió los “hechos mínimos” de Carlo Ginzburg:

El afirmar que el argumento de los hechos mínimos fue plagiado de la “microhistoria” de Carlo Ginzburg indica el nivel tan superficial de la crítica de Burriguini. Ginzburg no escribió absolutamente nada parecido a este tema, ni tampoco la microhistoria se especializa en temas religiosos, y tampoco es plagio cuando ¡no hay nada que plagiar, para empezar!

Finalmente, sobre la insinuación de que el Dr. Habermas no es un verdadero historiador:

Para obtener su doctorado (Ph.D.) Habermas tuvo que satisfacer los requisitos del Departamento de Historia de la Universidad Estatal de Michigan (no un seminario). Además, uno de los historiadores (no cristiano) del cuerpo docente de MSU sirvió en el comité de su disertación.

Ahora, para poner esto en su perspectiva correcta: El Dr. Habermas es reconocido mundialmente como erudito, historiador, filósofo y una autoridad en la cuestión del Jesús histórico. Sus numerosos libros y publicaciones son testimonio de su erudición y credenciales. Las declaraciones del Sr. Burriguini no son más que eso: afirmaciones vacías y ataques personales enfocados a evitar el meollo del asunto: la evidencia real.

Me pregunto por qué hay centenares de académicos y eruditos interesados en la vida de Jesús como un asunto meramente histórico y ningún erudito interesado en Harry Potter como personaje histórico. Si Jesús de Nazaret y Harry Potter se encuentran al mismo nivel, como afirma el Sr. Burriguini, desafío al Sr. Burriguini a explicar por qué, históricamente, los académicos están interesados en uno y no en el otro. Esperaremos muy pacientemente su respuesta.

 

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  1. Paul Barnett, Jesus and the Logic of History (Grand Rapids, Mich.:Eerdmans, 1997), 104–5.

Respuestas Cortas 30: “Cómo pudo Moisés escribir el Génesis si aun no existía la escritura hebrea?”


Respuestas Cortas 30: “Cómo pudo Moisés escribir el Génesis si aun no existía la escritura hebrea?”

Como cristianos creemos (al menos la mayoría) que Moisés escribió el Génesis.

Pregunta de apologética del Antiguo Testamento:

Sabemos como hecho histórico que los primeros fragmentos de escritura hebrea nos llegan por el año 1000 a.C. (durante la época del rey David).

Por otra parte, Moisés vivió unos 500-600 años antes que David.

¿Cómo es posible, entonces, que Moisés escribiese el Génesis si el lenguaje hebreo escrito no existía aún?

Respuesta:

Por Escrito, ver este estudio a partir de la página 9.

Por video: