ANTI-PELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA


ANTI-PELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA

Richard Cross

Por Raúl Jaramillo de Lira.

Introducción

Cuando uno piensa en el debate entre la Soberanía de Dios y la responsabilidad genuina del hombre, comúnmente se presentan dos posturas con las cuales alguien puede identificarse, el Calvinismo y el Arminianismo. En general, estas perspectivas son caracterizadas por enfatizar (o sobre-enfatizar) en la Soberanía de Dios y la Libertad del Hombre respectivamente.

Esta interminable discusión nos ha llevado a creer que en el corazón de este dilema se encuentran distintos enfoques mediante los cuales los cristianos, a lo largo de la historia, han buscado solucionarlo. “Los Arminianos tienen un evangelio humanista y centrado en el hombre, mientras que los Calvinistas se enfocan en Dios y su Gloria”, nos dicen algunos hermanos Calvinistas. ¿Es cierto eso? ¿El problema se encuentra en el enfoque con el cual nos acercamos a este asunto en cuestión?

Los Compatibilistas creen en un monergismo estricto, Dios envía gracia irresistible o efectiva a los individuos que él escogió de antemano, de manera que cuando esta gracia llega a ellos, son renovados y sus deseos son transformados, y así responden en fe a ese llamado efectivo de Dios. Nótese el adjetivo “efectiva”, es decir, si a una persona se le toca con gracia irresistible, esta necesariamente responderá en fe. Por lo cual, el compatibilista puede decir que todo es una obra y trabajo de Dios, no hay nada que el hombre realice en el proceso de salvación. Ciertos compatibilistas, al adoptar esta perspectiva monergista, comúnmente ven cualquier otra perspectiva que difiera de la de ellos como una perspectiva Pelagiana o sinergista. Esta acusación nace de que uno de los pilares del Molinismo es la libertad libertariana y al ser incompatible con la gracia irresistible, se cree que esta socavaría la idea de una salvación monergista.

No obstante, en su libro Salvation & Sovereingty (Salvación y Soberanía), Kenneth Keathley ha hecho un excelente trabajo en elaborar sobre un modelo, conocido como el modelo de la ambulancia. Me arriesgaré a decir que es la teoría más popular en el ámbito Molinista, dada a que parece ser que la doctrina logra sustentar de la manera más efectiva la soberanía de Dios en la salvación mientras al mismo tiempo, logra sustentar la libertad libertariana de los seres humanos. Pero el modelo no le pertenece a Keathely, fue propuesto por el Dr. Richard Cross en su artículo “Anti-Pelagianismo y Resistibilidad de la Gracia” como una quinta propuesta para rechazar el Pelagianismo y el Semi-Pelagianismo así como también la Irresistibilidad de la Gracia. En el siguiente enlace [MODELO DE LA AMBULANCIA] podrás encontrar un artículo analizando esta postura y podrás ver porque es tan popular entre los Molinistas monergistas.

Por otro lado, si tu deseo es analizar todo el estudio del Dr. Cross, también tenemos un artículo que analiza los siete modelos que Cross [ANTIPELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA] menciona como alternativas a la gracia irresistible. La mera existencia de estos modelos pone al determinista en una posición comprometedora ya que antes de poder levantar la objeción de Pelagianismo, deberá refutar cada uno de estos siete modelos y demostrar que son inviables o incoherentes para sostener un rechazo al Pelagianismo en conjunción con un rechazo a la Gracia Irresistible.

No pretendo haber solucionado un conflicto que ha durado durante años, un conflicto que cada generación lidia y lidiará hasta que Jesucristo regrese y nos explique el tema. Es posible que todos, tanto Calvinistas, Arminianos y Molinistas, estemos equivocados. Por lo pronto, lo único que podemos hacer es seguir estudiando y profundizando estos temas, no para debatir agresivamente y crear conflicto, sino para aprender más de Dios y glorificarle haciendo uso del pensamiento que él nos ha otorgado.

La Doctrina de la Predestinación de Luis de Molina


La Doctrina de la Predestinación de Luis de Molina

Por Kirk MacGregor
Traducción de Allan Sánchez

 

Este artículo fue presentado en la 67ª Reunión Anual de la Sociedad Teológica Evangélica el 17 de noviembre de 2015.

Este artículo emplea trabajos actualmente no traducidos de Molina, especialmente el libro siete de la Concordia, para delinear su doctrina de la predestinación, mostrando en el proceso sus principales diferencias con la doctrina de Arminio de la predestinación (con la que a menudo se confunde). Como Calvino, Molina interpretó Romanos 9 como la enseñanza de la predestinación soberana de Dios de cada individuo para salvación o condenación. No menos que para Calvino, Molina estaba preocupado por realzar la soberanía de Dios. Sin embargo, Molina afirmó que un Dios que puede infaliblemente lograr la salvación o condenación de cada individuo sin comprometer su libertad libertariana era más soberano que un Dios que sólo puede lograr sus destinos eternos si carecen de libertad libertariana y si él, a su vez, predispone sus voluntades atadas a sus fines predestinados.

Molina definió la predestinación como aquel segmento de la providencia de Dios perteneciente a la vida eterna. [1] Al formular su doctrina de la predestinación, Molina intentó reconciliar tres conjuntos de textos bíblicos—pasajes que afirman la soberana predestinación individual, pasajes que afirman la libertad libertariana humana, y pasajes que afirman la voluntad salvífica universal de Dios. Molina interpretó cada conjunto de textos literal y directamente, de acuerdo con su significado al pie de la letra. Cabe señalar que Molina no encontró ninguna contradicción entre estos conjuntos de textos. A pesar de que es desconcertante para muchas personas, cómo los tres conjuntos pueden ser simultáneamente verdad, sin embargo, Molina señaló que no hay inconsistencia lógica entre ellos. Tampoco puede haber ninguna inconsistencia lógica entre ellos, porque todos ellos son la Palabra inerrante de Dios. [2] Por lo tanto Molina rechazó firmemente cualquier estrategia interpretativa que leyera los textos que afirman la predestinación individual a través de los lentes de los textos que afirman la libertad libertariana más la voluntad salvífica divina (así como Molina sentía que Arminio había hecho) o cualquier estrategia interpretativa que leyera los textos que afirman la libertad libertariana más la voluntad salvífica divina a través de los lentes de los textos que afirman la predestinación individual (así como Molina sentía que Calvino había hecho). Mientras que uno debe utilizar una exégesis sólida para determinar lo que enseña cada conjunto, Molina creía que la forma de conciliar estos tres conjuntos de textos no era exegética sino filosófica. En otras palabras, la exégesis sólida de cada conjunto nos deja sólo con tres piezas de rompecabezas no contradictorias que no encajan. Como parte de amar a Dios con todas nuestras mentes, Molina insistió en que usemos la reflexión filosófica para detectar el rompecabezas más grande en el que encajan las tres piezas. Molina intentó evitar lo que él consideraba como dos intentos filosóficos fallidos para detectar el rompecabezas: basando la predestinación en la presciencia, la cual Dios eligió a aquellos a los que antes conoció que creerían libremente en Cristo; y hacer de la predestinación un don arbitrario de Dios ajeno a su presciencia.

Veamos primero la exégesis de Molina de los textos escriturales pertinentes y luego volvemos a su análisis filosófico de la predestinación basado en el conocimiento medio.

Exégesis de Molina

             Molina creyó que Romanos 9, Éxodo 33:19, Malaquías 1:2-3, 2 Timoteo 2:20, Efesios 1:4-5, Efesios 1:11, Ezequiel 11:19-20, Ezequiel 36:26-27, Romanos 8:29-30, y 1 Pedro 1:1-2 constituían el conjunto de textos que afirmaban la soberana predestinación individual de Dios. En otras palabras, Molina afirmó que estos textos enseñan que, para cada individuo, Dios ha escogido libremente desde antes de la fundación del mundo si ese individuo sería salvo (elegido) o condenado (reprobado). Esto fue demostrado de manera concluyente para Molina por varios versos en Romanos 9. Molina afirmó que el ejemplo de Jacob y Esaú en Romanos 9:11-13 se refería estrictamente a esos dos individuos, de tal manera que Jacob y Esaú no eran, como Arminio decía, representantes de dos grupos diferentes. [3] En Romanos 9:15 (una cita paulina de Éxodo 33:19), “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca,” Molina llamó la atención sobre el hecho de que los pronombres “del que/al que” son singulares en lugar de plurales, indicando así la elección misericordiosa y compasiva de Dios de individuos específicos. [4] Que Dios no sólo elige, sino también reprueba individuos específicos, Molina lo encontró claro en Romanos 9:18, “Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece”. Nuevamente, Molina argumentó que esta conclusión estaba garantizada por el uso de pronombres singulares del verso para “del que/al que” en lugar de pronombres plurales. [5] Un individuo específico que Dios reprobó, o endureció, fue el faraón, como descrito en Romanos 9:17. [6] Que algunos están predestinados a la salvación y otros reprobados a la destrucción se hizo aún más evidente para Molina en Romanos 9:13 (una cita paulina de Malaquías 1:2-3), Romanos 9:20-23, y su paralelo en 2 Timoteo 2:20. A la posible objeción de que Romanos 9:20-23 (paralelo a 2 Timoteo 2:20) enseña la predestinación corporativa porque se refiere a dos grupos (los vasos de ira/deshonra y los vasos de la misericordia/honra), Molina respondió que el contexto de la predestinación individual a lo largo de Romanos 9 y que conduce a los versículos 20-23 requiere que estos versículos significan que Dios eligió a los individuos específicos para la elección y la reprobación los cuales formaron los dos grupos. [7]

La naturaleza eterna de la predestinación de Dios fue confirmada para Molina por Efesios 1:4-5, “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”. Antes de que Dios creara el mundo, y por lo tanto antes que comenzara el tiempo, Dios predestinó, según su placer y voluntad, varios individuos para ser sus hijos adoptados, santos y sin culpa en y a través de Cristo. [8] Molina insistió en que, debido a los efectos de la Caída, nadie puede venir a Cristo por sus propios medios. [9] Más bien, para que alguien venga a Cristo, Dios primero debe dar a ese individuo un corazón nuevo, suave y un nuevo espíritu para reemplazar el viejo corazón de piedra y el espíritu muerto forjado por la Caída. Por lo tanto, la gracia previa dada por el Espíritu Santo, que Molina llamó gracia preveniente, gracia suficiente, o gracia que hace clemente, es necesaria para que alguien reciba a Cristo. Tal gracia atrae a la gente a seguir a Cristo. [10] Molina afirmó que esta era la conclusión ineludible de Ezequiel 36:26-27. [11] Como resultado, Molina sostuvo que es “necesario para nuestra conversión” que “Dios agite y mueva nuestra facultad de elección con la ayuda de la gracia sobreviniente”. [12]

Molina entonces llegó a Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2, dos textos que históricamente se habían utilizado para enseñar que la predestinación se basó en la presciencia de Dios de quien libremente depositaría su fe en Cristo. Esto fue porque Romanos 8:29 (“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo”) coloca la presciencia lógicamente antes de la predestinación, y 1 Pedro 1:1-2 (“Elegidos según la presciencia de Dios Padre”) hace que algún tipo de presciencia sea un factor en la elección. Mientras afirmaba estas claras observaciones, Molina rechazó la inferencia de estas observaciones a la interpretación histórica de los textos en dos frentes.

Primero, Molina declaró que la interpretación histórica es descartada por el contexto más amplio de la Escritura, especialmente los datos en Romanos 9. Porque si nuestra libre creencia en Cristo es la razón por la cual Dios nos predestinó, entonces somos nosotros quienes, de hecho, nos predestinamos por nuestra fe en lugar de que Dios nos predestine. Forzamos la mano de Dios en predestinarnos al realizar el acto espiritualmente meritorio de poner la fe en Cristo. Por el contrario, el reprobado fuerza la mano de Dios en reprobarse al negarse a poner fe en Cristo. En tal caso, ninguno de los elegidos podría haber sido reprobado o viceversa; la elección y la reprobación llegan a ser por las elecciones de los seres humanos en lugar de las de Dios. Todo esto, afirmó Molina, es directamente contradictorio con Romanos 9, y la Escritura no puede contradecir la Escritura. [13] Por lo tanto, Molina preguntó retóricamente “Si la causa de la predestinación puede atribuirse a la parte del predestinado [los elegidos]” y “si la causa de la reprobación puede atribuirse a la parte del reprobado”. [14] Él respondió a ambas preguntas decididamente en negativo, alegando que cualquier respuesta positiva equivalía a seguir “los errores de Orígenes y Pelagio”. [15] Sobre la base de la declaración paulina, “Porque cuando aún los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama… A Jacob ame, pero a Esaú aborrecí.” (Romanos 9:11-13), Molina declaró que “la fe prevista no puede ser el fundamento de la justificación o la predestinación” [16], ya que afirmar de otra manera socavaría la implicación al pie de la letra de que el decreto de Dios para elegir a Jacob y reprobar a Esaú no tomó en cuenta ningún bien futuro o actos malos de su parte, tales como la creencia o la incredulidad. De este modo, Molina dedujo que Dios elige a las personas “con su santo llamamiento, no conforme a nuestras obras, sino conforme a su propósito y gracia que nos fue dada en Cristo Jesús”. [17] Del mismo modo, la persona reprobada “no es reprobada por los pecados previstos, y verdaderamente no tiene ni la causa ni el motivo de reprobación dentro de él”. [18] Dado que “el efecto total de la predestinación… depende sólo de la libre voluntad de Dios” [19], Dios podría haber predestinado a “cualquiera de los elegidos a haber sido realmente reprobados” y a cualquiera “de los reprobados a haber sido verdaderamente elegidos”. [20] En consecuencia, Molina era un firme creyente en la elección incondicional, sosteniendo que Dios elige puramente de acuerdo a su placer, sin considerar ninguna fe prevista o buenas obras y reprueba sin tener en cuenta cualquier incredulidad o pecados previstos. [21]

En segundo lugar, Molina argumentó que la interpretación histórica de Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2 entendía anacrónicamente los términos “preconoció” y “presciencia” a la luz de las distinciones filosóficas patrísticas y medievales que eran desconocidas y por lo tanto ajenas a la intención de Pablo y Pedro. Según Molina, escritores bíblicos como Pablo y Pedro no diferenciaron entre las especies de la presciencia de Dios, sino que simplemente clasificó todos los casos de presciencia bajo el término “preconocimiento” y sus derivados. [22] Sin embargo, los pensadores patrísticos y medievales sólo entendieron el conocimiento libre (el conocimiento posvolicional de Dios del futuro) como constitución de la presciencia en el sentido filosófico. En consecuencia, la mayoría de los exegetas patrísticos y medievales leen el “conocimiento del futuro” en los términos “preconocí” y “presciencia” en Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2. Pero Pablo y Pedro podrían haber denotado tan fácilmente el conocimiento natural (el conocimiento prevolicional de Dios de todas las verdades posibles) o el conocimiento medio (el conocimiento prevolicional de Dios de todas las verdades contrafácticas) por estos términos como podrían haber denotado el conocimiento libre, porque no distinguían entre estos tres tipos de conocimiento. Así que toda esa sólida exégesis de Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2 puede establecer que algunas especies de presciencia (conocimiento natural, medio o libre) es lógicamente anterior a la predestinación y que algunas especies de presciencia son un factor en la elección. [23] Puesto que Romanos 9 descarta la posibilidad del conocimiento libre (ya que esto nos convertiría en los determinantes de nuestra elección o reprobación), el principio de comparar la Escritura con la Escritura nos deja ya sea con conocimiento natural o conocimiento medio como el referente preciso de Romanos 8:29 y 1 Pedro 1:1-2. Aquí, sostuvo Molina, el análisis filosófico debe integrarse con la hermenéutica para discernir la respuesta. [24] En el caso de ambos textos, Molina creía que el conocimiento natural era eliminado por el reductio ad absurdum. Pues Dios entiende en su conocimiento natural que es lógicamente posible que alguien sea salvo. Pero si, en el caso de Romanos 8:29, Dios predestinó a aquellos a quienes él sabía que podrían simplemente ser salvos y si, en el caso de 1 Pedro 1:1-2, Dios eligió a aquellos que él sabía que simplemente podrían ser salvos, entonces todos estarían predestinados a la salvación. Pero el universalismo es negado explícitamente a través de la Escritura, incluyendo Romanos 9, que presentan a Esaú, Faraón, y los vasos de ira como eternamente condenados. Por proceso de eliminación, entonces, la presciencia descrita en Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2 debe ser el conocimiento medio. [25] Por lo tanto, de alguna manera, Dios predestinó y eligió a aquellos que él sabía que serían salvos bajo diversas circunstancias de su elección.

Molina tenía conocimiento de otras dos interpretaciones de la presciencia descritas en estos textos, una de las cuales rechazaba y la otra de las que creía implicaba su propia interpretación. La interpretación rechazada supuso que el preconocimiento era sinónimo de predestinación, una visión que primero propuso Agustín y, en los tiempos de Molina, adelantada por Calvino. [26] Por lo tanto, Dios sabe por adelantado qué personas serán salvas porque hace que esas personas sean salvas, dándoles una gracia irresistible que es lógicamente imposible que se opongan. Consciente de las intenciones de su voluntad y de su omnipotencia, Dios preconoce que todas sus intenciones serán cumplidas. Molina acusó a esta interpretación de contradecir un conjunto de más de veinte textos bíblicos, incluyendo Génesis 4:6-7 y Ezequiel 18:30-32, afirmando que los seres humanos poseen libertad libertariana después de la caída. La clave para Molina era Deuteronomio 30:11-19, donde Moisés exhortó a los israelitas antes de entrar en la Tierra Prometida:

Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: “¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?” Ni está más allá del mar, para que digas: “¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?” Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal; pues te ordeno hoy amar al Señor tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el Señor tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla. Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y los sirves, yo os declaro hoy que ciertamente pereceréis. No prolongaréis vuestros días en la tierra adonde tú vas, cruzando el Jordán para entrar en ella y poseerla. Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia.

Pero Dios haciendo que ciertas personas sean salvas destruye su libertad libertariana: “Porque si, al no tener idea de lo que la libre elección creada iba a hacer en su libertad, Dios por la libre determinación eterna de Su voluntad y por Su influencia lo determina a todo lo que Él quiere, y si, mientras permanezca esa determinación e influencia divina, la libre elección no puede hacer otra cosa que aquella a la que está tan determinada, entonces no veo en qué sentido permanece genuinamente libre de esforzarse por lo que quiere”. [28] Debido a la libertad libertariana, es lógicamente imposible que Dios haga que cualquier ser humano sea salvo. Esta consecuencia llevó a Molina a negar que la gracia previa o preveniente es irresistible. Más bien, la gracia preveniente restaura a las personas su facultad mental de elegir el bien espiritual (una facultad que había sido eviscerada en la Caída) y así provee a las personas de su libertad libertariana. Además, atrae a la gente a poner su fe en Cristo. [29] Significativamente, puesto que el mencionado conjunto de textos escriturales atestigua que todos los seres humanos poseen la libertad libertariana (incluso los israelitas que cometieron idolatría), le siguió a Molina que Dios le da a todos los humanos gracia preveniente. Pues no podrían poseer la libertad libertariana sin ella. [30] Por lo tanto, Molina afirmó que la predestinación de Dios no es su decisión de dar a algunas personas la gracia previa irresistible y retenerla de los demás (porque todos reciben gracia previa, y no es irresistible), pero debe ser su decisión de hacer otra cosa al elegir incondicionalmente ciertas personas para ser elegidas y otras para ser reprobadas. [31]

Originalmente propuesto por Bernard de Clairvaux, la interpretación que Molina sentía implicaba la suya propia era que la presciencia descrita en Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2 equivalía al conocimiento relacional previo de Dios de las personas a las que él predestinaría. [32] Porque si Dios tuviera un conocimiento relacional previo de las personas a las que predestinaría antes de que esas personas existieran, ese conocimiento relacional técnicamente sería de sus esencias individuales, que existían como ideas en la mente de Dios. Y el conocimiento relacional completo de la esencia individual de alguien abarcaría saber todo lo que la esencia individual, si es instanciada, haría libremente bajo cualquier circunstancia. [33] Así, Molina sostuvo que el conocimiento relacional completo no excluye, sino más bien implica un conocimiento fáctico completo. [34] Así que Dios conoce la esencia individual de cada individuo posible tan íntimamente que sabe en qué condiciones ellos se salvarían o no libremente, y es este conocimiento previo, contrafáctico, que está relacionado con los textos bajo consideración.

