Respuestas Cortas 29: “Cómo reconcilias el monergismo con el libre albedrío libertariano?”

Respuestas Cortas 29: “Cómo reconcilias el monergismo con el libre albedrío libertariano?”

Pregunta de Darwin Magallanes:

PREGUNTA: ¿Cómo se reconcilia el monergismo y el libre albedrío libertariano? ¿Si eres tú el que escoge libremente a Dios en un mundo que Dios actualizó, dónde queda la obra del Espíritu Santo?

RESPUESTA:

Darwin,

Creo que el problema está en tu definición de Libre albedrio libertariano.

La doctrina que afirma que uno puede escoger a Dios es una herejía llamada pelagianismo. La Biblia enseña claramente que Dios hace la obra salvadora en nosotros.

Libre albedrío libertariano implica 2 cosas:

1) Implica que la fuente última de tus acciones eres tú mismo y no un agente externo.

2) Implica que puedes tomar decisiones consistentes con tu naturaleza.

Libre albedrio libertariano NO SIGNIFICA que tienes libertad de escoger a Dios o que puedes escoger hacer el bien. Quiere decir que eres libre de escoger conforme a tu naturaleza y que nadie mas escoge en tu lugar. Y si eres totalmente depravado puedes escoger un rango de opciones que van desde 1) no hacer nada hasta 2) hacer el mal absoluto. Ese es el rango.

La obra del Espíritu Santo reside en que–por medio de Él–Dios nos imparte de gracia y nos salva unilateralmente, al menos que actuemos en nuestra maldad.

Una analogía sería como una persona que ha caído en un pozo profundo y ha quedado inconsciente. Alguien se percata, baja al pozo para salvale, le amarra una soga a la cintura, sale del pozo y empieza a jalar al accidentado–aun inconsciente–poco a poco para sacarle del hoyo. En este caso, si el accidentado no hace nada, se salva. Pero si decide tomar acción, lo único que podrá hacer es forcejear y luchar contra su salvador y así permanecer en el hoyo. El mérito de la salvación cae en quien jala la cuerda. Es culpa del accidentado si lucha en contra del esfuerzo del salvador y permanece en el hoyo.

Saludos!

CD 

¿ES EL SER HUMANO UN MERO “ROBOT” DE CARBONO?

¿ES EL SER HUMANO UN MERO “ROBOT” DE CARBONO?

Una cuestión importante que los humanos debemos considerar es lo que los filósofos han llamado “el problema mente-cuerpo”. El punto central es este:

¿Se conforman los humanos de una sola sustancia o más de una?

 

Estas dos perspectivas se conocen como fisicalismo (la idea de que el mundo material es todo lo que existe) y dualismo.1 Contestar a esta pregunta conlleva implicaciones profundas, porque si el alma y mente existen, entonces el fisicalismo es ciertamente falso. Es claro también que si la mente existe como una entidad independiente del cuerpo, entonces es posible que el ser humano exista después de que su cuerpo físico haya muerto. En este escrito argumentaré que los humanos no somos solamente seres materiales y por lo tanto el fisicalismo es falso.

El reto para aquellos que se apegan al fisicalismo es el ofrecer una explicación coherente detallando la forma en que la mente y la conciencia pueden surgir de la reorganización de átomos de carbono.

 Si el fisicalismo es verdadero, entonces los humanos no somos más que bolsas complejas de químicos super-evolucionados. Este reto se torna exponencialmente más complicado si intentamos explicar la existencia de estados mentales y de conciencia.

¿Hay alguna forma de determinar si el fisicalismo es falso y que, por consiguiente, el alma-mente existe independientemente? El Dr. J. P. Moreland cree que—con ayuda de un poco de la lógica y algunas definiciones claras—podemos convencernos de manera razonable que el fisicalismo es falso. Lo que proviene de lo físico, por medio de lo físico, será siempre alguna otra forma de materia física. Sin embargo, hay evidencia fuerte a favor de la existencia de una mente-alma independiente del cerebro-cuerpo.

El primer paso para demostrar que el fisicalismo es falso consiste en definir algunos términos para usar como herramientas de esclarecimiento con la meta de decidir si el cerebro y la mente son la misma “cosa”. Dentro de la rama del dualismo, hay algo llamado dualismo de substancia y dualismo de propiedades. Para entender éstos términos es necesario hacer una distinción entre substancia y propiedad.

Propiedad es un atributo o característica (ser cuadrado, ser rojo, tener dureza, poseer densidad). Las “cosas” tienen propiedades. Podemos hablar de la propiedad de ser azul, y luego podemos hablar del objeto que posee tal propiedad, por ejemplo: “el bolígrafo es azul”.

Substancia es algo que posee  propiedades pero que no es poseída por algo; por ejemplo, una mascota tiene la propiedad de ser peluda, de pesar 10 kilos, de tener color café, pero nada “posee” a la mascota. La mascota es la que “posee” las propiedades. Las substancias poseen propiedades y pueden obtener o perder propiedades y al mismo tiempo seguir siendo la misma substancia. Un bolígrafo puede pintarse de verde y perder la propiedad de ser azul, y aun así seguir siendo bolígrafo (misma substancia).

Para formar nuestro caso contra el fisicalismo, es necesario comprender la naturaleza de la identidad:

La ley de identidad de Leibniz postula que si tenemos una substancia (o una propiedad) X y otra substancia (o propiedad) Y, si X es idéntica a Y, entonces todo lo que es verdad para X será también verdad para Y y viceversa.

La ley de identidad de Leibniz postula que si tenemos una substancia (o una propiedad) X y otra substancia (o propiedad) Y, si X es idéntica a Y, entonces todo lo que es verdad para X será también verdad para Y y viceversa.

 Por ejemplo; sea X igual a “Neil Armstrong” y sea Y igual a “El primer hombre que caminó sobre la Luna”.  Si X es idéntico a Y, entonces Neil Armstrong es el primer hombre que caminó sobre la Luna. Si esto es verdadero, entonces X y Y son la misma substancia. Esto aplica también a las propiedades. Ahora, si puede ser demostrado que una cosa es verdad para X pero no es verdad para Y, entonces no son la misma substancia o propiedad. Esto es de suma importancia porque ahora es posible hacer la pregunta: ¿es nuestra conciencia una propiedad física del cerebro? ¿Eres “tú” equivalente a tu cerebro—y nada más?

La premisa clave a probar usando la ley de identidad es la siguiente: si existen cosas verdaderas acerca de las propiedades mentales que no son verdaderas acerca de las propiedades físicas, entonces no pueden ser lo mismo.

Analicemos entonces tres argumentos que muestran que hay algunas cosas verdades acerca de las propiedades mentales que no son ciertas acerca de las propiedades físicas:

Argumento 1: Quien afirma el dualismo de propiedades está de acuerdo con el fisicalista en que somos sustancias físicas (cerebro) pero agrega que el cerebro tiene dos tipos de propiedades: propiedades físicas y propiedades mentales (y que no son las mismas). El cerebro tiene propiedades físicas y propiedades mentales. Existe un posesor con dos tipos de propiedades. Las sensaciones son propiedades mentales. Las sensaciones pueden ser perceptuales o no-perceptuales.

Una sensación es un estado de percepción que llega de un órgano sensorial (por ejemplo, la percepción de color, sonido, olor, sabor, textura).

Una sensación no-perceptual no proviene de un órgano sensorial (por ejemplo, miedo, enojo, amor, angustia). Un pensamiento es un contenido mental que puede ser expresado en una frase completa y que puede ser falsa o verdadera (por ejemplo, puedo estar pensando que “la nieve es blanca” pero expresarlo en Francés o Alemán). Una creencia es un contenido mental que considero como verdadero (creencias no son pensamientos, ya que una persona puede tener una gran cantidad de creencias pero no estar pensando en ninguna de ellas). Los deseos y actos de la voluntad son también propiedades mentales.

