La Deidad de Cristo: Una Defensa. Parte 5/6

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Jesus Comparte los Actos de Dios

En esta serie compuesta por 6 escritos, argumentaré, usando solamente datos históricos que incluso los eruditos escépticos aceptarían, que es posible formar un caso acumulativo demostrando que Jesús no sólo se consideró como igual a Dios por sus seguidores y la iglesia primitiva, sino que él mismo afirmó ser divino y actuó consistentemente con tal afirmación. Incluso podemos argumentar que sus enemigos lo acusaron de blasfemia (hacerse igual a Dios, en el contexto Judío) y esto le costó la vida en la cruz.

En el escrito anterior argumenté que Jesús es Dios porque los Nombres de Dios.

En este escrito, seguimos la misma línea, argumentando que Jesús es Dios porque Comparte los Actos de Dios:

Parte 5. Jesus Comparte los Actos de Dios

Posiblemente, el mensaje (en forma de credo) pre-Paulino más antiguo que tenemos se encuentra en 1 Cor. 15:3-7. Aun eruditos escépticos como John Dominic Crossan,1 Robert Funk,2 E.P. Sanders,3 y Bart Ehrman4 están de acuerdo en que este material se remonta a unos 3-5 años después de la crucifixión—o aun antes. En el verso 1-2 Pablo afirma que el mensaje del evangelio en este credo (3-7) debe ser creído para ser salvo. Luego en el versículo 3 afirma que ese mensaje tiene “primer lugar” en importancia. Finalmente, Pablo comunica el mensaje:

Porque yo les entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo (el Mesías) murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que se apareció a Cefas (Pedro) y después a los doce. Luego se apareció a más de 500 hermanos a la vez, la mayoría de los cuales viven aún, pero algunos ya duermen (murieron).  Después se apareció a Jacobo (Santiago), luego a todos los apóstoles.

El mensaje es claro. La salvación humana depende de la creencia en que Jesús murió y fue levantado de la muerte5. La salvación en el contexto Judío es siempre un acto divino. Es importante recalcar—al contrario a la creencia de Piñero6 y otros escépticos—que Pablo no fue el fundador del Cristianismo como lo conocemos. Pablo afirma en 1 Cor. 15:11:

“haya sido yo o ellos, así predicamos y así creyeron ustedes”.

Pablo no era el único que predicaba el mismo mensaje ni fue tampoco el originador del mensaje. De hecho, después de sus viajes misioneros, Pablo viaja a Jerusalén para corroborar su mensaje con los demás apóstoles, quienes les dieron “la diestra de compañerismo”7 como señal de aprobación. Pablo no fue el inventor de la deidad de Cristo y de hecho, estas creencias se pueden trazar directamente a los eventos que sucedieron inmediatamente después de la crucifixión.

En otro pasaje “Q”8 Jesús dice,

“Todas las cosas Me han sido entregadas por Mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Aquí Jesús afirma ser, no solamente un hijo sino El Hijo de Dios. Y afirma también que el conocimiento del Padre es inequívocamente un poder exclusivo del Hijo. La conclusión de las palabras de Jesús es que esta forma de conocer a Dios es prerrogativa exclusiva de Jesús. Esto sitúa a Jesus en un plano distinto al del resto de la humanidad. Visto desde el contexto del proceso de salvación humana, y dado que la salvación siempre es un acto de Dios, se establece entonces Jesús a sí mismo en un plano de divinidad igualitario a Dios.9

Ya hemos mencionado que Pablo presenta a Dios y a Jesús—a la par—como creadores de todo (1 Cor. 8:6). Piñero no interactúa con este pasaje en sus publicaciones, sin embargo eruditos como Robert Grant afirman que aquí,

“El Padre supremo tiene parecido con el Zeus supremo, mientras que el trabajo del Señor Jesús es como aquél de los dioses creadores demiurgos…”10

Sobre esta objeción, es difícil de mejorar la respuesta del Dr. Richard Bauckham:

Pablo ha, de hecho, reproducido todas las palabras utilizadas en el Shema acerca de YHWH…pero Pablo las ha reorganizado de tal forma que producen una afirmación simultánea de un solo Dios, el Padre, y un solo Señor, Jesucristo…Pablo no está añadiendo un “Señor” al Dios único que el Shema no mencione. El está identificando a Jesús como “Señor” como personaje central del Shema.11

Posteriormente Bauckham profundiza en el Griego usado en 1 Cor. 8:6 para mostrar que Pablo “designa al Hijo como la causa inicial de la creación” situando a Jesús y YHWH en el mismo nivel de poder creativo.12

Jesús habló con una autoridad inusitada. En el sermón del monte él frecuentemente usó la frase “Ustedes escucharon…pero yo les digo…”. Esto es equivalente a afirmar, “esto es lo que Moisés escribió de parte de YHWH, pero esto es lo que yo les digo”. Al menos dos de estos pasajes provienen de la fuente “Q” (Mat. 5:39, 44) y por lo tanto no tenemos razones de peso para dudar de la autenticidad de este sermón de Jesús. Esto es distinto a la fórmula usada por profetas: “así ha dicho el Señor” o “vino palabra del Señor”. Jesús jamás usó tal fórmula sino que habló bajo su propia autoridad, “más yo os digo”.13