Además de los conjuntos de textos que afirman la predestinación individual y la libertad libertariana, Molina identificó 1 Timoteo 2:4, 2 Pedro 3:9, Ezequiel 18:23-32, Ezequiel 33:11 y Apocalipsis 3:20 como el conjunto de textos que enseñan la voluntad salvífica universal de Dios, o el deseo absoluto de Dios de que cada persona que crea reciba su salvación. [35] Con los datos bíblicos sobre la mesa, Molina ahora se volvió al análisis filosófico para la tarea de revelar el rompecabezas más grande en el que encajan los datos.

Un Análisis Filosófico de la Predestinación Basado en el Conocimiento Medio.

 Cualquier individuo que escogiera libremente abrazar la oferta de salvación de Dios en el mundo que Dios elige es, por lo tanto, predestinado a la salvación y también elegido por Dios, aún cuando Dios pudiera haber elegido un mundo igualmente bueno en el cual ese mismo individuo elegiría libremente rechazar la oferta de salvación de Dios o un mundo igualmente bueno en el que ese mismo individuo no existiría. Cualquier individuo que escogiera libremente rechazar la oferta de salvación de Dios en el mundo que Dios elige es reprobado por Dios, aún cuando Dios podría haber escogido un mundo igualmente bueno en el cual ese mismo individuo elegiría libremente abrazar la oferta de salvación de Dios o un mundo diferente igualmente bueno en el cual ese mismo individuo no existiría. [43] Por eso Molina afirmó que podríamos finalmente entender por qué Pablo insistió que, en la predestinación, no hay injusticia con Dios:

“¿Qué diremos entonces? ¿Qué hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo!… Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios? Porque ¿quién resiste a su voluntad? Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios?” (Rom. 9:14, 19-20).

Dios no puede contradecirse al elegir a algunas personas y reprobar a otras, ya que todos los mundos factibles disponibles para él en esta etapa son igualmente buenos, y Dios eligiendo a algunos y reprobando a otros es simplemente la consecuencia lógicamente inevitable de su elección de crear un mundo en absoluto.

Aquí vemos que la doctrina de Molina de la predestinación reconcilia probablemente la discrepancia aparentemente más nudosa dentro del conjunto de textos que afirman la predestinación individual. Esta es la supuesta discrepancia entre Romanos 8:29-30 y 1 Pedro 1:1-2, que afirman que la predestinación concuerda con el conocimiento previo de Dios sobre las respuestas criaturales libres a la gracia preveniente, y Romanos 9, que afirma que la predestinación no se basa en el conocimiento previo de Dios de las respuestas criaturales libres a la gracia preveniente. Molina señaló que no hay ninguna contradicción lógica entre estas dos afirmaciones. La predestinación literalmente va de acuerdo o está de acuerdo con el conocimiento previo de Dios de las respuestas criaturales libres a la gracia preveniente, ya que cualquiera que acepte libremente la gracia de Dios en el mundo factible que Dios elige crear es elegido y cualquiera que rechace libremente la gracia de Dios en el mundo factible que Dios elige crear es reprobado. Para expresar el mismo sentimiento de manera negativa, nadie que acepte libremente la gracia de Dios en el mundo factible que Dios elige es reprobado y nadie que rechace libremente la gracia de Dios en el mundo factible que Dios elige es elegido. [44] Así que hay plena conformidad o acuerdo entre la predestinación y el conocimiento previo de Dios sobre las respuestas criaturales libres. Sin embargo, la predestinación no se basa en el conocimiento previo de Dios de las respuestas criaturales libres a la gracia preveniente. Cuando Romanos 9:11-13 dice que

“porque cuando aún los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama… A Jacob ame, pero a Esaú aborrecí”,

sólo afirma que la elección no se basa en el conocimiento previo de sus acciones. No afirma que Dios carezca de conocimiento previo de sus acciones, y parece que nadie que afirma una comprensión tradicional de la omnisciencia de Dios (como lo hacen los calvinistas) podría negar que Dios tiene conocimiento previo de sus acciones. Así que, mientras que Dios tiene conocimiento previo de lo que Jacob, Esaú y todas las otras criaturas harían libremente en cualquier mundo factible, su predestinación no se basa en este conocimiento. No toma en cuenta este conocimiento. La predestinación de Dios de Jacob a la salvación y Esaú a la condenación se basa puramente en su elección soberana para actualizar un mundo factible donde Jacob es elegido y Esaú reprobado (es decir, donde Jacob acepta libremente su gracia y Esaú rechaza libremente la gracia de Dios) en lugar de un mundo factible donde Esaú es elegido y Jacob reprobado (es decir, donde Esaú acepta libremente su gracia y Jacob rechaza libremente la gracia de Dios) o un mundo factible donde Jacob es elegido y Esaú no existe, Esaú es elegido y Jacob no existe, o ni Jacob ni Esaú existen. Todos estos mundos están dentro del poder de Dios para crear. Por lo tanto nada (tal como el conocimiento previo de los actos criaturales) influye en la elección de Dios de un mundo sobre los otros, y la elección se basa puramente en el buen placer de Dios. [45] Dado que esta elección predestinaria no está de algún modo basada en cómo cualquier persona en ese mundo respondería a su gracia, la doctrina de Molina de la predestinación defiende la doctrina de la elección incondicional.

Un Resumen de la Predestinación Molinista

La doctrina de Molina de la predestinación puede ser encapsulada de la siguiente manera. Molina no veía a ningún individuo posible, creado a la imagen de Dios, tan malo como para despreciar libremente la gracia de Dios en todas las circunstancias imaginables. Por otra parte, Molina no veía a ningún individuo posible, sumido en el pecado, suficientemente bueno para que abrazara libremente la gracia de Dios en todas las circunstancias concebibles. Por consiguiente, la posesión de conocimiento medio por parte de Dios lógicamente antes de tomar cualquier decisión sobre el mundo, incluyendo quién sería salvo o perdido, proporciona la clave para la soberana predestinación individual de Dios. Para cualquier individuo posible, Dios puede escoger elegir a ese individuo creando un mundo de circunstancias de preservación de la libertad en las cuales Dios ya sabe que él/ella voluntariamente abrazaría su gracia. Y Dios puede escoger no hacer ese individuo en absoluto creando un mundo diferente, igualmente bueno de circunstancias de preservación de la libertad donde el individuo no existe. Esta elección entre reprobación, elección y no existencia está incondicionada por nada en el individuo, sino que depende exclusivamente de la voluntad soberana de Dios. [46]

Al acoplar el conocimiento medio con la hipótesis de que Dios podría soberanamente actualizar para cualquier individuo posible un estado de cosas en el que esa persona fue salvada libremente, perdida libremente o inexistente, donde la elección no depende en absoluto del individuo posible sino únicamente del buen placer de Dios, me parece que Molina reconcilia ingeniosamente la plena soberanía divina, la libertad humana libertariana y la voluntad salvífica divina universal sin socavar el significado al pie de la letra de ninguna de estas doctrinas o textos bíblicos que las apoyan. La doctrina de Molina tiene por tanto el poder de servir como un acercamiento genuino entre las doctrinas calvinistas y arminianas de la predestinación.

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[1] Molina, Concordia, 7.23.1/2.1.1, 8; Craig, Divine Foreknowledge and Human Freedom, 241.

[2] Ibid., 5.19.6.1.19; 7.23.4/5.1.6.25.

[3] Ibid., 7.23.4/5.4.1, 22-3.

[4] Ibid., 7.23.4/5.4.2, 24. La observación de Molina se aplica igualmente al griego original de Romanos 9:15, el cual usa el singular ὅν en lugar del plural ὅντινα.

[5] Ibid., 7.23.4/5.4.2. Sobre exactamente las mismas bases lingüísticas como Romanos 9:15 (ὅν en lugar de ὅντινα), el argumento de Molina también se aplica al griego original de Romanos 9:18.

[6] Ibid.

[7] Ibid., 7.23.4/5.1.6.4.

[8] Ibid., 7.23.1/2.1.2; 7.23.1/2.2.4; 7.23.4/5.1.8.25; 7.23.4/5.1.11.12.

[9] Por lo tanto, Molina rechazó vigorosamente la afirmación del teólogo dominicano Domingo de Soto (1494–1560) y el teólogo franciscano Andreas de Vega (d. 1560) que sólo el libre albedrío humano sin la ayuda especial de la gracia preveniente era suficiente para el arrepentimiento y la creencia (Concordia, 3.13.13.39.1-8).

[10] Molina, Concordia, 2.14.13.35.8.

[11] Ibid., 7.23.4/5.1.6.15.

[12] Molina, Foreknowledge, 4.14.13.53.1.8.

[13] Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.2.3-4.

[14] “Utrum ex parte praedestinati detur causa praedestinationis….Utrum ex parte reprobi detur causa

reprobationis” (Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.1; 7.23.4/5.4.1).

[15] “erroribus . . . Origenis et Pelagii” (Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.2.1).

[16] “fides praevisa non sit ratio iustificationis ac praedestinationis” (Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.2).

[17] “Vocavit nos vocatione sua sancta, non secundum opera nostra, sed secundum propositum suum et

gratiam quae data est nobis in Christo Iesu” (Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.2.1).

[18] “Ergo reprobatio non est propter peccata praevisa atque adeo nec causam nec rationem ex parte reprobi habet” (Molina, Concordia, 7.23.4/5.4.1).

[19] “totius effectus praedestinationis…ex sola libera Dei voluntate pendeat” (Molina, Concordia,

7.23.4/5.1.2).

[20] “illi electi…hi vero reprobi fuerint…illi reprobi…hi vero electi fuerint” (Molina, Concordia,

7.23.4/5.1.2.4).

[21] MacGregor, Molinist-Anabaptist Systematic Theology, 66-8.

[22] Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.11.36.

[23] Ibid., 7.23.4/5.1.3.9.

[24] Ibid., 7.23.4/5.1.8.25.

[25] Ibid., 7.23.4/5.1.3.9; 7.23.4/5.1.11.38.

[26] Augustine, De Spiritu et Littera, 7; idem, De Gestis Pelagii, 7; idem, De Correptione et Gratia, 23;

Calvin, Institutes, 3.22.8-10.

[27] Craig, “Middle-Knowledge View,” 135.

[28] Molina, Foreknowledge, 4.14.13.50.9.

[29] Molina, Concordia, 3.14.13.40.2-17.

[30] Ibid., 3.14.13.40.18-27.

[31] Ibid., 7.23.1/2.1.5, 8.

[32] Bernard of Clairvaux, Sermones super Cantica Conticorum, 21.7; cf. idem, De gratia et libero arbitrio, 14.51; idem, De gradibus humilitatis et superbiae, 10.36.

[33] Molina, Commentaria, 15.1.2.4; 16.3.1.

[34] Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.11.18.

[35] Ibid., 1.14.13.23.2.7-8; 7.23.4/5.1.8.8, 6.

[36] Ibid., 7.23.4/5.1.6.23.

[37] Ibid., 7.23.4/5.7.1.1.

[38] Ibid., 1.14.13.12.6; 3.14.13.40.13.

[39] Ibid., 7.23.4/5.1.4.13; 7.23.4/5.1.11.41; idem, Foreknowledge, 4.14.13.49.9.

[40] Craig, “No Other Name,” 184. Otros prominentes molinistas que se suscriben a la condenación transmundial incluyen Thomas Flint (Providence, 119), Paul Copan (“True for You, But Not for Me”: Overcoming Objections to Christian Faith [rev. ed.; Bloomington, MN: Bethany House, 2009] 212), y Bruce Little (Creation-Order Theodicy, 154-5). La noción de condenación transmundial se basa en la idea de Alvin Plantinga de la depravación transmundial, según la cual hay ciertas personas posibles que producirían el mal moral en cada mundo factible en el cual existen (Nature of Necessity, 186-8).

[41] Craig, Divine Foreknowledge and Future Contingents, 204.

[42] Molina, Concordia, 7.23.4/5.1.11.7.

[43] Ibid., 7.23.4/5.1.11.8-16.

[44] Ibid., 7.23.4/5.1.2.9, 7.23.4/5.4.24.

[45] Ibid., 7.23.4/5.1.11.8-16.

[46] Ibid., 7.23.4/5.1.11.7. Como bien dice Craig, “Puesto que Dios elige crear cualquier mundo que Él desee sin respecto a cómo una persona dada respondería a Su gracia, la predestinación es inmerecida y gratuita” (Divine Foreknowledge and Future Contingents, 206).

Molinismo

Libre Albedrío, Calvinismo & Romanos 9

Libre Albedrío, Calvinismo & Romanos 9
Por Tim Stratton (The Thinking Theist)
Traducido por Raúl Jaramillo de Lira

Link original: http://freakengministries.com/free-will-calvinism-romans-9/

Creo que Romanos 9 es uno de los pasajes que históricamente han sido pobremente interpretados en la Biblia. Cuando se compara con el resto de los escritos de Pablo (incluso con el resto de Romanos) la interpretación Calvinista/determinista en este pasaje no puede ser correcta (esto es ejemplo de mala hermenéutica) Déjenme explicar:

Es muy posible que Pablo no esté enseñando sobre salvación individual, sino de salvación corporal/corporativa. De acuerdo con el teólogo Craig Blomberg Ph.D., en Romanos 9, Pablo procede a resaltar como solo un remanente de la semilla de Abraham, escogido por gracia, reflejó el verdadero pueblo de Dios a través de los tiempos del Antiguo Testamento (versos 6-29, especialmente 27-29). Durante este periodo, tal como él contrasta a Isaac e Ismael, Jacob y Esaú (6-13), él probablemente no está hablando de elección a salvación o condenación eterna sino de la manera en que el plan de Dios para la humanidad se llevaría a cabo en esta vida. Después de todo, la reconciliación de Esaú con Jacob (Génesis 33) sugiere que la vida de Esaú terminó en buenos términos con Dios. Pero su descendencia seguía sin ser parte de la nación escogida (corporalmente) de Israel. Podemos hablar de esto como una elección corporal (no individual) temporal.[i]

Ahora, uno es libre de estar en desacuerdo con Blomberg, pero esta interpretación es por lo menos posiblemente correcta. Dicho eso, me parece que cuando comparamos el resto de los escritos de Pablo (incluido el resto de Romanos), vemos que no solo la Biblia afirma la soberanía de Dios, sino que también afirma completamente el libre albedrío *libertariano* humano y responsabilidad genuina. Consideren Romanos 1:28-32, “Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios (ellos podían haberlo hecho, pero escogieron no hacerlo), Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no *deben*…. Estos aunque conocen el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo (libremente escogen) las hacen sino que también se complacen con los que las practican.”

*La palabra “deber” implica poder. “Poder” implica la habilidad de hacer lo contrario (a.k.a., libre albedrío libertariano).

** Añadí las palabras en paréntesis para ayudar a clarificar.

Esto implica que los no salvos pudieron haber tomado en cuenta a Dios, pero ellos escogieron no hacerlo. Por lo tanto, Dios les dio la libertad de escoger vivir una vida perversa y a divorciarse ellos mismos de Dios. Esto es en referencia a los actos homosexuales en el verso 1:26-27. Regresemos a 1:25 y uno puede ver que este verso implica que los no salvos, en efecto poseían la VERDAD, y escogieron “cambiar la verdad de Dios por una mentira” ¡Esto es el epítome de la idolatría!

Otro pasajes bíblicos que de igual manera afirman el libre albedrío libertariano humano. En 1 Corintios 7:9, Pablo dice, “Pero, si no pueden contenerse…”(RVG)

El contexto de este verso se refiere a la inmoralidad sexual y Pablo, utilizando la palabra “si” (es decir, es posible ejercer dominio propio), implica que ¡tenemos libertad para escoger de acuerdo a nuestros deseos físicos o no! Podemos entender dos cosas de este verso:

  1. Los humanos poseen libre albedrío libertariano y son responsables de hacer elecciones genuinas.
  2. Incluso si alguien “es nacido de esa forma,” no está forzado a “actuar en esa forma.”

Hablando de elecciones, consideren Josué 24:15 (NVI) “Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos este día a quiénes van a servir…”

Además, Pablo clarifica su posición respecto al libre albedrío libertariano en 1 Corintios 10:13. El declara,

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

De acuerdo a esto, cuando alguien peca, no necesitaban hacerlo ya que había una habilidad genuina de hacer lo contrario (“la salida”) disponible para ellos escogerla. ¡Esto es exactamente lo que el libre albedrío libertariano es! Por lo tanto, cuando alguien libremente escoge pecar se deduce que son genuinamente responsables de hacerlo, no Dios.

Algunos Calvinistas han intentado escapar de este [argumento] vencedor al objetar que estos pasajes en 1 Corintios solo se refieren a “Cristianos regenerados.” Ellos argumentan que Pablo enseña que sólo los escogidos tienen libre albedrío.  Existen al menos dos problemas mayores con esto: Primero, esto lleva a la conclusión de que ÚNICAMENTE los Cristianos pueden libremente escoger pecar, sin embargo son los incondicionalmente odiados (con ninguna elección en el asunto) los que son torturados implacablemente en las llamas del infierno por toda la eternidad. Se deduce que los no regenerados no son responsables de los pecados en este mundo. En consecuencia, es finalmente Dios quien es el autor de las malas acciones de los condenados, y los Cristianos son responsables del resto del mal en el mundo (no hay duda de porque los ateos encuentran esto difícil de creer). Segundo, ellos fallan en considerar el caso acumulativo de los escritos de Pablo, incluyendo las escrituras que a las que di referencia arriba en Romanos 1, que lidian con los condenados y no con Cristianos. Cuando consideramos toda la información bíblica, parece que Pablo cree que todos los humanos (Cristianos y otros) poseen la habilidad de hacer lo contrario. Esto es solo posible si todos los humanos poseen libre albedrío libertariano.

Otros Calvinistas han intentado escapar de este problema al aseverar que los humanos poseen libre albedrío libertariano en todas las cosas EXCEPTO cuando se refiere a su salvación. Hay muchos problemas con esto. Primero, la respuesta parece muy ad hoc. Es decir, parece una explicación especial específicamente para esta situación de manera que puedan salvar el Calvinismo. Segundo, comete “la falacia del Taxi”/ “The Taxi Cab Fallacy.” Este error lógico ocurre cuando uno se sube al “taxi” y asume una cierta cosmovisión intentando defender un punto en particular pero después sale del sistema de pensamiento cuando este va en contra de ciertas presuposiciones a las que está comprometidos Los ateos hacen esto muy a menudo como ellos mismos lo reconocerán que todas las cosas tienen una explicación de su existencia. Todas las cosas, es decir, ¡EXCEPTO el universo! Eso es la única cosa que no puede tener una explicación de su existencia porque si la tuviese, esa explicación debe ser Dios.[ii] Dado a que el ateo está comprometido a la presuposición de la no existencia de Dios, ellos voluntariamente cometen la falacia del Taxi y declaran que todas las cosas tienen explicación excepto la única cosa que refutaría su cosmovisión. A mis amigos Calvinistas les digo, dejemos que los ateos sean los ilógicos, como Cristianos, si estamos comprometidos a la verdad, ¡deberíamos ser las personas más lógicas del planeta!

Existe un tercer problema con este razonamiento  falaz “del taxi”, ad hoc, también es que va contra lo que la Biblia enseña. De hecho, ¡va en contra de lo que el mismo Pablo dice en la epístola a los Romanos! Pablo dice, “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Rom. 1:20). ¿Por qué es un ateo culpable de su incredulidad? Porque Dios ha hecho su existencia clara a todas las personas desde el comienzo. Tenían la habilidad de creer lo contrario, y es por ello que están “sin excusa.” Si uno no pudiera creer algo de lo cual carecían habilidad para creerlo en primer lugar, ¡entonces ellos sí tienen una gran excusa!

Todo esto para decir que como Cristianos debemos afirmar, como la Biblia lo hace, Ambas, la soberanía completa de Dios y la libertad libertariana y responsabilidad humanas. La filosofía del Calvinismo (si es consistente) no puede hacer esto y es por lo tanto anti-bíblica. Creo que el Molinismo (la doctrina del conocimiento medio de Dios) conecta los puntos lógicos y teológicos completamente para crear una hermosa y perfecta imagen de cómo la soberanía de Dios interactúa con criaturas libres y responsables para asegurar su perfecto plan.

Debemos recordar que Dios puede crear un mundo en el cual Él sabe con certidumbre  omniscientemente cómo aquellos en este mundo escogerán libremente sin estar atados a algún hilo causal. Como Pablo dice, Dios conoce estas cosas “desde antes de la fundación del mundo.” Por lo tanto, al actualizar este mundo (Él pudo haber creado otro mundo o ninguno en lo absoluto) garantizó, eligió y predestinó todo lo que sucedería en el; incluyendo las lecciones de criaturas LIBRES y por lo tanto ¡responsables! Es por esto que también el porque el concepto del infierno tiene sentido lógico. Si no fuéramos realmente responsables de escoger “cambiar la verdad de Dios por una mentira,” entonces la existencia del Holocausto eterno en el Infierno—separar a pecadores de la presencia de Dios por elecciones que eran incapaces de hacer—parecería que hace de Dios un monstruo moral, en lugar del Ser Máximamente Grande que ¡es digno de adoración!

Para más información sobre este tema, aquí hay un link del Dr. William Lane Craig sobre Romanos 9:

http://www.reasonablefaith.org/spanish/el-molinismo-y-romanos-9

¡Manténganse Razonables! (Filipenses 4:5),

Tim Stratton (a.k.a., The Thinking Theist)     

Notes:

[i] Dr. Craig L. Blomberg, New Testament Survey: Epistles and Revelation, Institute of Theological Studies

[ii] Para leer más sobre el Argumento Cosmológico de Leibniz para la existencia de Dios aquí: http://www.reasonablefaith.org/spanish/Preguntas-Acerca-del-Argumento-Cosmol%C3%B3gico-de-Leibniz

 

Los Pétalos caen: Porque el Calvinismo es imposible

Por Tim Stratton (The Thinking Theist)                      
Traducido por Raúl Jaramillo de Lira
Link original: http://freakengministries.com/the-petals-drop-why-calvinism-is-impossible/

 

Uno de los grandes debates detrás de las puertas de la iglesia de hoy es respecto a la soberanía de Dios y la responsabilidad humana. Típicamente, este debate está dividido en dos campos: Calvinismo vs. Arminianismo. Los Calvinistas inmediatamente saltan a defender la providencia de Dios, sin embargo, en el proceso, su caso erradica la libertad humana y la responsabilidad genuina. Los Arminianos usualmente son rápidos en defender la responsabilidad humana del pecado ya que esto da sentido al infierno y previene que Dios sea el ser último culpado del mal. Sin embargo, muchos Arminianos terminan disminuyendo la soberanía de Dios en el proceso.

Hace años yo luchaba con estas dos ideas, ya que la Biblia parecía afirmar ambas, la soberanía de Dios y la responsabilidad humana. Yo finalmente adopté la posición Calvinista debido a que todas mis influencias pastorales en ese tiempo eran Calvinistas y pasajes bíblicos como Romanos 9 parecían cerrar el caso.[i] Fui más allá de definirme como un Calvinista, lo adopté de todo corazón, ¡lo creía, compraba, enseñaba, predicaba, oraba y lo vivía! Me convertí en un ardiente “Calvinista de 5-puntos.”

Si no estás familiarizado con el “Calvinismo de 5-Puntos,” está basado en el acrónimo T.U.L.I.P.

Total Depravity                      (Depravación Total)
Unconditional Election          (Elección Incondicional)
Limited Atonement                (Redención Limitada)
Irresistible Grace                   (Gracia Irresistible)
Perseverance of the Saints   (Perseverancia de los Santos)

Después de enseñar estos puntos a mi grupo de estudiantes jóvenes años atrás, esta filosofía comenzó a parecer inquietante. Más aún, alrededor de ese tiempo comencé a realmente introducirme en la apologética. Irónicamente, un colega pastoral Calvinista me introdujo al trabajo del Dr. William Lane Craig. Comencé a ver sus debates, y en noviembre del 2010, vi el video del Dr. Craig debatiendo con Christopher Hitchens en la Universidad de Biola.[ii] Me empezaba a agradar a este hombre hasta que hizo un comentario en el que no estaba de acuerdo con el Calvinismo.

WOAH! ¡Detengan todo! ¿Acaso este sujeto quien está sistemáticamente destrozando todos estos argumentos ateístas acaba de denunciar el Calvinismo? Yo inmediatamente hice lo que cualquier aspirante a teólogo haría y ¡busqué en Google! Pronto tropecé con la doctrina del “conocimiento medio” alias “Molinismo.” En resumen, está perspectiva básicamente intenta reconciliar lógicamente la Soberanía de Dios con la libertad  y responsabilidad humana al declarar “Dios escogió crear un mundo en donde él sabía con certitud omnisciente cómo los humanos hubieran escogido libremente.”[iii]

En consecuencia me di cuenta que la dicotomía entre Calvinismo y Arminianismo es una falsa. Es decir, hay otras opciones para considerar; es decir, Teísmo Abierto y Molinismo. Comencé a estudiar todas estas cuatro perspectivas, comparándolas y contrastando todas sus afirmaciones.

Inicialmente, yo estaba inclinado a refutar estas otras cosmovisiones debido a mi compromiso con el Calvinismo. Honestamente las estudiaba casi cada día por casi más de un año para demostrar porque estaban equivocadas y porqué el Calvinismo estaba en lo correcto. Un día estaba manejando hacia mi casa de la oficina de la iglesia, después de haber escudriñado el Molinismo todo el día, y llamé a mi esposa y dije, “Creo que estoy perdiendo mi Fe – ¡en el Calvinismo!” ¡Yo libremente me etiqueto a mí mismo como un Molinista bona fide!

Desde ese momento, he llegado a aborrecer las enseñanzas Calvinistas ya que la perspectiva no solo es lógicamente incoherente, pero ¡no es bíblica tampoco! Esto es primeramente debido a la “I” en TULIP y la creencia de que los humanos no son genuinamente responsables de nuestros pensamientos, creencias y acciones. Es decir, un Calvinista consistente niega que la humanidad posee libre albedrío libertariano para escoger o realizar algo. Los Calvinistas típicamente afirman que Dios nos crea con una naturaleza espiritualmente muerta (no somos responsables de esto), y solo Dios puede cambiar nuestra naturaleza para que sea espiritualmente viva (no somos responsables de esto).

El enfoque de mi tesis de maestría fue probar que el naturalismo ateo es falso al demostrar lógicamente que el alma humana existía. Hice exactamente eso al probar lógicamente que los humanos poseemos libertad libertariana, y esto es solo posible si somos algo más que seres físicos. Es decir, debe de haber algún aspecto de nuestra existencia (i.e. el alma) que nos permite esta libertad en universo material determinista de “causas y efectos.”[iv]

Mi tesis sistemáticamente destruyó el naturalismo ateo justo como Pablo describe en 2 Corintios 10:5, pero también hubo daño colateral significante al Calvinismo. De hecho el Calvinismo determinista fue destruido en el proceso de destruir el determinismo naturalista. He desarrollado varios argumentos lógicos demostrando las falacias del Calvinismo y estoy planeando en compartir todos ellos en el futuro, pero por ahora, me enfocaré en uno de ellos que he llamado el Omni-Argumento contra el Calvinismo. El argumento sería:

  1. Si el Calvinismo es verdad, todo aquel a quien Dios le provea “gracia irresistible” irá al Cielo y no sufrirá infierno eterno.
  2. Si Dios es omnibenevolente,[v] Él no desearía, ni enviaría a alguien a sufrir el infierno eterno por elecciones que eran incapaces de hacer sin la Gracia Irresistible de Dios.
  3. Si Dios es omnipotente, Él podría proveer gracia irresistible a todas las personas.
  4. Si Dios es omnisciente, él sabría como proveer gracia irresistible a todas las personas.
  5. Algunas personas sufren el infierno eterno.
  6. Por lo tanto, ya sea Dios no es omnibenevolente, o no es omnipotente, o no es omnisciente (sean libres de escoger al menos una), o la gracia irresistible (y el Calvinismo) es falso.

