La Sumisión de un Conspirador. Reseña del libro: Creación y Caída/Tentación

=Follow/Sigueme=

Facebooktwittergoogle_plusrssyoutubeFacebooktwittergoogle_plusrssyoutube

=Share/Comparte=

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

La Sumisión de un Conspirador. Reseña del libro: Creación y Caída/Tentación

Por Priscila Fonseca

Para entender la teología de Bonhoeffer, tenemos que adentrarnos a su vida. Una vida en persecución por la Gestapo, una vida que termina en el campo de concentración de Flussenbürg, una vida que camina en oración hacia la horca, una vida con Cristo en el centro.

Este pequeño libro está centrado en dos estudios Bíblicos, el de la creación y caída; y el de la tentación. Para poder sumergirnos en las profundidades de sus letras, Bonhoeffer comienza con una introducción filosófica que remonta al apasionado pensamiento del individuo desde su creación. Un pensamiento circular donde comienza el inicio y nuestro pensamiento llega a su fin. Un pensamiento donde no se puede hablar del inicio sin el fin, donde el fin es el nuevo comienzo en Jesús. El hombre ya no vive en el inicio, lo ha perdido en el árbol del conocimiento del bien y del mal, ahora, dice Boenhoeffer, el hombre está al centro, sin conocer el inicio ni el fin.

Este capítulo filosófico puede ser un poco difícil de digerir, pero vale la pena re-leerlo cuantas veces sea necesario para comprenderlo ya que a partir de este momento estaremos inmersos en la filosofía del estudio de Génesis.

Bonhoeffer nos regala un estudio exhaustivo de la creación día por día, pero yo me detendré un poco en la creación del hombre. Donde toda creación ha permanecido a los pies del Creador, pero es hasta que hace al hombre, que se encuentra reflejado en él. Pero, no es su imagen, tiene vida pero permanece muerto, determinado. Así que para darle vida, Dios, además de darle el Espíritu de vida, le da libertad. De esta manera su creación en libertad le brinda alabanza y adoración y es entonces cuando realmente está vivo.

Así avanzamos por los capítulos hasta llegar al estudio de la caída. Estas páginas se encargan de demostrar que el árbol del conocimiento es el árbol de la muerte y el dolor producido por el placer de comer el fruto de éste árbol es inminente. Y aún así, la serpiente fue demasiado sutil que entró de lleno al orgullo de Eva.

Desde este momento, los límites que eran amados por la creación, y que no eran transgredidos por amor, ahora están violentados. Y el amor que los hacía una sola carne, ahora está fragmentado, ocasionando que sientan vergüenza al verse desnudos.

Para el hombre no es suficiente ésta caída, así que ahora trata de huir. A este intento de escapatoria de Dios, se le llama conciencia.

Me gustaría advertirles, queridos lectores, que a partir de aquí, estamos expuestos a la auto-confrontación. El siguiente estudio es sobre la tentación y se titula “No nos dejes caer en tentación”.

El hombre natural gusta de regodearse de su triunfo sobre la aventura y del encuentro con el enemigo. Gusta de vivir pensando: “Llévame a la tentación para demostrar lo bueno que hay en mí”.  Pero esa batalla solamente la ha ganado quien ya ha vencido a la muerte.

Aquél que le enseñó a sus discípulos a orar “no nos dejes caer en tentación”, es quien sabía lo que la tentación significaba. Ya que fue él, Jesucristo, quien venció toda tentación que el enemigo pudo ofrecer.

En estos capítulos finales se analizarán las dos tentaciones que son mencionadas en la Biblia, aquellas que le fueron ofrecidas a Adán y aquellas que fueron ofrecidas a Cristo. Y ya sea que seamos tentados en Adán o tentados en Cristo, Bonhoeffer nos dará una sublime narración sobre estos dos acercamientos. Si somos tentados y caemos, ha sido producto de la naturaleza de Adán, pero si vencemos esa provocación, es porque es Cristo quien ha salido triunfante, no nosotros.

Para finalizar el estudio, Bonhoeffer analiza cada punto de las diferentes proposiciones que Satanás usa para tentar a Jesús en el desierto. Así que para entonces, podremos tener una idea más clara y un total acercamiento a lo que en verdad representaban dichas tentaciones. Este lado humano de Jesús, que pocas veces es mencionado, es merecedor de toda exaltación, ya que una vez que comprendemos lo fuerte de cada una de estas tentaciones, podremos entender su verdadera naturaleza humana, y por ende, una mayor alabanza a Su grandeza para vencer a la serpiente y conquistar la muerte.

En palabras de Dietrich:

“Toda tentación es tentación de Jesucristo y toda victoria, es victoria de Jesucristo”.

Podremos estar atravesando momentos de gran tribulación, pero es en esta tribulación e incluso soledad que vamos a encontrar a Jesús para salir victoriosos. Y ¿quién sabe? Tal vez tengamos la fortaleza que Dietrich Bonhoeffer encontró en Jesús para poder caminar sumisos a Cristo por el pasillo que nos lleva a nuestra muerte.

=Follow/Sigueme=

Facebooktwittergoogle_plusrssyoutubeFacebooktwittergoogle_plusrssyoutube

=Share/Comparte=

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedintumblrmail

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: