Respuestas Cortas 29: “Cómo reconcilias el monergismo con el libre albedrío libertariano?”

Respuestas Cortas 29: “Cómo reconcilias el monergismo con el libre albedrío libertariano?”

Pregunta de Darwin Magallanes:

PREGUNTA: ¿Cómo se reconcilia el monergismo y el libre albedrío libertariano? ¿Si eres tú el que escoge libremente a Dios en un mundo que Dios actualizó, dónde queda la obra del Espíritu Santo?

RESPUESTA:

Darwin,

Creo que el problema está en tu definición de Libre albedrio libertariano.

La doctrina que afirma que uno puede escoger a Dios es una herejía llamada pelagianismo. La Biblia enseña claramente que Dios hace la obra salvadora en nosotros.

Libre albedrío libertariano implica 2 cosas:

1) Implica que la fuente última de tus acciones eres tú mismo y no un agente externo.

2) Implica que puedes tomar decisiones consistentes con tu naturaleza.

Libre albedrio libertariano NO SIGNIFICA que tienes libertad de escoger a Dios o que puedes escoger hacer el bien. Quiere decir que eres libre de escoger conforme a tu naturaleza y que nadie mas escoge en tu lugar. Y si eres totalmente depravado puedes escoger un rango de opciones que van desde 1) no hacer nada hasta 2) hacer el mal absoluto. Ese es el rango.

La obra del Espíritu Santo reside en que–por medio de Él–Dios nos imparte de gracia y nos salva unilateralmente, al menos que actuemos en nuestra maldad.

Una analogía sería como una persona que ha caído en un pozo profundo y ha quedado inconsciente. Alguien se percata, baja al pozo para salvale, le amarra una soga a la cintura, sale del pozo y empieza a jalar al accidentado–aun inconsciente–poco a poco para sacarle del hoyo. En este caso, si el accidentado no hace nada, se salva. Pero si decide tomar acción, lo único que podrá hacer es forcejear y luchar contra su salvador y así permanecer en el hoyo. El mérito de la salvación cae en quien jala la cuerda. Es culpa del accidentado si lucha en contra del esfuerzo del salvador y permanece en el hoyo.

Saludos!

CD 

¿Puede el Cristiano Perder su Salvación? Sí y No.

Dr. Clay Jones. Universidad de Biola. Original.

Muchas veces he escuchado cosas como: “Mi hermana Crystal es adicta a las drogas, no le interesa Jesus, es completamente promiscua pero sé que ella está bien porque un día hizo una oración para recibir a Jesus en su corazón cuando tenía 12 años”.

¡No, no está bien!

Algunos pueden pensar, ¿Qué?! ¿Sugiere usted que alguien puede hacerse cristiano y luego perder su salvación?

No, no sugiero eso. Creo que el que es verdaderamente salvo va a continuar salvo el resto de su vida. Creo que el que es verdaderamente salvo va a perseverar hasta el final. Pero Crystal no está haciendo eso.

Considere el siguiente escenario. Suponga que un hombre que fue adicto a las drogas, adultero, estafador, viene a Cristo, deja su comportamiento pecaminoso, leer la Biblia regularmente, canta en el grupo de alabanza en la iglesia, y participa en ministerios cristianos. Supongamos que este hombre un día deja de leer su Biblia, abandona la iglesia, regresa a su vida promiscua, anuncia que ha decidido que el cristianismo es una tontería y después de años de libertinaje y corrupción, muere rechazando a Cristo.

¿Qué diríamos de tal hombre? Bueno, podríamos ver lo que Calvino y Arminio dirían en este caso. Arminio (de quien se deriva la teología arminiana) diría que tal hombre fue cristiano verdadero pero que perdió su salvación. Calvino (de quien se deriva la teología calvinista), por otro lado, diría que tal hombre nunca fue salvo en primer lugar.

Pero nótese que para Calvino y Arminio el resultado final es IDÉNTICO: ambos están de acuerdo en que tal hombre va directo a la perdición. (Ver entrada: 24 Razones por las que el infierno es un lugar real).

Así que volvamos a Crystal. ¿Podemos tener confianza alguna de que Crystal, en su estado presente, es salva? No, en absoluto. Cero. Zip. Niente. Nada. Tanto Arminio como Calvino (y justamente cualquier teólogo evangélico que se nos ocurra) estarían de acuerdo que al menos que Crystal se arrepienta antes de morir, está perdida para siempre. De lo último que debemos sentirnos confiados es que Crystal tiene salvación. Mas bien, deberíamos darle amor-duro y hacer todo lo posible para que se arrepienta—incluyendo advertirle de la realidad del infierno. Ignorarla y dejarla a la indiferencia seria poco amoroso.

Por lo tanto, es importante que no vayamos pronunciando que alguien es salvo simplemente porque hizo una oración. Esa oración no salva; solo la fe genuina salva (Ef. 2:8-10). Y debemos mantener nuestra fe hasta el final, hasta que muramos, sin importar lo difícil que nuestras vidas se pongan. Aquellos que sean verdaderamente salvos van a vivir como tales.

Mateo 24:9-13: “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

Amén.