El problema aquí para el fisicalista es que estas propiedades suceden “dentro de nosotros” y existen propiedades que son verdaderas de las sensaciones, los pensamientos, los deseos y los actos de la voluntad que no son verdaderas de las propiedades físicas y viceversa

 El problema aquí para el fisicalista es que estas propiedades suceden “dentro de nosotros” y existen propiedades que son verdaderas de las sensaciones, los pensamientos, los deseos y los actos de la voluntad que no son verdaderas de las propiedades físicas y viceversa; por ejemplo, los pensamientos no tienen tamaño o forma. Un pensamiento puede ser verdadero o falso, pero una característica del cerebro o de un grupo de neuronas no es ni verdadera ni falsa.

Un estado cerebral implica un patrón físico y químico, pero tal patrón no es ni verdadero ni falso. El cerebro presenta un patrón eléctrico, pero tal patrón no es verdadero ni falso. Podemos pensar en un elefante rosado y experimentar la percepción del rosado, pero esa percepción no es física y es imposible encontrar el color rosado en el cerebro del cual proviene tal percepción. Una sensación es placentera o no lo es, pero no existe tal cosa como una propiedad física placentera. Hay características verdaderas acerca de nuestras sensaciones que nos son verdaderas de las propiedades físicas y por lo tanto no son de la misma substancia. Esto demuestra que el fisicalismo es falso, y que al menos el dualismo de propiedades es verdadero. No existe cantidad alguna de información acerca de nuestros cuerpos físicos que pueda expresar todo lo que hay que decir acerca de nuestro “yo” consciente.

No existe cantidad alguna de información acerca de nuestros cuerpos físicos que pueda expresar todo lo que hay que decir acerca de nuestro “yo” consciente.

Argumento 2: Yo poseo la propiedad de posiblemente existir de forma incorpórea, pero mi cuerpo no tiene la propiedad de posiblemente existir de forma incorpórea por consiguiente “Yo” no soy mi cuerpo nada más. Alternamente, si el agua es H2O, ¿hay cosa alguna que pueda posiblemente sucederle al agua que no le pueda suceder al H2O? No, no la hay. Aunque la vida después de la muerte sea algo falso, es claro que el ser humano es al menos posiblemente el tipo de cosa que podría existir después de la muerte física. Si esto es el caso, entonces los seres humanos no pueden ser simples objetos físicos. Hay algo que es verdad del ser humano que no es verdad del cuerpo humano: el ser humano posee la propiedad de posiblemente existir de forma incorpórea. Esto no es sinónimo de inmortalidad sino que simplemente muestra que el cuerpo no es lo mismo que el “ser” o el “yo”.

Argumento 3: La realidad del libre albedrío. Si tú no eres más que un cerebro (inclusive un cerebro consciente) con otros órganos adicionales y crees que el fisicalismo es verdadero, entonces todos tus comportamientos están predeterminados por tus genes, tu estructura cerebral, leyes de física y estímulos ambientales. Los objetos físicos operan de acuerdo a leyes naturales y estímulos, incluyendo el cerebro. Pero el libre albedrío requiere que tu ser sea algo más que órganos corporales complejos que responden a las leyes de la física y a impulsos externos. El libre albedrío requiere que el ser humano sea algo más que materia y cerebro.

 La materia, química, e impulsos eléctricos no pueden ejercer acciones libres. Aquí lo que sugiero es que los humanos tenemos amplia libertad de elección y responsabilidad moral y por lo tanto libre albedrío real. De hecho, nuestra experiencia diaria refleja la realidad de la verdadera libertad de nuestra voluntad.

Estos tres argumentos demuestran, en conjunto o cada uno aisladamente, que el fisicalismo es falso.

 

  1. William Lane Craig and J. P. Moreland, ed., “The Mind-Body Problem”, The Blackwell Companion to Natural Theology (Malden: Blackwell Publishing, 2009), 229.

Libre Albedrío, Calvinismo & Romanos 9

Libre Albedrío, Calvinismo & Romanos 9
Por Tim Stratton (The Thinking Theist)
Traducido por Raúl Jaramillo de Lira

Link original: http://freakengministries.com/free-will-calvinism-romans-9/

Creo que Romanos 9 es uno de los pasajes que históricamente han sido pobremente interpretados en la Biblia. Cuando se compara con el resto de los escritos de Pablo (incluso con el resto de Romanos) la interpretación Calvinista/determinista en este pasaje no puede ser correcta (esto es ejemplo de mala hermenéutica) Déjenme explicar:

Es muy posible que Pablo no esté enseñando sobre salvación individual, sino de salvación corporal/corporativa. De acuerdo con el teólogo Craig Blomberg Ph.D., en Romanos 9, Pablo procede a resaltar como solo un remanente de la semilla de Abraham, escogido por gracia, reflejó el verdadero pueblo de Dios a través de los tiempos del Antiguo Testamento (versos 6-29, especialmente 27-29). Durante este periodo, tal como él contrasta a Isaac e Ismael, Jacob y Esaú (6-13), él probablemente no está hablando de elección a salvación o condenación eterna sino de la manera en que el plan de Dios para la humanidad se llevaría a cabo en esta vida. Después de todo, la reconciliación de Esaú con Jacob (Génesis 33) sugiere que la vida de Esaú terminó en buenos términos con Dios. Pero su descendencia seguía sin ser parte de la nación escogida (corporalmente) de Israel. Podemos hablar de esto como una elección corporal (no individual) temporal.[i]

Ahora, uno es libre de estar en desacuerdo con Blomberg, pero esta interpretación es por lo menos posiblemente correcta. Dicho eso, me parece que cuando comparamos el resto de los escritos de Pablo (incluido el resto de Romanos), vemos que no solo la Biblia afirma la soberanía de Dios, sino que también afirma completamente el libre albedrío *libertariano* humano y responsabilidad genuina. Consideren Romanos 1:28-32, “Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios (ellos podían haberlo hecho, pero escogieron no hacerlo), Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no *deben*…. Estos aunque conocen el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo (libremente escogen) las hacen sino que también se complacen con los que las practican.”

*La palabra “deber” implica poder. “Poder” implica la habilidad de hacer lo contrario (a.k.a., libre albedrío libertariano).

** Añadí las palabras en paréntesis para ayudar a clarificar.

Esto implica que los no salvos pudieron haber tomado en cuenta a Dios, pero ellos escogieron no hacerlo. Por lo tanto, Dios les dio la libertad de escoger vivir una vida perversa y a divorciarse ellos mismos de Dios. Esto es en referencia a los actos homosexuales en el verso 1:26-27. Regresemos a 1:25 y uno puede ver que este verso implica que los no salvos, en efecto poseían la VERDAD, y escogieron “cambiar la verdad de Dios por una mentira” ¡Esto es el epítome de la idolatría!

Otro pasajes bíblicos que de igual manera afirman el libre albedrío libertariano humano. En 1 Corintios 7:9, Pablo dice, “Pero, si no pueden contenerse…”(RVG)

El contexto de este verso se refiere a la inmoralidad sexual y Pablo, utilizando la palabra “si” (es decir, es posible ejercer dominio propio), implica que ¡tenemos libertad para escoger de acuerdo a nuestros deseos físicos o no! Podemos entender dos cosas de este verso:

  1. Los humanos poseen libre albedrío libertariano y son responsables de hacer elecciones genuinas.
  2. Incluso si alguien “es nacido de esa forma,” no está forzado a “actuar en esa forma.”

Hablando de elecciones, consideren Josué 24:15 (NVI) “Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos este día a quiénes van a servir…”

Además, Pablo clarifica su posición respecto al libre albedrío libertariano en 1 Corintios 10:13. El declara,

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

De acuerdo a esto, cuando alguien peca, no necesitaban hacerlo ya que había una habilidad genuina de hacer lo contrario (“la salida”) disponible para ellos escogerla. ¡Esto es exactamente lo que el libre albedrío libertariano es! Por lo tanto, cuando alguien libremente escoge pecar se deduce que son genuinamente responsables de hacerlo, no Dios.

Algunos Calvinistas han intentado escapar de este [argumento] vencedor al objetar que estos pasajes en 1 Corintios solo se refieren a “Cristianos regenerados.” Ellos argumentan que Pablo enseña que sólo los escogidos tienen libre albedrío.  Existen al menos dos problemas mayores con esto: Primero, esto lleva a la conclusión de que ÚNICAMENTE los Cristianos pueden libremente escoger pecar, sin embargo son los incondicionalmente odiados (con ninguna elección en el asunto) los que son torturados implacablemente en las llamas del infierno por toda la eternidad. Se deduce que los no regenerados no son responsables de los pecados en este mundo. En consecuencia, es finalmente Dios quien es el autor de las malas acciones de los condenados, y los Cristianos son responsables del resto del mal en el mundo (no hay duda de porque los ateos encuentran esto difícil de creer). Segundo, ellos fallan en considerar el caso acumulativo de los escritos de Pablo, incluyendo las escrituras que a las que di referencia arriba en Romanos 1, que lidian con los condenados y no con Cristianos. Cuando consideramos toda la información bíblica, parece que Pablo cree que todos los humanos (Cristianos y otros) poseen la habilidad de hacer lo contrario. Esto es solo posible si todos los humanos poseen libre albedrío libertariano.

Otros Calvinistas han intentado escapar de este problema al aseverar que los humanos poseen libre albedrío libertariano en todas las cosas EXCEPTO cuando se refiere a su salvación. Hay muchos problemas con esto. Primero, la respuesta parece muy ad hoc. Es decir, parece una explicación especial específicamente para esta situación de manera que puedan salvar el Calvinismo. Segundo, comete “la falacia del Taxi”/ “The Taxi Cab Fallacy.” Este error lógico ocurre cuando uno se sube al “taxi” y asume una cierta cosmovisión intentando defender un punto en particular pero después sale del sistema de pensamiento cuando este va en contra de ciertas presuposiciones a las que está comprometidos Los ateos hacen esto muy a menudo como ellos mismos lo reconocerán que todas las cosas tienen una explicación de su existencia. Todas las cosas, es decir, ¡EXCEPTO el universo! Eso es la única cosa que no puede tener una explicación de su existencia porque si la tuviese, esa explicación debe ser Dios.[ii] Dado a que el ateo está comprometido a la presuposición de la no existencia de Dios, ellos voluntariamente cometen la falacia del Taxi y declaran que todas las cosas tienen explicación excepto la única cosa que refutaría su cosmovisión. A mis amigos Calvinistas les digo, dejemos que los ateos sean los ilógicos, como Cristianos, si estamos comprometidos a la verdad, ¡deberíamos ser las personas más lógicas del planeta!

Existe un tercer problema con este razonamiento  falaz “del taxi”, ad hoc, también es que va contra lo que la Biblia enseña. De hecho, ¡va en contra de lo que el mismo Pablo dice en la epístola a los Romanos! Pablo dice, “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Rom. 1:20). ¿Por qué es un ateo culpable de su incredulidad? Porque Dios ha hecho su existencia clara a todas las personas desde el comienzo. Tenían la habilidad de creer lo contrario, y es por ello que están “sin excusa.” Si uno no pudiera creer algo de lo cual carecían habilidad para creerlo en primer lugar, ¡entonces ellos sí tienen una gran excusa!

Todo esto para decir que como Cristianos debemos afirmar, como la Biblia lo hace, Ambas, la soberanía completa de Dios y la libertad libertariana y responsabilidad humanas. La filosofía del Calvinismo (si es consistente) no puede hacer esto y es por lo tanto anti-bíblica. Creo que el Molinismo (la doctrina del conocimiento medio de Dios) conecta los puntos lógicos y teológicos completamente para crear una hermosa y perfecta imagen de cómo la soberanía de Dios interactúa con criaturas libres y responsables para asegurar su perfecto plan.

Debemos recordar que Dios puede crear un mundo en el cual Él sabe con certidumbre  omniscientemente cómo aquellos en este mundo escogerán libremente sin estar atados a algún hilo causal. Como Pablo dice, Dios conoce estas cosas “desde antes de la fundación del mundo.” Por lo tanto, al actualizar este mundo (Él pudo haber creado otro mundo o ninguno en lo absoluto) garantizó, eligió y predestinó todo lo que sucedería en el; incluyendo las lecciones de criaturas LIBRES y por lo tanto ¡responsables! Es por esto que también el porque el concepto del infierno tiene sentido lógico. Si no fuéramos realmente responsables de escoger “cambiar la verdad de Dios por una mentira,” entonces la existencia del Holocausto eterno en el Infierno—separar a pecadores de la presencia de Dios por elecciones que eran incapaces de hacer—parecería que hace de Dios un monstruo moral, en lugar del Ser Máximamente Grande que ¡es digno de adoración!

Para más información sobre este tema, aquí hay un link del Dr. William Lane Craig sobre Romanos 9:

http://www.reasonablefaith.org/spanish/el-molinismo-y-romanos-9

¡Manténganse Razonables! (Filipenses 4:5),

Tim Stratton (a.k.a., The Thinking Theist)     

Notes:

[i] Dr. Craig L. Blomberg, New Testament Survey: Epistles and Revelation, Institute of Theological Studies

[ii] Para leer más sobre el Argumento Cosmológico de Leibniz para la existencia de Dios aquí: http://www.reasonablefaith.org/spanish/Preguntas-Acerca-del-Argumento-Cosmol%C3%B3gico-de-Leibniz

 

¿Es el Determinismo Bíblico?

Clay Jones, D.Min. – Universidad de Biola

Traducido por Raúl Jaramillo de Lira

El determinismo Divino es la creencia que Dios ordena u organiza todas las cuestiones del universo de manera que todo y cada cosa que ha sucedido y sucederá está eficazmente orquestado por Dios de tal forma que debieron suceder exactamente como sucedieron. Augustus Toplady lo puso en perspectiva,

No hay partícula de polvo que se mueva sin que Dios la haya levantado, conduzca su movimiento incierto, y por su cuidado particular, la haga reposar en cierto lugar que El dispuso con anticipación.[1]

El determinismo Divino es la creencia que Dios ordena u organiza todas las cuestiones del universo de manera que todo y cada cosa que ha sucedido y sucederá está eficazmente orquestado por Dios de tal forma que debieron suceder exactamente como sucedieron

Este determinismo se extiende a cada pensamiento y cada acción de cada persona. En otras palabras, si el determinismo es verdadero, entonces nunca podrías hacer algo contrario a lo que haces—nunca. También, cada decisión que tu hayas hecho alguna vez fue de tal forma que no podrías haber decidido—ya sea bien o mal—lo contrario. Por lo tanto, si compraste un carro que era defectuoso o te casaste con un cónyuge que era insatisfactorio, no podrías haber hecho otras elecciones. Muchos cristianos mantienen esta perspectiva.

Pero el determinismo tiene graves implicaciones. Si el determinismo es verdadero y Dios ha determinado cada pensamiento y acción de cada criatura de manera que no podrían haber hecho lo contrario, entonces el hombre que fantaseaba sobre como violaría y torturaría hasta la muerte a la pequeña niña de la casa vecina, y después llevó a cabo su perversa maquinación, no era capaz de hacer lo contrario. Esto significa que cada exquisita tortura, cada penetración, quemadura, herida, cada aplastamiento, ad infinitum, ad nauseam, fue en efecto eficazmente ordenado por Dios para que este torturador no pudiera haber hecho lo contrario a lo que hizo. Por lo tanto aquellos que mantienen esta perspectiva tienen conflictos para explicar porque Dios permite el mal.

Como pronto te darás cuenta en mis conferencias, yo apelaré al libre albedrío (libertariano/libertario o incompatibilista)[2] como una respuesta primaria de porque Dios permite el mal, pero también veo mérito en la concepción calvinista de la elección.[3] En otras palabras Dios puede determinar muchas cosas (tales como quién será salvado) pero no todas las cosas (tales como cada pensamiento perverso que cada ser tuvo  en la historia de la creación).

Dios puede determinar muchas cosas (tales como quién será salvado) pero no todas las cosas (tales como cada pensamiento perverso que cada ser tuvo  en la historia de la creación).

Como un libertariano o indeterminista, yo argumento que Dios no ha determinado cada uno de nuestros pensamientos y acciones de manera que no pudiéramos hacer lo contrario.[4]

La razón por la que veo mérito en la elección es por Escrituras tales como Juan 6:37,44: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera…. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Dado que la elección es un concepto familiar para la mayoría de las personas, no elaborare más en mis razones para mantenerla ya que la elección tiene poco que ver con nuestro entendimiento de porque Dios permite el mal. Dicho eso, me parece que mucho del debate generado respecto al tema de determinismo vs. Libertarianismo tiene que ver con el asunto de la elección. Los calvinistas argumentan contra los arminianos y viceversa respecto al determinismo vs. el indeterminismo usualmente porque la elección es muy central a su entendimiento de la salvación y es típicamente el aspecto más significativo del debate “determinismo o indeterminismo.” Sin embargo, ese no es mi caso.

Por otro lado, yo mantengo que Dios no ha determinado cada pensamiento y cada acción de cada criatura de manera que las criaturas nunca podrían hacer lo contrario. Llegue también a esa conclusión porque pienso que representa mejor la Escritura. [5]

Pero antes de adentrar en la Escritura, déjenme explicar lo que está en juego. Si el determinismo es verdadero entonces Dios ha determinado cada pensamiento y acción de cada criatura de manera que no podrían hacer lo contrario. Pero si es verdadero que un humano no podría hacer nunca lo contrario a lo que hace, entonces el hombre que fantaseó sobre como violaría y torturaría hasta la muerte a la pequeña niña vecina, y en efecto ejecutó su maléfico plan, no era capaz de hacer lo contrario.

Si el determinismo es verdadero entonces Dios ha determinado cada pensamiento y acción de cada criatura de manera que no podrían hacer lo contrario. Pero si es verdadero que un humano no podría hacer nunca lo contrario a lo que hace, entonces el hombre que fantaseó sobre como violaría y torturaría hasta la muerte a la pequeña niña vecina, y en efecto ejecutó su maléfico plan, no era capaz de hacer lo contrario.

 Esto significa que cada exquisita tortura, cada penetración, quemadura, herida, aplastamiento, ad infinitum, ad nauseam, fue en realidad eficazmente ordenado por Dios de manera que esta persona no podría haber hecho otra cosa que la que hizo. Obviamente, esto es un serio problema.

La razón por la cual este papel explica si el determinismo se alinea con la Escritura es porque aquellos que mantienen el determinismo (algunas veces llamados deterministas exhaustivos o meticulosos) encuentran todo menos posible (si no es que realmente imposible) responder porque Dios permite el mal. Aquellos que se adhieren al determinismo típicamente llegan a una de dos conclusiones. Algunos deterministas tales como Gordon H. Clark concluyen que,

“Deseo muy francamente e intencionalmente aseverar que si un hombre se pone ebrio y dispara a su familia, era la voluntad de Dios que lo hiciera.”[6]

Clark escribió,

“Puede parecer extraño al principio que Dios decretara un acto inmoral, pero la Biblia muestra que lo hizo.”[7] “Dejen que sea inequívocamente que esta perspectiva ciertamente hace a Dios la causa del pecado. Dios es la última y única causa de todo. No hay absolutamente nada independiente de él. Él sólo es el ser eterno. Él solo es omnipotente. Él solo es soberano.”[8]

Afortunadamente, la mayoría de los otros deterministas encuentran eso espantoso pero están frustrados para explicar cómo Dios podría determinar absolutamente todo y aún así mantener a los humanos ( y ángeles) culpables. Usualmente estos deterministas apelan a la humildad. Por ejemplo, R. C. Sproul concluye,

“No conozco la solución al problema del mal. Ni sé de alguien que la conozca.”[9]

Por cierto, R. C. Sproul Jr., me dijo en mi programa de radio que estaba de acuerdo con Gordon Clark.

Pero debemos ser deterministas? En otras palabras, ¿es el determinismo bíblico? Yo digo: No.

Después de todo, si Dios determina todo de manera que ningún ser podría hacer lo contrario, entonces eso significa que Dios ha determinado cada pecado que cada ser haya cometido o cometerá en toda la creación.

Si Dios determina todo de manera que ningún ser podría hacer lo contrario, entonces eso significa que Dios ha determinado cada pecado que cada ser haya cometido o cometerá en toda la creación.

Si ese es el caso, entonces Dios ha determinado cada uno de los pecados de todos los Cristianos de tal forma que incluso cada Cristiano, cuando pecaran, no podrían haber hecho lo contrario. El problema es que esta enseñanza colisiona con un verso tal como: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” (1 Cor. 10:13, RVR 1960) Después de todo, si Dios ha determinado cada pecado de cada Cristiano de manera que ningún cristiano podría hacer lo opuesto, ¿cuál es su salida de cada pecado? Nadie puede escapar de lo que Dios ha determinado. ¿Cómo puede ese verso decir que nunca serás tentado “más allá de lo que eres capaz” sí tú nunca podrías haber hecho lo opuesto? ¿Cómo puede un Cristiano resistir siquiera cualquier pecado si Dios ha previamente determinado que él o ella no podría haber hecho lo opuesto de lo que hizo”  ¿Acaso no este verso corre en contra el determinismo? Pablo en 1 Cor. 10:13 nos dice que ninguna causa o conjunto de causas que fomentan a un Cristiano a pecar son tan fuertes que el Cristiano no podría hacer lo opuesto, y a pesar de ello los Cristianos algunas veces pecamos. William Lane Craig:

Imaginen una situación en la cual alguien sucumbe ante la tentación. La declaración de Pablo en 1 Corintios 10:13 implica que en tal situación, Dios ha provisto la salida o escape que uno podría haber tomado pero falló en hacerlo. En otras palabras, en precisamente esa situación uno tenía el poder ya sea de sucumbir o tomar el escape—es decir, uno tenía libertad libertariana. Es precisamente porque uno falló en tomar la salida de escape divinamente provista que uno es mantenido responsable.”[10]

Y no solo es 1 Cor. 10:13—¿Acaso la lectura menos forzada de cada mandamiento del Nuevo Testamento para el Cristiano nos llevan a creer que los Cristianos pueden o podrían hacer otra cosa diferente que pecar?

            Los deterministas apelan a dos tipos de Escritura para fundamentar su perspectiva. En el primer tipo están los muchos versos que nos dicen que Dios determina eventos particulares. Uno de estos ejemplos es Hechos 2:23: “a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole;” (RVR 1960) Pero este verso y muchos otros parecidos no son terriblemente útiles para apoyar el determinismo porque casi cada Cristiano ya está de acuerdo en que Dios determina algunas, sino muchas cosas. La cuestión es si Dios determina absolutamente todo como los deterministas creen. Citar múltiples textos que nos dicen que Dios determina algunas cosas, y de ahí razonar que Dios por lo tanto determina todo, es cometer el razonamiento de el-hoyo-en-el-fondo-de-la-tina: es semejante a alguien esperando tener finalmente el equivalente de una tina llena al ir llenando diez tinas con agua que tienen hoyos en el fondo.

            En cuanto al segundo tipo de versos usados para defender el determinismo—aquellos que pretenden decirnos que Dios sí determina cada pensamiento y obra, incluyendo cada pensamiento inicuo y obra maligna.—son en efecto pocos. El teólogo John Feinberg provee cinco ejemplos: Dan. 4:34-35; Prov. 16:9,33; Salmo 115:3 y Efesios 1:11.[11] Vamos a examinar brevemente cada uno. En el pasaje de Daniel Nabucodonosor alaba a Dios como alguien cuyo ”dominio es eterno” y quien “hace lo que le place.” Pero pocos, si existen, Cristianos estarían en desacuerdo con ello. Ese verso, por sí mismo, no enseña determinismo.

            El pasaje de Proverbios no enseña el determinismo por dos razones. La primera es que el uso de Proverbios en esta manera no entiende el género. Los Proverbios son generalmente principios y no establecen fuertes y sólidas reglas sin excepción.[12] Si fuesen normas fuertes y sólidas entonces los enemigos de Jesús debieron estar en paz con él (Prov. 16:7) y Pablo nunca hubiera conocido el hambre (Prov. 10:3, 13:5, 2 Cor. 11:27). Pero incluso si fueran reglas fuertes, estos Proverbios aún no enseñan determinismo, Prov. 16:9 sí nos dice que “El corazón del hombre piensa su camino, más Jehová endereza sus pasos.” (RVR 1960), pero uno ya debería sostener el determinismo para mantener que este verso nos dice que cada vez que un hombre pone su pie en el suelo, digamos en el baile de una disco, que el Señor decide exactamente donde su pie aterrizará. Más bien este verso enseña que Dios  dirige los asuntos generales de los humanos. También, este Proverbio nos dice que es la mente del hombre quien planea su camino, y uno de los problemas centrales con el determinismo es la creencia que incluso cada pensamiento está determinado por Dios. Prov. 16:33 nos dice “El hombre echa las suertes, pero el Señor es quien lo decide todo” (DHH) pero este verso está sujeto al mismo problema—a menos que uno ya sostenga el determinismo entonces este verso no será suficiente. ¿Está diciendo este verso que después de la oración (como en el caso de escoger un nuevo apóstol en Hechos 1) Dios dirige la decisión del sorteo (un medio común para buscar la guía de Dios en tiempos antiguos), o nos está diciendo que Dios absolutamente determina anticipadamente cada tirada en el juego de Parcheesi? Es verdad que el Salmo 115:3 nos dice que “Nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiso ha hecho.” (RVR 1960) pero ¿qué Cristiano está en desacuerdo con ello?

            Finalmente, llegamos a Efesios 1:11, el cual Feinberg llama “posiblemente la expresión más clara de la noción [del determinismo divino]”[13]: “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (RVR 1960). Como Feinberg escribe

“De acuerdo a este verso, entonces, los creyentes son predestinados a salvación de acuerdo con el propósito de Dios, y Dios hace todas las cosas, incluyendo predestinar a salvación de acuerdo con el designio de su voluntad. La cláusula, entonces, expande el la extensión del verso para hablar no solo sobre la elección para salvación, sino sobre todo lo demás.”[14]

Para Feinberg, y otros deterministas, “todas las cosas” significa que no hay asunto muy pequeño que no haya sido determinado por Dios.

Augustus Toplady lo pone en perspectiva, “No hay partícula de polvo que se mueva sin que Dios la haya levantado, conduzca su movimiento incierto, y por su cuidado particular, la haga reposar en cierto lugar que El dispuso con anticipación.[15] Para el determinista, el movimiento de cada partícula de polvo, cada contracción de la pata de un ciempiés cada pensamiento o acción de la humanidad ha sido de tal forma ordenada y orquestada por Dios de manera que ellos nunca podrían haber hecho lo contrario.[16]

            Pero cuando Efesios 1:11 nos dice que Dios predestina “todas las cosas,” ¿acaso “todas” significa tanto como los deterministas dicen? No lo creo. Para empezar, si regresáramos en el tiempo al reino de un rey particularmente poderoso a la eminencia de su poder y le preguntáramos si él está en control de todas las cosas en su reino, ¿no diría este rey que él es soberano y en efecto en control de todas las cosas en su reino? Y ¿qué respondería este rey si entonces señaláramos que él no controla el movimiento de las patas de cada mariquita, o el aleteo de las alas de cada mariposa, o cuantas veces sus súbditos mastican su comida, así que por lo tanto, no está en control de todas las cosas? No respondería este rey soberano (asumiendo que escogió no decapitarnos por tal imprudencia), que eso no es a lo que se refería en “todas las cosas” y que eso seguramente no es lo que él pensó a lo que nosotros los referíamos.

            En otras palabras, la frase “todas las cosas” en las conversaciones de cada día conlleva ciertas limitaciones y presuposiciones no especificadas. Si una persona se ofrece de voluntario en la iglesia diciendo, “haré todo lo que ustedes quieran,” ahí hay una suposición no dicha de que lo que se “quiere” no será algo ilegal o inmoral. En consecuencia, dudo que muchos cristianos piensen que Col 1:16, “Porque por él todas las cosas fueron creadas,” signifique que la pornografía o Baal fueron creadas por Cristo. También, cuando Pedro escribe en 1 Pedro 4:7, “El fin de todas las cosas está cerca,” él no se refiere a que Dios o los santos ángeles o los redimidos no existirán más, a pesar de que no especifica su existencia continua. Además de eso, incluso los determinstas interpretan otros versos de tal forma que “todo” no significa “sin excepción.” Por ejemplo, con respecto a 1 Timoteo 2:4, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos,” el determinista John Piper que este verso ”no se refiere a cada persona individual en el mundo, sino a toda clase de personas….” [17]

            Ahora ciertamente Efesios 1:11 nos dice que Dios está finalmente en control del universo y que su voluntad será cumplida: “[Dios] hace todas las cosas según el consejo de su voluntad.” Pero Efesios 1:11 no es un argumento conclusivo para el determinismo ya que el ‘hacer (working en inglés)’ “todas las cosas” puede incluir el trabajar con los resultados de las acciones de criaturas las cuales podrían hacer lo contrario en su plan final. Mientras el determinismo mantiene que Dios controla incluso el detalle más minúsculo, tales como donde y cuando cada ola debe caer, tal vez Dios ha incluso dado algo de libertad a la Tierra cuando dice del mar, “Le puse los límites al mar y lo coloqué tras puertas enrejadas; cuando le dije: “No puedes rebasar este punto y hasta aquí llega el límite de tus orgullosas olas.” (Job 38:10-11). Es encaja enteramente con el pasaje de Efesios ver a Dios habiendo creado al hombre con libre albedrío dentro de límites fijos, diciéndole al hombre como a los mares, “No puedes rebasar este punto y no más allá.”

            He escuchado a deterministas divinos argumentar que la restricción de que Dios no determina todo disminuye la soberanía de Dios. No estoy en desacuerdo. Primero, ni por un momento estoy argumentando que Dios no podría determinar todo. Por supuesto que puede. Él determina muchas cosas y Él podría determinar todo si así lo deseara.

Primero, ni por un momento estoy argumentando que Dios no podría determinar todo. Por supuesto que puede. Él determina muchas cosas y Él podría determinar todo si así lo deseara.

 En todo caso, el que Dios no determine todo me habla de la grandeza de Dios al ser paciente con aquellos a quienes Él permite oponerse a sus mandamientos. Si el determinismo es falso entonces Dios está, después de todo, haciendo su voluntad al permitir que otros no le obedezcan. En segundo lugar, estas mismas personas que buscan preservar la gloria de Dios (lo cual aprecio) al contender que Él debe determinar todo para ser totalmente soberano también típicamente contienden que Dios mismo no posee libre albedrío libertariano y por lo tanto no puede hacer lo contrario.

            Un ejemplo reciente de alguien que argumenta que Dios no posee libre albedrío libertariano es Steven Cowan, el cual en su crítica a J. P. Moreland concluye,

“Dado las cosas que ya he dicho, creo que tendríamos muy poca motivación para seguir la guía de Moreland y atribuir agencia libertariana a Dios.”[18]

Para Cowan y muchos otros deterministas, ni siquiera Dios puede hacer contrario a lo que hace. Si este es el caso, entonces eso significaría que cuando un hombre tortura a un niño hasta la muerte que Dios mismo no pudo hacer diferente que eficazmente arregla el estado de las cosas del universo de manera que el torturador no pudo hacer otra cosa que ejecutar incluso la tortura más diminuta.