Para mis compañeros sabiondos, aquí está mi argumento en una forma simbólica: [vi]

1 – C –> ∃P: I & ¬ H(P)
2 – G ≡ OB –> (deseo) ∀P ¬ H(P)
3 – G ≡ OP –> (podría) ∀P I(P)
4 – G ≡ OS –> (saber cómo) ∀P I(P)
5 – ∃P H(P)
6 – ∴ ¬OB v ¬OP v ¬OS v ¬C

Ésta forma simbólica demuestra que la estructura de mi argumento es válida, y que la conclusión se deduce lógicamente de las premisas. Si uno está comprometido a rechazar la conclusión lógica, deben demostrar cual premisa es falsa para mostrar que mi argumento no es sólido. Un universalista (uno que niega la existencia del infierno eterno) podría rechazar (5) y por lo tanto negar la conclusión. Ello llevaría a un debate en el cual yo tendría que demostrar que el infierno Eterno probablemente existe. Estaría muy contento en no solo usar las Santas Escrituras, sino también lógica solamente para demostrar la verdad de la quinta premisa (manténganse en sintonía para un artículo futuro sobre la falsedad del Universalismo).

Ahora, si el Calvinista comprometido afirma que el infierno Eterno si existe, dado que la estructura es válida y la conclusión sigue, debe negar uno de los omni-atributos de Dios, o argumentar que uno de sus omni-atributos no implica lo que yo pienso que implica. La premisa que es usualmente atacada por aquellos que están comprometidos con sus presuposiciones Calvinistas es (2). Traducida de los símbolos de arriba, (2) lee así:

“Dios está definido como omnibenevolente lo que implica que para todas las personas, Él desearía para todas las personas el no sufrir el infierno Eterno.”

[*Nota: En defensa de esta premisa yo añadiría al argumento el calificativo tal como, “injusto,” “por ninguna culpa propia,” o “por ‘elecciones’ ellos eran incapaces de hacer.”]

Esto parece intuitivamente obvio, ya que simplemente sabemos que buenos jueces no les otorgan pena de muerte a personas por crímenes de los que no fueron responsables. Además, no necesito siquiera apelar a la intuición lógica para apoyar la premisa (2) ya que ¡puedo apelar a las Santas Escrituras mismas! Pablo afirma esta premisa él mismo en 1 Timoteo 2:4 “(Dios) desea/quiere que *TODOS* los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.” No sé como podría volverse más claro que eso.

Por lo tanto, si uno afirma que Dios posee sus omniatributos máximamente, y que 1 Timoteo 2:4 es verdad, y que algunas personas sí sufren el Infierno eterno, entonces se deduce lógicamente que debemos rechazar el Calvinismo. Es decir, si Dios es un Ser Máximamente Grande y el infierno eterno es una realidad, entonces ¡el Calvinismo es falso! Afirmar todas estas cosas simultáneamente es lógicamente incoherente. Si nos importa la VERDAD, y si afirmamos que el Cristianismo es verdadero, entonces debemos evitar incoherencia lógica como si fuera una peste ya que afirmar que el Cristianismo es lógicamente incoherente es lo mismo que afirmar que ¡“El Cristianismo no es verdad”![vii]

Después de entender el conocimiento medio omnisciente de Dios y la diferencia entre mundos lógicamente posibles y viables, uno puede (y debe) lógicamente desechar la “I” de TULIP y el Calvinismo mismo.[viii] Creo que el Molinismo provee una explicación superior de la realidad. De acuerdo con mi amigo, Randy Everist, “Si crees que tienes libre albedrío y que Dios no te fuerza a realizar todas las cosas que hacer, y si crees que Dios sabe todo lo que podría suceder, lo que sucederá, y lo que hubiera sucedido en cualquier circunstancia diferente, entonces eres un Molinista” (si te das cuenta de ello o no).

¡Manténganse razonables (Filipenses4:5)!

Tim Stratton (a.k.a. The Thinking Theist)
P.S. (Abril 9, 2015)

Versión editada:[ix]

  1. Si el Calvinismo es verdad, todo aquel a quien Dios le provea “gracia irresistible” irá al Cielo y no sufrirá infierno eterno.
  2. Si Dios es omnibenevolente, Él no desearía, ni enviaría a alguien a sufrir el infierno eterno por elecciones que eran incapaces de hacer sin la Gracia Irresistible de Dios.
  3. Si Dios es omnipotente, Él podría proveer gracia irresistible a todas las personas.
  4. Si Dios es omnisciente, él sabría como proveer gracia irresistible a todas las personas.
  5. Algunas personas sufren el infierno eterno.
  6. Si el Calvinismo es verdadero, las personas que sufren en el infierno eterno están ahí por cosas de las cuales no fueron responsables y “elecciones” que eran incapaces de hacer sin la gracia irresistible de Dios.

7.Por lo tanto, ya sea Dios no es omnibenevolente, o no es omnipotente, o no es omnisciente (escoger al menos una), o la gracia irresistible (y el Calvinismo) es falso.

[i] Aquí está un artículo que escribí que lidia con la interpretación hermenéutica de Romanos 9 y otros pasajes de la Escritura. Próximo a traducirse: http://freakengministries.com/free-will-calvinism-romans-9/

[ii] Debate de Craig vs. Hitchens: https://youtu.be/4KBx4vvlbZ8

[iii] Más sobre Molinismo vs. Calvinismo de William Lane Craig aquí: http://www.reasonablefaith.org/spanish/turbado-por-los-calvinistas

 

[iv] Para leer más sobre mi argumento: http://freakengministries.com/stephen-fry-humanism-incoherence/

[v] Es la cualidad de estar siempre preocupado por el bien de los demás. Máximamente amoroso, bueno y misericordioso para con los demás. Totalmente amoroso e infinitamente bueno.

[vi] Un agradecimiento especial a Steve Williams y a Randy Everist por ayudarme a traducir mi argumento en una forma lógica simbólica. Randy lo mapeo en una forma mucho más profunda y detallada, pero la forma de arriba salva espacio.

[vii] “¡El Cristianismo no es verdad!” http://freakengministries.com/christianity-is-not-true/

[viii] Me gustaría agradecer a Michael Licona por darme la idea sobre el título de éste artículo (y tal vez de un futuro libro)-

[ix] Me gustaría agradecer a Peter Byrom y a Sean Hays por ayudarme a fortalecer este argumento. En efecto, “El hierro se afila con hierro, y el hombre, con otro hombre.” (Proverbios 27:17, DHH)