La Deidad de Cristo: Una Defensa. Parte 6/6

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Jesus Comparte el Trono de Dios

En esta serie compuesta por 6 escritos, argumentaré, usando solamente datos históricos que incluso los eruditos escépticos aceptarían, que es posible formar un caso acumulativo demostrando que Jesús no sólo se consideró como igual a Dios por sus seguidores y la iglesia primitiva, sino que él mismo afirmó ser divino y actuó consistentemente con tal afirmación. 

En el escrito anterior argumenté que Jesús es Dios porque ejecuta los Actos de Dios.

En este último escrito, seguimos la misma línea, argumentando que Jesús es Dios porque Comparte el Trono de Dios:

Parte 6. Jesus Comparte el Trono de Dios

Históricamente hablando de Jesús, uno debe finalmente responder a una pregunta clave:

¿Por qué lo mataron?

¿Si fue una persona amorosa, carismática y sabia. entonces por qué terminó muerto como un común ladrón? La respuesta es relativamente sencilla: blasfemia. Y la blasfemia consistió en “ponerse a sí mismo en igualdad con YHWH”. Cuando Jesús perdona pecados (Mateo 9:3; Marcos 2:7; Lucas 5:21)  los escribas interpretan esto como un acto blasfemo. Esto lo podemos deducir a partir de sus preguntas,

“¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?”1

Los escépticos modernos pueden intentar suavizar el hecho de que Jesús se hizo igual a Dios, pero lo que es importante es la reacción de los judíos y escribas que se opusieron a Jesús y lo que ellos percibieron en aquél tiempo. Una muy clara auto-designación que Jesús usó que ameritaría la acusación de blasfemia fue el término “Hijo del Hombre”. “No sólo es ésta la designación favorita que Jesús usa para sí mismo según los evangelios, sino que el término ¡aparece en todos los estratos históricos en las fuentes de los evangelios!”2 No solamente ha quedado bien corroborado que Jesús usó este título para sí mismo, sino que por el “criterio de disimilitud”3 es virtualmente indiscutible que él usó este título para referirse a su persona.

¿Por qué el término “Hijo del Hombre” ameritaría una acusación de blasfemia? La respuesta está en Daniel 7:13-14. En este pasaje, el “Hijo del Hombre” es un personaje divino enviado por YHWH (el Anciano de Días). Este personaje divino es pre-existente y es enviado para iniciar “El Reino de Dios”. En Marcos 14:61-64 Jesús es acusado de blasfemia (y el sumo sacerdote rasga sus vestiduras) después de este intercambio:

“¿Eres Tú el Cristo (el Mesías), el Hijo del Bendito?” La respuesta de Jesús fue suficiente para meritar la pena de muerte: “Yo soy; y verán al HIJO DEL HOMBRE SENTADO A LA DIESTRA DEL PODER y VINIENDO CON LAS NUBES DEL CIELO”.

Jesús aquí hace varias afirmaciones que podrían ser interpretadas como blasfemia individualmente: (1) la afirmación “YO SOY” (Ego eimi), (2) la auto-designación “Hijo del Hombre” (3) sentado a la diestra del poder, y (4) venir en las nubes del cielo. El Dr. Gary Habermas sintetiza la situación:

Ahora bien, ¿qué provocó al sumo sacerdote?…En este pasaje de Marcos 14, Jesús respondió, Ego eimi, diciendo “Yo soy el Hijo de Dios”. Luego dijo que, como Hijo de Hombre, estaría sentado a la derecha de Dios y vendría con las nubes del cielo. Así que Jesús afirmó ser el ser pre-existente que vino del Anciano de Días para establecer el Reino de Dios. También usó la frase enigmática, “viniendo en las nubes”. Esa frase es usada con frecuencia en el Antiguo Testamento como referencia a Dios. Pero los eruditos a menudo concuerdan que haber afirmado el sentarse a la diestra de Dios fue la declaración más seria y blasfema de todo el pasaje.

El sumo sacerdote respondió casi como si hubiera estado esperando largamente, o quizá con la esperanza entrañable, de algo tal como esta afirmación tan clara. En términos contemporáneos, en lugar de rasgarse las vestiduras, pudo haber respondido con un enérgico puño al aire, seguido de algo como, “Excelente, ahora sí lo agarramos. Morirá por esto”.4

Conclusión

Aunque es cierto que Jesús parece que nunca enunció las palabras “Yo soy Dios” o “Yo soy Divino”, ciertamente podemos derivar tales conclusiones por la forma en que fue percibido, sus palabras, y la manera en que condujo su vida. Después de todo, poco se necesitaría decir “soy chef” si en su lugar mostramos destreza con cuchillos de cocina, profundo conocimiento de ingredientes y técnicas culinarias, y soy dueño de un restaurante en el que preparo platillos exquisitos día tras día. Con Jesús tenemos un fenómeno similar: hemos mostrado—usando datos aceptados por eruditos escépticos—que Jesús comparte los Honores, Atributos, Nombres, Actos, y el Trono de Dios todopoderoso. Con estos datos establecidos—como evidencia acumulada—la conclusión es clara: Jesús se consideró a sí mismo divino. Esto fue algo con lo que sus seguidores estuvieron de acuerdo, y sus enemigos implícitamente admitieron ese hecho al declararlo un blasfemo y merecedor de la pena de muerte clavándolo en una cruz. Las implicaciones para nosotras son tremendas, dada la sobreabundante evidencia a favor de su resurrección.5 No solo afirmó ser Dios sino que dejó evidencia de ser quien dijo ser al resucitar de entre los muertos. Ahora la pregunta es:

¿Eres capaz de confiarle tu vida? La elección final es tuya…

  1. Ibid., 2670. Kindle.
  2.  Estas fuentes tradicionales de los evangelios son las siguientes: (1) El evangelio de Marcos; (2) “M”—es el material especial que incluye Mateo pero que no se encuentra en otro evangelio; (3) “L”—es el material especial exclusivo en Lucas; (4) el evangelio de Juan; (5) el documento enigmático de “tradiciones” que los eruditos críticos denominan “Q”, que incluye todo el material contenido tanto en Mateo como en Lucas, pero que no se encuentra en Marcos. Habermas, The Historical Jesus, 34.
  3. Esta es una prueba de historicidad para algún dicho de Jesús. La prueba indica que una enseñanza de Jesús se puede aceptar con confianza como histórica si no fue tomada de los judíos, y la misma enseñanza no fue usada en la iglesia primitiva. Ambos términos, “Hijo del Hombre” e “Hijo de Dios” cumplen con tal prueba. Ibid.
  4. Ibid., 38.
  5. Christophe A. Du-Pond, “Resurrección de Jesús”, Blog Personal http://veritasfidei.org/resurreccion-de-jesus/, (visitada Noviembre30th, 2015).

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