            Algunos deterministas señalan a las palabras de Jesús que: “ni un pajarillo cae a tierra sin vuestro Padre” y “los cabellos en tu cabeza están todos contados” para respaldo. Pero estos versos no consiguen tanto como ellos quisieran. Primero, esos versos no nos dicen que cada pensamiento y acción de cada persona está determinado, sino cuan grande es el conocimiento de Dios. El que no sean interpretados de la primer forma puede ser razonado de Isaías 55:8, “El Señor dice: Mis pensamientos, no son como los de ustedes, ni mi manera de obrar,” (PDT). Ahora si Dios determinó cada pensamiento, lo cual incluiría cada pensamiento perverso que cualquiera alguna vez haya tenido en la historia del mundo, entonces Dios mismo no solo tuvo esos pensamientos, sino que también Él diseñó esos pensamientos, determinó y eficazmente aseguró la existencia de esos pensamientos en la mente de otros. Si es e es el caso, entonces a pesar de que Dios ha tenido muchos pensamientos que nosotros no hemos tenido, nunca hemos tenido algún pensamiento que Él no haya tenido y también determinado.  Aún así la Biblia nos dice que Dios estaba disgustado con los pensamientos antes del diluvio, “ El SEÑOR vio que la gente en la tierra era muy mala y que todo lo que siempre pensaban no era más que maldad. El SEÑOR lamentó haber creado a los seres humanos en la tierra y se indignó” (Gén. 6:5-6, RVR 1960).

            Basado en esta y en otras Escrituras, Dios no determina exhaustivamente los pensamientos de la humanidad

Basado en esta y en otras Escrituras, Dios no determina exhaustivamente los pensamientos de la humanidad

  especialmente en vista del entendimiento típico pre-filosófico Cristiano de cada mandamiento del Nuevo Testamento de no pecar.[19] De otro modo, los Cristianos están en la situación incómoda (en el mejor caso) de concluir que la última vez que fueron codiciosos  que ellos no pudieron haber no codiciado.

 Apéndice 1: Comentarios sobre 1 Corintios 10:13

            Por supuesto que la pregunta permanece sobre si estoy interpretando correctamente 1 Corintios 10:13. Es decir, ¿está el pasaje realmente enseñando si podríamos haber hecho lo contrario cuando pecamos? Lo que sigue son las opiniones de comentaristas sobre lo que este verso significa,

            El determinista John MacArthur: “Después de la fuerte advertencia de la autoconfianza y el orgullo, Pablo da una palabra fuerte de estímulo sobre Dios ayudándoles cuando son tentados (v.13). Primero nos asegura que ninguno de nosotros tiene tentaciones que son únicas. Después nos garantiza que podemos también resistir y superar cada tentación si confiamos en Dios.” Ahora, tal vez MacArthur puede decir que Dios no siempre nos capacita para confiar en él pero eso no ayuda. Eso es semejante a decir, si, es verdad que puedes resistir cada tentación pero no es verdad que tú puedes confiar en Dios en cada tentación porque Dios no te habilitó para confiar en él en esas veces en que terminaste cometiendo un pecado. Pero eso no ayuda. Después de todo, si la manera de resistir una tentación o escapar a una tentación es confiar en Dios, pero Dios ha ordenado de tal manera tus influencias en un momento de forma que tú no confiaras en Dios, entonces seguramente la tentación te ganará. Afortunadamente, MacArthur parece no estar pensando porque continua, “La respuesta de Pablo es que un Cristiano debe reconocer que la victoria está siempre disponible, porque un creyente nunca entra a una tentación de la que no pueda salir.” Pero, ¿está esta victoria siempre disponible? Después de todo, si Dios ha determinado que cometeremos un pecado particular en una ocasión particular, ¿cómo está la victoria disponible en esa ocasión? MacArthur clarifica que “Nadie, ni siquiera Satanás, puede hacernos pecar. Él no puede siquiera hacer que un incrédulo peque. Ninguna tentación es inherentemente más fuerte que nuestros recursos espirituales. Las personas pecan porque ellas voluntariamente pecan.” Bueno, de nuevo, si esto es verdad, entonces cuando el creyente peca ¿ellos, en esa ocasión, podrían haber hecho diferente? ¡Por supuesto que no! Por lo menos si uno cree en el determinismo, porque, para el determinista uno nunca puede hacer lo contrario.[20]

            Determinista Charles Hodge, “Lo que el apóstol dice aquí es, que cuando Dios prueba a su gente no será más allá de sus fuerzas, y que él siempre creará el camino de escape para que puedan soportarla. Esto expresa el diseño de Dios en hacer una salida de escape.”[21]

Determinista Juan Calvino:

Ahora Dios nos ayuda en dos formas, para que no seamos superados por la tentación, porque él nos provee con fuerza, y él establece límite a la tentación. Es de la segunda de estas formas de la que el apóstol habla principalmente. Al mismo tiempo, él no excluye la primera—que Dios aliviana las tentaciones, de manera que ellas no nos dominen por su peso. Porque Él sabe la medida de nuestro poder, el cual Él mismo ha conferido. De acuerdo a eso, Él regula nuestras tentaciones. El término tentación lo tomo aquí como denotando, en una manera, general, todo lo que nos atrae.”[22]

Determinista Juan Calvino:

“Esto no significa que Dios no le permitirá ser tentado (por circunstancias, o tentación, o algo similar), sino que Dios nunca lo permitirá volverse imposible para él resistirse.”[23]

Apéndice 2: Versos difíciles para Deterministas

            Consideren Jeremías 7:31, 19:5, y 32:35 donde el Señor dice con respecto al sacrificio de Israel de sus hijos en el fuego que “fue algo que no ordené ni me pasó por la mente.” En respuesta a los teístas abiertos (Yo rechazo el Teísmo Abierto como anti-bíblico), el determinista Bruce Ware tiene la razón cuando escribe que estos versos no pueden significar que Dios nunca supo con anticipación que este horror ocurriría ya que el Señor le advierte a Israel no hacer esto en Deut. 12:31y Levítico 18:21. Más bien, Ware escribe, “Aparentemente debemos entender por estas frases la desaprobación extrema que Dios tiene por su pueblo en esta actividad vil, tan perversa, tan detestable que él no quiere incluso considerar tal cosa sucediendo.”[24] Sin embargo, ¿no está el determinista en un aprieto de decir que Dios meticulosamente planeo y eficazmente organizó el estado de las cosas del universo para que aquellos quienes quemaron a sus hijos no podrían haber hecho diferente? Tomando las palabras de Ware, ¿Tiene sentido para Dios planear meticulosamente una “actividad vil, tan depravada, tan detestable” que los perpetradores reales no pudieron haber hecho lo contrario y después decir “eso no pasó por mi mente? Como sea que interpretemos este pasaje ¿es coherente decir que Dios planeo algo, en este caso el sacrificio de niños a un toro ídolo, pero que nunca pasó por su mente? Ware llama eso un antropomorfismo, pero la pregunta permanece, ¿un antropomorfismo para que?  Es un antropomorfismo extraño para Dios decir “nunca pasó por mi mente” mientras sabe muy bien que Él lo coreografió.

            Otro verso difícil para los deterministas ocurre en 1 Samuel 13. En este pasaje Saúl se vuelve impaciente esperando a que Samuel llegue así que sacrifica un holocausto al Señor.[25] Justo mientras lo hace, Samuel llega y reprende a Samuel en el verso 13: “—¡Eres un tonto! No obedeciste al SEÑOR tu Dios. Si hubieras obedecido su mandato, entonces el SEÑOR habría dejado que tu familia gobernara a Israel por siempre. Pero ahora tu reinado no continuará. El SEÑOR se ha buscado a un hombre con quien él está conforme y lo ha encontrado. El SEÑOR lo nombrará a él como el nuevo líder de su pueblo. Como no obedeciste el mandato del SEÑOR, él nombrará un nuevo líder.” (PDT) Sio Dios había organizado el estado del universo para que Saúl no pudiera haber actuado diferente, ¿qué sentido tiene que Samuel le diga a Saúl que si hubiera actuado diferente (no sacrificado una novilla) que Dios hubiera actuado diferente (estableciendo su linaje como un gran reino)? En otras palabras, ¿pudo Saúl haber hecho diferente?