De forma similar, el doble uso de la palabra “amen” por Jesús (una vocablo de origen arameo אמן) usualmente traducido como “en verdad” o “de cierto” cuando se usa al inicio de una oración “no tiene precedente en el Antiguo Testamento, ni los eruditos han encontrado precedente alguno en el resto de la literatura antigua”.14 Podemos concluir entonces que la auto-comprensión de Jesús incluía una autoridad divina sin precedentes en historia Judía. Esta comprensión fue también reconocida por Pablo y Pedro.15 En el primer sermón de Pedro en Hechos 2:4-42—el Día de Pentecostés—los apóstoles son llenos del Espíritu, un acto que Pedro afirma ser el cumplimiento de Joel 2:28. La lógica de Pedro es simple “lo que la profecía de Joel dice que se hará, fue cumplido por Jesús.”16 Esto se ve claramente en Hechos 2:32-33:

“A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ustedes ven y oyen”.

Por lo tanto Jesús derrama el Espíritu Santo de la forma en que Joel profetizó que Dios lo haría.

Como una última evidencia que muestra que Jesús ejecutó los hechos de YHWH, debemos notar que tanto Pablo como la Iglesia primitiva consideraban a Jesús como el juez justo de la humanidad—una labor exclusiva de Dios. Esto es evidente en pasajes demasiado numerosos para ser citados individualmente y a las referencias frecuentes al “día del Señor”.17 Veamos dos ejemplos claros:

“Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos” (2 Cor. 5:10).

“Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué desprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios” (Rom. 14:10).

Es interesante que en 2 de Corintios Pablo afirma que “compareceremos ante el tribunal de Cristo”, y en Romanos dice que “compareceremos ante el tribunal de Dios”. Es claro aquí que Pablo habla del mismo tribunal, por lo tanto Jesús es Dios porque Jesús es el juez del tribunal de Dios.

En el Siguiente apartado veremos que Jesús es divino porque comparte el Trono de Dios.

Continuara…


 

  1. J.D Crossan & Jonathan L. Reed, Excavating Jesus: Beneath the Stones, Behind the Texts, (New York: HarperSanFrancisco, 2001), 254.
  2. R.W Funk and the Jesus Seminar, The Acts of Jesus: What Did Jesus Really Do? (Santa Rosa, CA: Polebridge Press, 1998), 466.
  3. E.P Sanders, The Historical Figure of Jesus (New York: Penguin Books, 1993).
  4. Bart Ehrman,  The New Testament: A Historical Introduction to the Early Christian Writings, (New York, Oxford: Oxford University Press, 2004), 282.
  5. Para un argument detallado acerca del fechado temprano de este credo ver el capítulo 1 de, Gary R. Habermas, “Evidence for the Historical Jesus: Is the Jesus of History the Christ of Faith?,” www.garyhabermas.com/evidence1, (visitada Noviembre11, 2015).
  6. Antonio Pinero, “Para Entender a Pablo,” Personal Blog, http://www.tendencias21.net/crist/Para-entender-a-Pablo-de-Tarso-3-01_a38.html, (visitada Noviembre11th, 2015).
  7. See Galatians 2:1-10.
  8. Mat. 11:27; Lucas 10:22.
  9. Esto es especialmente obvio después de nuestro análisis previo del credo en 1 Corintios 15:1-7. En los versos 1 y 2, Pablo básicamente dice: “Si creen este mensaje del evangelio a continuación, son salvos, si no, han desperdiciado su tiempo”.
  10. Citado por Bowman, Robert M. Grant, Gods and the One God, Library of Early Christianity 1, ed. Wayne A. Meeks (Philadelphia: Westminster Press, 1986), 112.
  11. Richard Bauckham, God Crucified: Monotheism and Christology in the New Testament (Grand Rapids: Eerdmans, 1999), 38.
  12. Ibid., 39.
  13. Bowman, 2414. Kindle.
  14. Klyne R. Snodgrass, “Amen,” in Baker Encyclopedia of the Bible, ed. Walter A. Elwell (Grand Rapids: Baker, 1988), 1:69.
  15. En Gal 2:19-20 Pablo afirma que “vivir” es estar “crucificado con Cristo”. Para Pablo, Jesús es el autor de la vida. Pedro habló de Jesús en sus primeros sermones como “autor de la Vida” (Hechos 3:15). Ver también Rom 6:23; Fil. 1:21, y 2 Cor. 4:10-11).
  16. Bowman, 2474. Kindle.
  17.  Ver Hechos 3:30-31, 1:24; 1 Cor. 4:5, 1:8, 5:5; 2 Cor. 1:14. 5:10; Rom. 14:10-11;

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