Jesus – Fuentes Antiguas No Bíblicas: ¿Qué Podemos Saber? Parte 1: Tacito

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Recientemente publicamos una larga lista de fuentes antiguas no bíblicas que mencionan algo de la vida de Jesús, ya sea directa o indirectamente. Ahora continuamos esa misma línea al mirar más de cerca algunas de estas fuentes. Las siguientes publicaciones entresacarán parte de la información de esas fuentes y enumerará lo que precisamente se puede conocer de Jesús basado en esos escritos. Así que pretende por un momento que el Nuevo Testamento no existe. ¿Qué podemos conocer sobre este carpintero convertido en predicador itinerante de otras fuentes antiguas?

Comenzaré esta investigación de información al mirar al historiador romano Cornelius Tacitus. Tacitus (C. 55-120 A.D.), como comúnmente se le refería, vivió bajo el reinado de varios emperadores. También es considerado como el “mayor historiador” de Roma y él escribió varios libros, al menos dos de sus obras por las que mejor se le conoce: (1) Los Anales, y (2) las Historias. Mientras que los números difieren entre cuántos libros fueron incluidos en cada conjunto el total siempre llega a 30 libros entre los dos.

Tácito menciona a Jesús al relatar el incendio de Roma durante el reinado de Nerón. En Anales 15.44 se encuentra lo siguiente [1]:

Tal hecho fueron las precauciones de la sabiduría humana. Lo siguiente era buscar los medios de propiciar a los dioses, y el recurrir fue dado a los libros sibilinos, por la dirección de la cual se dieron oraciones a Vulcanus, Ceres y Proserpina. Juno, también, fue suplicado por las matronas, en primer lugar, en el Capitolio, luego en la parte más cercana de la costa, desde donde el agua fue procurada para rociar la faena y la imagen de la diosa. Y allí habían banquetes sagrados vigilias nocturnas celebradas por mujeres casadas. Pero todos los esfuerzos humanos, todos los regalos lujosos del emperador, y las propiciaciones de los dioses, no desterró la creencia siniestra que la conflagración fue el resultado de una orden. En consecuencia, para deshacerse del reporte, Nerón culpó e infligió las torturas más exquisitas en una clase odiada por sus abominaciones, llamados cristianos por el populacho. Christus, de quien el nombre tuvo su origen, sufrió la pena capital durante el reinado de Tiberio a manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilatos, y una superstición muy maliciosa, por lo comprobado por el momento, estalló de nuevo no sólo en Judea, la primera fuente del mal, sino también en Roma, donde todas las cosas horribles y vergonzosas de todas partes del mundo encuentran su centro y se hacen populares. En consecuencia, una detención se realizó en primer lugar a todo quien se declaró culpable, y luego, sobre a su información, una inmensa multitud fue condenada, no tanto por el delito de quemar la ciudad, como de odio contra la humanidad. Todo tipo de burlas fue añadida a sus muertes. Cubiertos con pieles de animales, que fueron destrozados por perros y perecieron, o fueron clavados en cruces, o condenados a las llamas y quemados, para servir como iluminación nocturna, cuando la luz del día había expirado. Nerón ofreció sus jardines para el espectáculo, y exhibía un espectáculo en el circo, mientras se mezclaba con la gente en el vestido de un auriga o permanecía de pie en un coche. Por lo tanto, incluso para los criminales que merecían castigo extremo y ejemplar, surgió un sentimiento de compasión, porque no lo era, al parecer, por el bien público, sino para saciar la crueldad de un hombre, que estaban siendo destruidos.

De esto podemos aprender las siguientes cosas acerca de Jesus y los Cristianos [2]:

  1. Los cristianos fueron nombrados primero por su fundador, el Christus (del latín),
  2. que fue condenado a muerte por el procurador romano Poncio Pilato (también latín),
  3. durante el reinado del emperador Tiberio ( 14-37 dC).
  4. Su muerte puso fin a la “superstición” por un corto tiempo,
  5. pero brotó de nuevo,
  6. especialmente en Judea, donde la enseñanza tiene su origen.
  7. Sus seguidores llevaron su doctrina a Roma.
  8. Cuando el gran incendio destruyó gran parte de la ciudad durante el reinado de Nerón (54-68 dC), el emperador culpó a los cristianos que vivían en Roma.
  9. Tácito reporta que este grupo era odiado por sus abominaciones.
  10. Estos cristianos fueron arrestados luego de declararse culpable,
  11. y muchos fueron condenados por  “odio a la humanidad.”
  12. Fueron burlados y
  13. luego torturados, incluyendo el ser “clavado en cruces” o quemados hasta la muerte.
  14. Debido a estas acciones, el pueblo tuvo compasión de los cristianos.
  15. Por lo tanto, Tácito concluye que este tipo de castigos no eran para el bien público, pero eran simplemente “por los excesos de crueldad de un hombre. “

————————————

  1. Tacitus. Annals
  2. Habermas, Gary R. The Historical Jesus: Ancient Evidence for the Life of Christ.Joplin, MO: College Press Publishing, 2008, 187-189.
Por Shawn White
Enlace Original
Traducido por Miguel R.

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2 thoughts on “Jesus – Fuentes Antiguas No Bíblicas: ¿Qué Podemos Saber? Parte 1: Tacito

  1. B) En Antigüedades 18,63, el llamado “Testimonium Flavianum” sobre la existencia y valoración de la persona de Jesús:
    “Por este tiempo (el de Poncio Pilato: 26-36 d.C.) vivió Jesús, un hombre sabio si es que realmente hay que considerarlo un hombre. Porque él realizó hazañas sorprendentes y fue maestro de un pueblo que aceptó gozosamente la verdad. Atrajo a su causa a muchos judíos y griegos. Él era el mesías. Cuando Pilato, después de haber oído que era acusado por los hombres de más elevada posición entre nosotros, lo condenó a ser crucificado, los que anteponían el amor a él a todas las demás cosas no dejaron de amarlo. Al tercer día se apareció a ellos resucitado, porque los profetas de Dios habían anunciado éstas y otras incontables maravillas sobre él. Y la secta de los cristianos, así llamados después de él, no ha desaparecido hasta hoy.”
    Ciertamente, este texto ha sido manipulado e interpolado por los copistas cristianos de la obra de Josefo, pues sugiere que éste era cristiano, cosa absolutamente impensable. Muchos investigadores lo han estudiado a fondo llegando a la conclusión que de él
    se puede deducir críticamente lo siguiente: existió un cierto Jesús de Nazaret, hombre sabio, que dicen que realizó portentos y que vivió en tiempos de Pilato. Éste lo condenó a la muerte en cruz. C) Talmud de Babilonia, Sanedrín 43a: Jesús fue ajusticiado por haber actuado como “seductor del pueblo”. –––––– Guía para entender el Nuevo Testamento, por Antonio Piñero, edit. Trotta

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