Y consideren ahora las palabras que Jesús pronunciaría en Mateo 23:37 si la posición determinista fuera insertada: “¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros que Dios le envía! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta a sus pollitos bajo sus alas, pero ustedes no quisieron!” ¿Quiere algo Jesús que él sabe que el Padre ha hecho imposible?

En Génesis 4:7 el Señor le dice a Caín, “ Si tú haces lo bueno yo te aceptaré, pero si haces lo malo, entonces el pecado te estará esperando para atacarte; te quiere dominar pero tú debes dominarlo a él.” Pero dado que Caín asesinó enseguida a su hermano, es interesante preguntar si Caín pudo haber hecho diferente? En otras palabras, ¿pudo Caín no haber asesinado a Abel? Pero si el determinismo es verdadero entonces la respuesta a esa pregunta es ‘No.’ Caín tenía que matar  a Abel porque Dios así lo había determinado. Pero de nuevo, si Dios había determinado que Caín habría de cometer ese pecado, ¿por qué Dios le diría que “debía dominar sobre él,” si Dios sabía que cuando Él lo dijo que Dios había hecho que para Caín fuera imposible hacerlo?

[1] Augustus Toplady, prefacio, Jerom Zanchius, The Doctrine of Absolute Predestination (London: Sovereign Grace Union, 1930), 14. Esto es parte de una cita del Obispo Hopkins’ “Sermon upon Providence, from Matt. x. 29, 30,” como lo cita Jack W. Cottrell, “The Nature of Divine Sovereignty,” en The Grace of God and the Will of Man, ed. Clark Pinnock (Minneapolis: Bethany House, 1989).

[2] Estos términos toman tiempo en acostumbrarse. Un compatibilista es alguien que cree que el concepto de las personas tienen libre albedrío es compatible con la idea de que Dios determina cada pensamiento o acción de ellos de manera que no podrían haber hecho diferente de lo que hicieron. Un incompatibilista por lo tanto, es alguien que dice que el libre albedrío es incompatible con la idea de que nadie podría hacer diferente de lo que hacen porque Dios ha determinado cada pensamiento y obra. El incompatibilista también es conocido como un libertariano. El compatibilista es conocido como un determinista o un determinista divino.

[3] John Feinberg señala que “Los calvinistas usualmente son deterministas” y por supuesto, eso significa que algunos calvinistas no son deterministas (y yo soy uno de ellos). John Feinberg, “God Ordains All Things” en Predestination and Free Will, ed. David Basinger and Randall Basinger (Downers Grove, IL: IVP, 1986), 20. J. P. Moreland señala la misma cosa: “En efecto , a través de la historia ha habido calvinistas que han aceptado libertad libertaria para decisiones no morales y no salvíficas.” J. P. Moreland, “Miracles, Agency, and Theistic Science: A Reply to Steven B. Cowan,” Philosophia Christi, 4, No. 1, 155.

[4] Es importante notar que los deterministas también creen en el libre albedrío pero ellos definen el libre albedrío diferente. Ellos creen que una persona actuó libremente mientras ella actuara en acuerdo con sus propios deseos. En otras palabras, para el determinista una persona actuó libremente al comer un pastel de chocolate el viernes pasado porque ella quería comer chocolate el viernes pasado, a pesar de que Dios determino con anticipación que ellos querrían comer pastel de chocolate y que tuvieran la oportunidad de hacerlo. Ellos son libres porque ellos hicieron lo que ellos querían hacer a pesar de que Dios había ordenado el universo de tal manera que no hubieran podido hacer lo contrario. Un determinista dice que en este contexto la persona aún actuó libremente y que esta clase de libertad es compatible con la idea de que Dios determina todo. Ciertamente acepto que Dios podría haber organizado el universo en esta manera, pero yo contiendo que esto no es lo que la Escritura enseña.

[5] Por supuesto que hay argumentos lógicos que han sido debatidos por siglos. Para aquellos que deseen ahondar en ellos de forma más completa recomiendo el libro de William Lane Craig The Only Wise God: The Compatibility of Divine Foreknowledge and Human Freedom (Eugene, OR: Wipf and Stock, 1999) y los intercambios entre Steven B. Cowan y J. P. Moreland en Philosophia Christi circa 2002. Para un trato sólido secular de los asuntos lógicos de una perspectiva indeterminista ver Robert Kane, The Significance of Free Will (New York: Oxford, 1996).

[6] Gordon H. Clark, Religion, Reason, and Revelation (Philadelphia: Presbyterian and Reformed, 1961), 221.

[7] Ibid., 222.

[8] Ibid., 237-238

[9] R. C. Sproul, The Invisible Hand: Do All Things Really Work for Good? (Dallas: Word, 1996), 167. Incluso J. I. Packer cuando se le pidió que explicara cómo Dios puede determinar absolutamente todo y aún así no ser el autor del mal hace una apelación similar pero le llama una antinomia: “El punto de una antinomia—en la teología en cualquier tasa—es que no es una contradicción real, a pesar de que parece una. Es una incompatibilidad aparente entre dos verdades aparentes. Una antinomia existe cuando un par de principios se mantienen lado a lado, aparentemente irreconciliables, aún así ambos innegables. Hay razones coherentes por creer en cada una; cada uno descansa en evidencia clara y sólida; pero es un misterio a como pueden ser cuadrarse una con la otra. Tú ves que cada una debe ser verdad por sí misma, pero no puedes ver como pueden ser ambas verdaderas.” J. I. Packer, Evangelism and the Sovereignty of God, (Leicester: InterVarsity Press, 1961), 18-19.  En otras palabras, Packer debe apelar al misterio debido a que no puede explicarlo. El problema para Packer, Sproul y otros deterministas es explicar cómo sabemos cuando una contradicción entre dos teologías es solo una contradicción aparente y no una contradicción real. Obviamente, si fuera una contradicción real entonces una de las perspectivas debe ser necesariamente falsa. Consideren, mis hermanos y hermanas en Cristo,  lo que, por cierto, diríamos a un sectario el cual, cuando le señaláramos la contradicción en su teología, respondiera, “es solo una contradicción aparente, no una real,”? Incluso el determinista Paul Helm escribe que “apelar a una antinomia podría ser licencia para aceptar disparates.” Paul Helm, The Providence of God: Contours of Christian Theology (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1993), 66.

[10] William Lane Craig, “A Middle-Knowledge Response” in James K. Beilby and Paul R. Eddy, eds., Divine Foreknowledge: Four Views (Downers Grove, IL: InterVarsity, 2001), 202.

[11] Estos cinco versos son citados en John Feinberg, “God Ordains All Things” en Predestination and Free Will, ed. David Basinger and Randall Basinger (Downers Grove, IL: IVP, 1986), 29.

[12] D. A. Carson comentó que los Proverbios “son resúmenes expresivos de cómo funcionan las cosas en el universo de Dios que nos son aplicables a todas las notas de otras instancias” y que no deben ser tomadas como “caso de ley” o “promesas universales” sino que son articulaciones epigramáticas.” Carson dice que tomarlos por otra cosa sería confundir el género. De un doctor de clase de ministerio de una lectura dada por D. A. Carson en DMN 930A, Hermeneutics and Homiletics, held at Trinity Evangelical Divinity School the week of 28 February 2002.

[13] Feinberg, God Ordains All Things, 29.

[14] Ibid., 29-30.

[15] Augustus Toplady, prefacio, Jerom Zanchius, The Doctrine of Absolute Predestination (London: Sovereign Grace Union, 1930), 14. Esto es parte de una cita del Obispo Hopkins’ “Sermon upon Providence, from Matt. x. 29, 30,” como lo cita Jack W. Cottrell, “The Nature of Divine Sovereignty,” en The Grace of God and the Will of Man, ed. Clark Pinnock (Minneapolis: Bethany House, 1989).

[16] Para mantener a Dios de parecer el autor del mal, el determinismo divino apela a cosas tales como antinomia, el mal como una privación, causas primarias y secundarias, y la voluntad perfecta vs permisiva de Dios. Para una discusión más completa de estos elementos ver Paul Helm, The Providence of God: Contours of Christian Theology (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1993) desde la perspectiva Calvinista y a Clark Pinnock, ed., The Grace of God and the Will of Man (Minneapolis: Bethany House, 1989)  para una perspectiva Arminiana. También ayuda el libro de las cuatro perspectivas editado por David Basinger and Randall Basinger, Predestination and Free Will (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1986).

[17] John Piper, “Are there Two Wills of God,” in Still Sovereign: Contemporary Perspectives on Election, Foreknowledge, and Grace (Grand Rapids, MI: Baker, 1995), 108.

[18] Steven B. Cowan, “God, libertarian agency, and scientific explanations: problems for J. P. Moreland’s strategy for avoiding God in the gaps,” Philosophia Christi 4 (2002), 135.

[19] J. P. Moreland: “Yo creo que la carga de prueba [para el determinista] aumenta cuando añadimos tantos, me atrevo a decir, la mayoría de los filósofos de cada persuasión quienes trabajan en ésta área admiten que la perspectiva de sentido común pre-filosófica es una libertaria.” Moreland, “Miracles, Agency, and Theistic Science,” 43.

[20] John MacArthur, The MacArthur New Testament Commentary [CD-ROM] (Austin, TX: WORDsearch, 2004). Énfasis mío.

[21] Charles Hodge, An Exposition of the First Epistle to the Corinthians (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1972), 183.

[22] John Calvin The Argument on the First Epistle to the Corinthians [CD-ROM] (Austin, TX: WORDsearch, 2005). Énfasis suyo.

[23] C. K. Barrett, A Commentary on the First Epistle to the Corinthians (New York: Harper & Row, 1968), 229.

[24] Bruce A. Ware, God’s Lesser Glory: The Diminished God of Open Theism (Wheaton, IL: Crossway, 2000), 79.

[25] Esto solo podía ser realizado por los sacerdotes.

¿Si Dios Sabía que Adán y Eva iban a Pecar, Porque los creó/dejó?

¿Si Dios Sabía que Adán y Eva iban a Pecar, Porque los creó/dejó?

Dios no puso Adán en un estado de prueba en el Edén por mera curiosidad para ver si era capaz de caer, o por malevolencia para hacerlo caer, sino con el deseo genuino de que Adán—haciendo uso del amplio poder que le fue confiado—obtuviese la recompensa final de su fidelidad en la forma de una libertad de toda posibilidad de pecar.

La situación de Adán era privilegiada. Prácticamente Dios le da libertad total y prohíbe una sola cosa—no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal—con claras consecuencias si desobedecía: muerte.

Por otro lado, Adán y Eva no fueron robots biológicos. Fueron seres con libre albedrío. Aquí hay que dejar muy claro que Dios no es la causa del pecado de Adán (Santiago 1:13), sino que Dios les deja la capacidad de escoger. El hecho que había un árbol de la ciencia del bien y del mal acentúa claramente esta libertad y capacidad de elección.

Ahora, la pregunta ¿Si Dios Sabía que Adán y Eva iban a Pecar, porque los dejó? tiene varias dimensiones:

Por un lado la Biblia claramente muestra que Dios es Omnisciente. Job 37:16, Salmo 139:2-4; Salmo 147:5, Proverbios 5:21, Isaías 46:9-10, y 1 Juan 3:19-20 no dejan duda que el conocimiento de Dios es infinito y sabe todas las cosas que sucedieron, suceden y sucederán.

Por el otro, la Biblia no nos dice detalladamente porque los deja pecar, pero si hay algunos puntos que podemos inferir.

  • Si Dios sabía que Adán y Eva iban a pecar, primero, es claro que esto no tomó a Dios por “sorpresa.”
  • Si la objeción es que Dios no debió haberlos creado, entonces estaríamos pidiendo nuestra propia inexistencia. Creo que eso sería absurdo. Por otro lado, la humanidad llegó a un grado tal de depravación que eso es precisamente lo que Dios hace en el diluvio, dejando a Noé y su familia como vástago de esperanza en lugar de eliminarlos totalmente. Dios vio algo en el hombre que valía la pena salvar.
  • Si Dios crea a Adán/Eva con libre albedrío, es factible especular que Dios también sabía que ellos caerían tarde o temprano, sin importar las amantes advertencias de Dios. Esto nos sucede como padres también. Hay veces que dejamos que los hijos hagan su voluntad y aprendan las consecuencias de su desobediencia. Esto es parte del proceso de educación y aprendizaje. En este mundo estamos aprendiendo que el pecado y la rebelión son graves. Si no nos gusta esta situación entonces ¡odiemos el pecado!
  • Podríamos entonces pensar que Dios pudo poner a alguien en la tierra que nunca peque en lugar de Adán y Eva. Bueno, eso precisamente es la solución y lo que hizo en la persona de Jesucristo, a quien Pablo llama el “Último Adán” (1 Cor. 15:45) venido del cielo (v.47).
  • Otra opción: Dios pudo haber limitado el libre albedrío de Adán/Eva, pero precisamente el libre albedrío es lo que nos hace humanos, porque sin libre albedrío tampoco existiría amor verdadero.
  • Aunque Dios no deseaba la caída del hombre, este evento funciona para llevar a cabo los planes de redención humana. De forma similar, Jesús no deseaba su propia muerte y sufrimiento (Mat. 26:42) pero lo hizo por amor. Génesis es el paraíso perdido, el resto de la Biblia es el plan de redención en ejecución y el Apocalipsis es el paraíso nuevamente recuperado. Todo esto con el beneficio adicional de saber que la rebelión es una mala idea.
  • El Ser humano, es posiblemente el único ser con libre albedrío que ha experimentado el pecado en toda su potencia y aun tiene la oportunidad de heredar el Reino de Dios. A los ángeles caídos no les será otorgado tal privilegio. La caída de Satanás la trato brevemente en otro escrito.
  • Alguno podría pensar que Dios pudo haber creado un universo en donde todo el mundo le ama y Adán/Eva nunca pecan, pero tal mundo puede ser una imposibilidad práctica si Dios quiere preservar el libre albedrío de los humanos. Dios en verdad quiere que escojamos amarlo y obedecerlo (2 Ped. 2:4). Igual que un padre quiere que sus hijos lo amen de corazón y corran a sus brazos abiertos. Pero los hijos tienen libre albedrío y existe el peligro real que nuestros propios hijos rechacen libremente nuestro amor. Este es un riesgo que todos los padres están dispuestos a correr, porque el amor verdadero vale la pena. El amor no puede ser forzado porque el único amor que vale la pena recibir es el amor libremente otorgado.

Dios sabía desde un principio que la humanidad caería, y aun así les otorga libre albedrío en un mundo donde las acciones tienen consecuencias reales. De otra forma, viviríamos en un mundo de caricatura donde no existiría la posibilidad de pecar, pero sería también un mundo donde la bondad verdadera, la virtud, el sacrificio, la belleza y el amor serían de pacotilla o simplemente no existirían.

Un mundo sin libertad es un mundo sin amor. Dios es Amor, por eso nos da libertad. Por esto manda a su Hijo como rescate, “para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna.” Ese ha sido el plan de Dios desde el principio y será el plan que se ejecute: la vida eterna a todo el que crea en El. Aprendamos del error de Adán/Eva para usar esa libertad sabiamente mientras estemos en esta Tierra, como Dios quiso desde el principio y démosle la Gloria a El (Romanos 11:36):

“Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.”

¡Amén!